La crisis en Saint-Gobain obstaculiza a Seat, PSA, Ford y Merdeces-Benz

Los trabajadores han bloqueado el centro logístico de Bellvei (Tarragona), de donde salen lunetas traseras y ventanillas

Protesta de los trabajadores de Saint-Gobain en Tarragona.
Protesta de los trabajadores de Saint-Gobain en Tarragona.

La huelga iniciada por los trabajadores de Saint-Gobain Glass Arbós (Tarragona) pone en apuros la producción de hasta cuatro fabricantes de vehículos: Seat Martorell (Barcelona), Ford Almussaffes (Valencia), Mercedes-Benz Vitoria y PSA Figueruelas (Zaragoza).

La empresa, que suministra vidrio en bruto a su división Sekurit y esta lo transforma en lunetas traseras y ventanillas para automóviles, ha presentado un ERE de extinción para 99 trabajadores (de un total de 122) al justificar que el alto horno ha llegado a su fin de ciclo de vida (20 años) y que reconstruirlo supone una inversión de 50 millones de euros, algo incompatible con las actuales condiciones de mercado, aseguraron fuentes de la compañía a CincoDías.

La plantilla ha reaccionado con una huelga indefinida y bloqueando el almacén que la multinacional francesa tiene en Bellvei (Tarragona). Dicho centro suministra a los fabricantes de vehículos citados anteriormente y desde la firma advierten de que se puede producir una rotura del stock desde este mismo jueves.

En este contexto, desde Saint-Gobain denuncian que los trabajadores no están ejerciendo su derecho a huelga como tal y que están ejerciendo “coacciones” al impedir el derecho a la libertad de empresa. El periodo de consultas para el ERE se abrió la semana pasada y la empresa asevera estar abierta a la negociación y a intentar reducir al mínimo el impacto del cierre.

Por su parte, el secretario de Industria de CC OO en Tarragona, José Martín, explicó a este diario que tan solo se está tratando de “deslocalizar” la producción de la sociedad. “En el confinamiento se realizaron trabajos de mantenimiento, por lo que se preveía un par de años más de vida útil del horno. La empresa intentó incluso que los trabajadores se confinaran dentro de la fábrica y poner un turno de 24 horas”, aseguró.

Martín añadió que el horno dio a la compañía un beneficio de 10,5 millones de euros el año pasado y que la inversión para su reconstrucción es viable. “Pedimos a la empresa que recapacite, que como mínimo agote la vida útil del horno y se busquen alternativas”, apunta.

Además, teme que tras el cierre de Saint-Gobain Arbós también se produzca el de la división de Sekurit al entender que “no son viables una sin la otra”. Empresa y sindicatos deberían haber mantenido ayer la tercera reunión por el ERE, pero la empresa no acudió.

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