CEOE reclama bajar el IVA al turismo del 10% al 7% hasta 2022

Exige elevar la carencia para devolución de los préstamos a 24 meses y ampliar los ERTE para facilitar la salida de la crisis

Antonio Garamendi, presidente de CEOE.
Antonio Garamendi, presidente de CEOE.

El turismo ha sido el gran damnificado de la crisis del coronavirus en España por la desaparición de los viajes. Hoteles, aerolíneas y agencias de viaje han hecho uso de los mecanismos habilitados por el Ejecutivo para tratar de sortear la peor crisis de la historia desde marzo, pero no han sido suficientes. Un informe elaborado por EY, presentado esta mañana en CEOE, reconoce el elevado riesgo que corre un sector que supone el 11,8% del PIB y el 13,5% del empleo y el impacto que ello puede tener en la economía española, la segunda del mundo que más viajeros internacionales recibe, con 83,7 millones en 2019.

En ese contexto, el informe presenta propuestas y recomendaciones para acelerar la salida de la crisis y afianzar la recuperación. "Tenemos que hablar de un plan de ayuda integral al turismo, en el que tiene que haber ayudas financieras a todas las actividades de la cadena de valor, como el ocio o la alimentación", ha recalcado el presidente de CEOE, Antonio Garamendi, durante la presentación del informe.

El estudio presenta tres bloques de propuestas para facilitar la liquidez, para impulsar la demanda y para reducir los costes operativos. En cuanto a la liquidez exige mantener e incluso ampliar los aplazamientos de deudas con Hacienda y Seguridad Social y proseguir con los créditos avalados por el ICO, siempre y cuando se eleve el período de carencia desde 12 a 24 meses, mientras que en el caso los costes operativos, propone mantener los ERTE por fuerza mayor hasta la recuperación de la demanda y elevar la flexibilidad en la negociación de alquileres.

La petición de ampliar los ERTE se produjo en el mismo día en el que la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, anunció que las suspensiones de empleo para el secto turístico se iban a ampliar, con un sistema de protección para el sector turístico y uno partícular para Baleares, la comunidad más dañada, con un desplome del 41% del PIB en el segundo trimestre. Garamendi se mostró crítico con el anuncio de Díaz, ya que cree que todavía hay muchos aspectos que discutir en los ERTE. "El turismo no son solo hoteles, agencias de viajes o aerolíneas. También son las lavanderías, el comercio, la hostelería o el ocio nocturno, cuya facturación depende en gran medida de la actividad turística.También necesitamos saber los trabajadores que estarán incluidos en los ERTE, si estarán los fijos discontinuos o los temporales", recalcó Garamendi, que puntualizó que la prioridad debe ser ayudar a los trabajadores que no tienen empleo y alargar la duración de las suspensiones hasta la próxima temporada. "Los destinos están vacios y lo estarán muchos meses".

La petición más importante, en términos presupuestarios, es la reducción del IVA que grava a los servicios turísticos como medida para estimular la demanda. El actual gravamen del 10% se vería reducido al 7% este año y el que viene, en línea con lo aprobado en otros países del entorno europeo. Así en Alemania se ha rebajado el tipo general del IVA del 19% al 16% y el tipo reducido del 7% al 5% hasta el 31 de diciembre de 2020, mientras que Reino Unido ha bajado el IVA que grava el turismo del 20% al 5% durante 6 meses, lo que supondrá, según calculó Chus Escobar, socia responsable de Sector Público y de Financial Accounting Advisory de EY, una inyección de 4.100 millones de libras esterlinas (4.600 millones de euros), una cuantía superior con la que se dotó el plan de reactivación para todo el sector en España.

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