Empresarios y sociedad civil

Sánchez garantiza a los líderes empresariales un Gobierno estable tres años más

El líder del Ejecutivo pide unidad política a las fuerzas parlamentarias en la víspera de iniciar la negociación de los Presupuestos con el PP y Cs

El presidente del Gobierno, Pedro Sanchez (c) conversa con la presidenta del Banco Santander, Ana Patricia Botín (d), y el presidente de Iberdrola, José Ignacio Sanchez Galán (i, de espaldas), entre otros asistentes, tras la conferencia
El presidente del Gobierno, Pedro Sanchez (c) conversa con la presidenta del Banco Santander, Ana Patricia Botín (d), y el presidente de Iberdrola, José Ignacio Sanchez Galán (i, de espaldas), entre otros asistentes, tras la conferencia

“Elegimos unidad, unidad y unidad”. Esa fue la palabra más dicha ayer por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez durante la conferencia titulada España puede y que pronunció para reclamar alto y claro y, sobre todo, de manera pública, cohesión política, económica y social para encarar la recuperación del país azotado por la pandemia de Covid-19. “Si España quiere, España puede, eso sí, tenemos que querer todos, cuantos más mejor”, dijo el presidente del Gobierno que también apeló en varias ocasiones a la necesidad de que se establezca un “nuevo clima político marcado por la unidad y la estabilidad para afrontar la recuperación”.

Este mensaje de Sánchez pidiendo unidad tenía fundamentalmente dos destinatarios a los que no citó expresamente pero a los que todos los asistentes tenían en mente: los dirigentes del PP y de Ciudadanos, necesarios para sacar adelante los Presupuestos Generales del Estado que sustituyan a los actuales (aprobados por el anterior Gobierno popular y prorrogados desde 2018). Sacar adelante estas cuentas públicas será imprescindible para el uso y gestión de los 140.000 millones de euros que España va a recibir de Bruselas para paliar los efectos de la crisis sanitaria. Y esto ocurría, justo el día antes de que Sánchez se entreviste hoy con el líder del PP para intentar conseguir su apoyo.

Para reforzar este mensaje de unidad política para reflotar el país Sánchez se rodeó ayer en la Casa de América de la plana mayor empresarial, con, entre otros, la presidenta del Banco Santander, Ana Botín; el consejero delegado de Inditex, Pablo Isla; los presidentes de Telefónica José María Álvarez-Pallete, y BBVA, Carlos Torres; o los presidentes de Iberdrola. Ignacio Sánchez Galán, presidente de Iberdrola, ACS, Florentino Pérez. Tampoco faltaron los líderes de los agentes sociales, con la presencia del presidente de CEOE, Antonio Garamendi y los secretarios generales de CC OO, Unai Sordo y de UGT, Pepe Álvarez.

Ante ellos y un centenar más de personalidades del mundo económico, académico y cultural el mensaje fue claro y reiterado con una fórmula que ya usó en su última intervención antes de las vacaciones de verano: “Hay que arrimar el hombro; si no todos, los más posible. Cuanto más ancho sea el apoyo de la base parlamentaria, mas pronta será la recuperación, mas vidas salvaremos, más empresas mantendremos y más empleos crearemos.”.

En ese sentido, explicó que los ciudadanos están viendo a la economía desplomarse dos dígitos “y no por razones de su productividad o su trabajo”, dijo Sánchez, para acto seguido asegurar que “esto no puede superarlo media España, dando la espalda a la otra media y menos una España contra la otra” (...) “No hay virus de izquierda o derecha, no hay contagiados, hospitalizados o fallecidos de izquierda o de derecha y del mismo modo deben comportarse las instituciones publicas y así garantizo que se comportará el Gobierno”, añadió.

De hecho, lo que ofreció ayer Sánchez a cambio de esa unidad demandada fue estabilidad en el Gobierno, al no ser ajeno a las últimas tensiones entre socialistas y los ministros de Unidas Podemos a cuenta del futuro pacto presupuestario. “Puedo garantizar la estabilidad en el Gobierno de coalición –aseguró el presidente– pero esto no basta es preciso una unidad que se imponga a los viejos hábitos y clichés de los partidos políticos previos a la pandemia”. Además, este llamamiento a un consenso político abarca no solo a la negociación presupuestaria si no también –y esto sí lo mencionó Sánchez– a la renovación del Consejo General del Poder Judicial y del Tribunal Constitucional. Así como otros organismos como el Defensor del Pueblo o RTVE.

Legislatura larga

Es más, el líder del Ejecutivo sugirió que esta oferta de Gobierno estable se mantendrá para los “40 meses” que restan de legislatura aunque no se aprobaran unos nuevos Presupuestos. Así apeló a las fuerzas parlamentarias a que decidan si “además de estable y larga (la legislatura) será también fecunda y fructífera”. De esto se desprende que no vincula la duración de su mandato a la obtención o no del fruto presupuestario.

Aunque, dicho todo esto, Sánchez, reconoció no ser “inocente” y recalcó que pide “unidad y no unanimidad”. Así, precisó que el apoyo al Ejecutivo respecto a las cuestiones citadas no implica “renunciar a los valores o ideologías sino acompasarlas a un bien superior: la recuperación del país”.

Sánchez adelantó también que el objetivo del Gobierno es que el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, que presentará a la Comisión Europea, eleve la capacidad de crecimiento del país: “Será el plan que llevemos a las instituciones comunitarias, a Bruselas, un plan que según las estimaciones del Gobierno impulsará el crecimiento económico en el largo plazo en nuestro país en un 2% del producto interior bruto, por encima del 2% del producto interior bruto”, dijo de forma algo confusa e imprecisa. Fuentes próximas al Ejecutivo aclaran que lo que quería transmitir el presidente es que el Gobierno espera que el plan eleve el crecimiento potencial español a una tasa que se sitúe por encima del 2% anual.

Pero para ello consideró “inexorable” e “inapelable” acelerar varias reformas de la economía y la sociedad española. Se refirió en concreto a “cuatro vías de actuación”. La primera de las que citó fue la “transformación digital” porque es dónde está, según dijo, “el futuro de nuestras empresas”. El presidente aseguró que alrededor del 40% del PIB europeo estará digitalizado en 2021, por lo que dijo que será esencial “transformar la capacidad digital de los trabajadores, las pymes y la economía social”.

La segunda de estas cuatro vías de actuación afecta a la “transición ecológica”. De ella dependerá en España “el crecimiento económico potencial, la creación de empleo y la perdurabilidad de las empresas”.

En tercer lugar se refirió a la “cohesión social y territorial”. En este punto pidió que España que siga la lógica del fondo de recuperación europeo, basada en que “no se ensanchen las diferencias entre los países”. En este caso, abogó “acabar con la pobreza severa”. Sobre esto último, Sánchez se refirió al ingreso mínimo vital, que se aprobó “gracias al Gobierno de coalición”, reconociendo así la insistencia de los ministros de Podemos para sacarlo adelante durante la pandemia. Y, finalmente, apuntó a intensificar la agenda feminista del Ejecutivo.

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