El 'outsider' suizo Six puede llevarse la carrera por Borsa Italiana

Al no cotizar, no tiene presión para obtener ganancias a corto plazo

Logo de Six en la Bolsa de Zúrich.
Logo de Six en la Bolsa de Zúrich. reuters

El outsider suizo Six podría ser el caballero negro en la carrera por adquirir Borsa Italiana. El operador no cotizado con sede en Zúrich y su ambicioso jefe Jos Dijsselhof podrían ser dignos contendientes para la última ronda de concentración empresarial de las Bolsas europeas.

La Bolsa italiana, que controla la plataforma de negociación de bonos soberanos MTS (con un 62,5% del accionariado) así como divisiones de compensación y custodia, podría ser vendida por su actual propietario, London Stock Exchange Group, por razones antimonopolio (para poder comprar la compañía de datos Refinitiv, propietaria de la plataforma Tradeweb, por 23.000 millones de euros). El plazo para presentar ofertas termina el 11 de septiembre.

Se trata de un objetivo atractivo, con un margen de ebitda de casi el 60% sobre unos ingresos combinados de poco más de 400 millones de euros. Los analistas de Credit Suisse estiman un valor empresarial de entre 3.300 millones y 4.300 millones de euros.

Deutsche Boerse, Euronext y Six han presentado sendas ofertas. El peso pesado de la UE Deutsche Boerse, con un valor de 30.000 millones de euros en capitalización de mercado, es un comprador potencial evidente. Es grande y conoce bien el activo italiano después de un intento fallido de fusión con London Stock Exchange en 2016.

Euronext, que cotiza en París, con un valor de 7.000 millones de euros, es compradora pero no mucho más grande que Borsa Italiana. Sin embargo, el grupo bursátil paneuropeo está buscando organizar una oferta conjunta con el inversor estatal italiano Cassa Depositi e Prestiti.

Y luego está la Six de Dijsselhof. El holandés alcanzó el puesto de máximo ejecutivo en la compañía de Bolsa, pagos y datos en enero de 2018 después de trabajar como director de operaciones de Euronext. Reorganizó las operaciones de la compañía suiza y en noviembre cortejó a Bolsas y Mercados Españoles (BME), en la que Euronext también había expresado su interés, con una oferta en efectivo de 2.800 millones de euros (operación que se cerró con éxito). Six dijo el martes que está abierta a hacer más operaciones.

Con más de 3.000 millones de francos suizos (casi 3.000 millones de euros) de efectivo neto en el balance, Six tiene el dinero. También tiene la ventaja de no cotizar en Bolsa, por lo que no hay accionistas que presionen para obtener ganancias a corto plazo.

Sus propietarios institucionales suizos presumiblemente respalden la agenda de crecimiento de Dijsselhof. Y la adquisición de BME muestra que Six, aunque tenga su sede fuera de la Unión Europea, puede ser propietaria de infraestructura financiera clave de la UE.

Por supuesto, nada está garantizado en el mundo de las fusiones y adquisiciones, especialmente cuando el objetivo es una empresa italiana que el Gobierno del país considera políticamente sensible. Pero Six parece un outsider al que habrá que estar atentos.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías