Javier Ferrán, un español de la City que vuela a lo más alto de IAG

Con amplia experiencia en industrias de consumo, capital privado y gobierno corporativo, es actualmente presidente de Diageo

Javier Ferrán, próximo presidente de IAG.
Javier Ferrán, próximo presidente de IAG.

International Airlines Group (IAG) españoliza su cúpula. Antonio Vázquez y Willie Walsh, el tándem que ha dirigido la compañía desde la integración de Iberia y British Airways abandona sus posiciones como presidente y CEO prácticamente al mismo tiempo. Si primero se conoció que Luis Gallego ocuparía el puesto de CEO el próximo 24 de septiembre, a finales de julio se daba a conocer que Javier Ferrán será el encargado de presidir el grupo a partir de enero. Su cargo será ratificado en la junta de accionistas que celebrará la compañía el 8 de septiembre, momento en el que también se ha propuesto la reelección de Antonio Vázquez como consejero independiente, aunque, como ya ha anunciado, dejará su puesto en el consejo a principios de enero.

Ferrán nació en Barcelona en 1958 y se licenció en la Universidad de Barcelona en Administración y Dirección de Empresas; además es MBA por Esade. Cuenta con una amplia experiencia en industrias de consumo, capital privado y gobierno corporativo. Su carrera profesional comenzó en el sector financiero, en Lloyds TSB, donde trabajó entre 1979 y 1984. Su buen hacer hizo que el banco británico confiara en él para la vicepresidencia de su sucursal de Miami. En los dos años que estuvo en la ciudad estadounidense aprovechó para estudiar Sistemas de Información e Informática en la Universidad de Miami.

Pero el mundo que verdaderamente le apasiona es el de las marcas. Fue presidente y CEO de Bacardí hasta 2004. Un año más tarde se trasladó a Londres para fundar Lion Capital, un fondo que invierte en empresas del sector consumo. Su experiencia en el mundo empresarial anglosajón se vio reforzada ese mismo año, cuando asumió la vicepresidencia de William Grants & Sons Limited, una compañía escocesa dedicada al whisky (dejó el puesto en 2014).

2005, sin duda, puede enmarcarse como uno de los años más exitosos de su carrera, ya que fue nombrado consejero delegado del gigante británico irlandés Associated British Food, firma propietaria de Primark, y de grandes marcas de dulces, snacks y bebidas, como Azucarera o el té Twinings; y asesor de Agroalimen, la matriz de Pans & Company y Gallina Blanca. La dirección de la primera la abandonó en 2018, mientras que la segunda la dejó en 2017.

Antes, en 2015, fue nombrado consejero de administración de la cervecera de origen británico SABMiller, posición a la que tuvo que renunciar un año más tarde al ser reclamado por la multinacional británica Diageo, dueña de marcas como J&B, Baileys, Tanqueray o Guinness, para ocupar su presidencia. Cargo que, por el momento, no se prevé que abandone cuando tome las riendas de IAG. Donde sí tendrán que prescindir de Ferrán será en Coca-Cola European Partners, donde es consejero independiente no ejecutivo. Eso sí, el directivo se ha comprometido a permanecer en la compañía hasta que encuentren un sustituto.

En España también ha sido consejero no ejecutivo de Desigual y consejero de Chupa Chups. Además, ha sido consejero no ejecutivo del grupo de bienes de consumo francés Louis Dreyfus, de la firma de servicios de petróleo y gas Abbot Group, miembro del consejo asesor internacional de Esade, y del consejo de supervisión de la francesa de congelados Picard Surgelés, del que también fue presidente.
Estas y otras posiciones han hecho que Javier Ferrán sea conocido en la City de Londres y considerado un experto en el mundo anglosajón. Pero todo lo que se conoce de él por su trayectoria profesional, se desconoce de su vida personal. Descrito por muchos como un hombre discreto, está casado, tiene tres hijos y un nieto de un año, lo que le lleva a asegurar muy a menudo que su papel más importante es ser abuelo. Aunque vive en Londres, visita Madrid para sus juntas en IAG, desde que fue elegido consejero en junio de 2019, y Palma de Mallorca para navegar, uno de sus pasatiempos favoritos. También le gusta el teatro y jugar al golf, deporte que practica desde pequeño.

De vuelta al mundo laboral, en Diageo lo describen como un presidente experimentado y comprometido, muy minucioso, concentrado y eficaz. También muy inteligente y con un nivel extraordinario de empatía. En cuanto a los negocios, el propio Ferrán asegura que a largo plazo la cultura corporativa es el factor clave del éxito. “Se puede mantener un entorno en el que las personas puedan dar lo mejor de sí mismos y fomentar el espíritu empresarial, incluso si la organización es grande”, asegura. Además, considera que la velocidad y la flexibilidad son imprescindibles en un entorno competitivo y cambiante.Willie Walsh le describió durante la conferencia de resultados del primer semestre como un hombre muy impresionante, con un destacado temperamento y una amplía experiencia. “He trabajado con él desde que llegó a la junta hace un año y creo que es un excelente nombramiento”, aseguró Walsh.

Todas estas virtudes y experiencias deberá ponerlas en práctica en el peor momento para la historia del grupo y del sector aéreo en general, que afronta pérdidas sin precedentes por la caída de la demanda derivada de la pandemia. Los ingresos de IAG en la primera mitad del año se hundieron un 55,7%, hasta los 5.326 millones de euros. La empresa mantiene la mayor parte de sus flotas en tierra desde finales de febrero como medida para preservar la caja y prevé operar en el tercer trimestre un 74% por debajo de la capacidad desplegada en el mismo periodo del año pasado y con un 46% menos de oferta en el cuarto trimestre; no prevé recuperar los niveles de demanda anteriores hasta 2023. Con una capacidad de solo el 4,7% entre marzo y junio (43,8% en el semestre), la pérdida de las operaciones antes de partidas excepcionales desde enero alcanzaron los 1.900 millones, de los que 1.365 millones correspondieron al periodo crítico del segundo trimestre.

Ferrán, además, deberá seguir defendiendo la españolidad de IAG en el contexto del Brexit con el fin de preservar los certificados de Iberia, Vueling y Aer Lingus como aerolíneas comunitarias. Al mismo tiempo, tendrá que encarar la fuerte reestructuración a la que se enfrenta la compañía, en busca de aguantar la crisis del coronavirus, incluidas las negociaciones con Globalia para la adquisición de Air Europa.