La UE examinará la supervisión de la Comisión hacia los Estados que recibieron ayuda en la crisis de 2008

Analizará la eficacia de la arquitectura económica de la Unión, crucial tras la crisis del Covid-19

Sede de la Comisión Europea, Bruselas.
Sede de la Comisión Europea, Bruselas.

El Tribunal de Cuentas Europeo, el organismo de la Unión Europea (UE) encargado de la fiscalización y el control de las cuentas comunitarias, ha comenzado a trabajar en una auditoría que examina la concepción, la aplicación y la eficacia de la supervisión posterior efectuada por la Comisión Europea a los programas de los cinco Estados miembros (Irlanda, Portugal, España, Chipre y Grecia) que recibieron apoyo financiero tras la crisis económica de 2008.

El caso español fue diferente a los modelos griego, portugués, irlandés y chipriota, puesto que no se rescató a toda la economía del país. Así, el Eurogrupo no exigió condiciones de ajuste macroeconómico al Gobierno, ya que las medidas se limitaron al sector financiero. Sí se introdujeron, sin embargo, requisitos en materia de gobernanza y un estricto seguimiento de la banca, y se vigilaron de cerca las reformas laborales y ajustes fiscales. España solo utilizó 41.333 millones del total disponible y el rescate duró 18 meses hasta su cierre en enero de 2014.

La auditoría, que previsiblemente terminará a mediados de 2021, analizará si Bruselas adoptó las medidas pertinentes cuando fue necesario para que estos Estados miembros pudieran mantener una situación económica y financiera sólida, y si dio garantías a los acreedores con respecto a su capacidad de reembolso.

"Ahora que la economía mundial se encuentra gravemente afectada por la pandemia de Covid-19 es importante saber si los pilares de la arquitectura económica y financiera de la UE son sólidos y eficaces", explica Alex Brenninkmeijer, miembro del Tribunal de Cuentas Europeo responsable de la auditoría. La iniciativa, por ello, también estudiará la idoneidad de la supervisión posterior a los programas como herramienta de seguimiento del Fondo de Recuperación Económica, recientemente aprobado.

Todos los Estados miembros de la UE están sujetos a la supervisión estándar para la coordinación de las políticas en el marco del Semestre Europeo. No obstante, si un socio sufre graves dificultades financieras, puede solicitar un programa de ayuda, como ocurrió con estas cinco capitales tras la recesión de 2008. Al final de un programa de apoyo financiero, el Estado miembro se somete a una supervisión posterior, que se aplica junto con el Semestre Europeo. Dicha supervisión tiene por objeto garantizar que los países estén en condiciones de reembolsar la ayuda financiera concedida, evaluando continuamente su situación económica, fiscal y financiera e identificando los riesgos de viabilidad a medio plazo.

En la medida de lo posible, recuerdan desde el Tribunal de Cuentas, los auditores tendrán en cuenta el impacto de la actual crisis sanitaria y económica en la evaluación por la Comisión de las finanzas públicas de los Estados miembros y su capacidad de reembolso en el marco de la supervisión posterior a los programas.

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