La emisión de capital de TUI parece solo cuestión de tiempo

Incluso si la recuperación es muy sólida y bastante rápida, la deuda de la firma es una pesada carga

Avión de TUI Airways en Kos (Grecia), el 29 de junio.
Avión de TUI Airways en Kos (Grecia), el 29 de junio. REUTERS

Mi padre le hizo una oferta que no pudo rechazar”. A diferencia de la escena clásica de la primera película de El Padrino, el Gobierno alemán no ha tenido que amenazar con violencia al gigante de los viajes de ocio TUI, pero las presiones del flujo de caja por las restricciones relacionadas con el Covid-19 han dejado al consejero delegado, Friedrich Joussen, sin más remedio que aceptar las duras condiciones ofrecidas para un préstamo de emergencia.

La crisis de liquidez es dramática. Los ingresos del trimestre hasta finales de junio bajaron un 98%, y el flujo de caja operativo de las operaciones de los primeros nueve meses del año fiscal de TUI pasó de 617 millones de euros positivos en 2019 a 2.000 millones de euros negativos.

El negocio está arrancando de nuevo, pero las reservas para la temporada de verano de 2020 hasta principios de agosto estuvieron un 81% por debajo del nivel del año pasado.

Bajo tales circunstancias, los prestamistas habituales no están dispuestos a entrar. Pero el KfW [Banco de Desarrollo del Estado, equivalente al ICO], respaldado por el Gobierno, está ahí para ayudar. Ha incrementado en 1.200 millones de euros una línea de crédito de 1.800 millones.

El dinero tiene un alto coste. Será deuda sénior e incluye un bono convertible de 150 millones de euros con un voluminoso cupón del 9,5% anual y un precio de conversión aproximadamente un 34% por debajo de donde cotizan ahora las acciones.

Ahora, Joussen tiene suficientes fondos para seguir hasta el próximo verano, cuando espera que el negocio vaya bien encaminado hacia los niveles pre-Covid. Las reservas para el verano de 2021 ya han subido un 145% desde el nivel actual, a medida que vuelven a reservar que los clientes, privados de vacaciones.

TUI tiene como objetivo volver a la rentabilidad el año que viene y a un “nivel normalizado de demanda” en 2022. Espera ser un ganador de la post-crisis, a medida que sus rivales de menor tamaño vayan a la lona.

Incluso si la recuperación es extremadamente sólida y razonablemente rápida, los actuales 5.800 millones de euros de deuda neta de TUI son una pesada carga, más de 5 veces el ebitda estimado para 2021 de 1.100 millones de euros, según los datos de Refinitiv. Su objetivo para ese ratio es de alrededor de 3.

A diferencia de su par británico On the Beach, Joussen decidió no captar capital de los accionistas a finales de mayo, cuando el precio de las acciones de TUI era sustancialmente más alto que este jueves, en que sufre una caída del 6%.

Con un valor de mercado de solo 2.300 millones de euros, tarde o temprano los accionistas de TUI se enfrentarán a su propia oferta difícil de rechazar: una diluyente emisión de capital.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías