Crónica bursátil

El Ibex acaba julio por debajo de los 6.900 puntos tras perder un 4,9% en el mes

Rebrotes y malos datos económicos y empresariales terminan con el optimismo en el mercado

Valores de la Bolsa de Madrid (España).
Valores de la Bolsa de Madrid (España). Europa Press

El miedo a los rebrotes de Covid-19 que se están produciendo en diferentes países europeos y la crudeza de los datos empresariales y económicos que dan cuenta de la magnitud del golpe han sumido nuevamente en el pesimismo a los mercados en el tramo final del mes de julio. Los avances en la búsqueda de una vacuna que pueda frenar al virus y el decidido apoyo de los bancos centrales no ha sido suficiente para hacer olvidar a los inversores que la economía mundial se enfrenta a una crisis de magnitudes históricas.

Con todo, los principales índices mundiales han terminado el mes de forma dispar. Tanto los estadounidenses como el FTSE italiano y el Dax alemán han cerrado en positivo, de forma más holgada rondando un 5% en el caso del S&P500 y del Nasdaq y anotándose cerca de un 1% en el caso de las demás. El resto de grandes Bolsas Europeas, han perdido posiciones en términos mensuales.

El Ibex 35 ha sido el peor con diferencia del Viejo Continente en julio al retroceder un 4,90% hasta los 6.877,4 puntos. En el año, cae un 27,98%. El índice español se ha acercado más a los mínimos de 6.107,2 enteros que marcó el 16 de marzo. Ya solo repunta un 12,61% desde esa cota frente al 29,29% que llegó a avanzar respecto a ese mismo nivel en el máximo de 7.896,1 que consiguió el 8 de junio.

Dentro del selectivo, Siemens Gamesa (+26,29%), Bankia (+12,93%) y Endesa (+9,62%) han sido los mejores del mes con considerables subidas. En el lado opuesto, pesos pesados como Repsol (-15,49%), Telefónica (-16,46%) o Banco Santander (-16,83%) se encuentran entre los más rezagados. Meliá (-16,87%), Almirall (-19,74%) e IAG (-24,35%) han sido los peores del Ibex en julio.

Las dudas siguen más presentes que nunca en los mercados, y no es de extrañar teniendo en cuenta que los datos jamás habían reflejado una caída tan violenta de la economía. En el segundo trimestre del año, la estadounidense se contrajo un 9,5%. El PIB alemán cayó el 10,1%, el francés, un 13,8%, mientras que el PIB español ha sido el que ha protagonizado el mayor hundimiento restando un 18,5%. Con el Covid-19 todavía acechando, las esperanzas de una rápida recuperación en forma de V que el mercado venía descontando, han quedado completamente desterradas.

En medio de este difícil contexto generalizado, las cuentas de las empresas se resienten. Esta semana, el ejemplo más representativo ha sido el Banco Santander. Con unas pérdidas en el primer semestre de 10.798 millones de euros, se trata del cuarto peor resultado de toda la historia empresarial española, solo superado por entidades bancarias que, o bien fueron absorbidas, o tuvieron que ser rescatadas. Este ejercicio será el primero en toda su historia que el Santander registre pérdidas anuales según advirtió la propia entidad.

Tras el aluvión ayer de resultados empresariales, todavía hoy queda la última remesa de empresas por presentar sus cuentas. A primerísima hora, CaixaBank ha anunciado que cerró el primer semestre de 2020 con un recorte del beneficio del 67%. Por su parte, Banco Sabadell ganó 145 millones de euros hasta junio, lo que supone un 72,7% menos. También han dado a conocer sus cuentas IAG, que perdió 3.800 millones de euros, y Amadeus.

Si bien el Covid está castigando duramente a muchos negocios, no todos son perdedores. Las grandes tecnológicas brillaron el jueves al presentar sus resultados del segundo trimestre. “Tanto Apple como Amazon superaron por mucho las estimaciones de los analistas, mientras que Facebook y Alphabet lo hacían de forma más moderada”, cuenta Juan José Fernández-Figares, jefe de análisis de Link Securities. En la opinión del experto, las cifras confirman que el confinamiento y la expansión del teletrabajo han acelerado la digitalización de particulares y empresas al menos en dos años, con el consiguiente impacto positivo en las compañías tecnológicas y del sector de las comunicaciones.

Con este panorama, el mercado espera respuestas. Una vez que los bancos centrales han vuelto a cumplir con Jerome Powell, presidente de la Reserva Federal, recordando el miércoles que su institución está dispuesta a emplear todas las armas que tenga a mano para apoyar a la economía, los inversores miran a los Gobiernos, en concreto, al estadounidense.

La Unión Europea consiguió este mes aprobar con gran dificultad su plan de estímulo de 750.000 millones de euros y Estados Unidos va camino de sacar adelante una segunda tanda de ayudas que podrían alcanzar según las estimaciones de los expertos de PIMCO entre 1,5 y 2 billones de dólares. Este segundo plan, por ahora encallado en medio de una agria disputa política entre demócratas y republicanos, se sumaría al estímulo de 2,2 billones de dólares que EE UU impulsó en marzo.

Reflejando la incertidumbre que se mostró en la renta variable y afectada por las compras de deuda del BCE, la renta fija europea ha visto como sus rentabilidades han caído con fuerza en julio. El bono español a 10 años, que arrancó el mes en el 0,467%, lo acaba en el 0,302%. En las divisas, el euro ha subido con fuerza. La moneda comunitaria termina julio cambiándose a 1,1848 dólares por unidad frente a los 1,1234 dólares iniciales, un 5,46% más.

De fondo, continúan subiendo los contagios por coronavirus. La pandemia no cede y en EE UU suman más de 1.300 muertes. Con todo, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha reiterado este jueves que ordenar un parón de la economía y un confinamiento total de la población para contrarrestar la propagación de la pandemia en el país norteamericano "ya no sería la respuesta".

Greg Meier, Director Senior US Economist de Allianz Global Investors, señala que más allá de la llegada de una vacuna o tratamiento, “la recuperación económica inicial en forma de V podría pasar ahora a un proceso más extenso de reparación estructural”. Cuanto más se tarde el contener el virus, mayor será el riesgo de pérdidas de empleo permanentes, cierres de empresas y cansancio político”. 

En el mercado de materias primas, ayer el precio del petróleo intermedio de Texas (WTI) sufrió una caída del 3,49% ante el avance del coronavirus y el miedo a que dañe la demanda de crudo. El Brent retrocedía un 2,77%. Hoy, recuperan posiciones. El Brent avanza un 0,5%.

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