Santander mira hacia atrás con rabia y hacia delante con esperanza

Si Botín limita los daños de la pandemia, podrá cerrar el descuento respecto del valor contable al que cotiza el banco

Santander mira hacia atrás con rabia y hacia delante con esperanza

En la teoría de Aristóteles sobre el desarrollo moral, el placer y el dolor se emplean como principios rectores para educar a los jóvenes. Los accionistas de Banco Santander se sometieron a una lección ética especialmente esclarecedora ayer: las amortizaciones registradas en Reino Unido contrastaban con el sólido comportamiento en Latinoamérica. Si Ana Botín es capaz de limitar los daños de la pandemia, podrá cerrar el amplio descuento respecto del valor contable al que cotiza el banco.

Comprensiblemente, Santander se cuidó de señalar que los 12.600 millones de euros en deterioros contabilizados durante el primer semestre corresponden a cargos virtuales que no afectan al capital básico. Eso es importante, porque su ratio de capital Tier 1 del 11,8%, que ha subido un poco en términos intertrimestrales, está más bajo que el de muchos rivales europeos.

En torno a la mitad de las amortizaciones tienen que ver con adquisiciones pasadas en Reino Unido. En 2004, el banco español pagó para hacerse con la cooperativa de crédito Abbey National mucho más de lo que valía. El mercado bancario británico acumula decepciones para todos los que compiten en él, como muestra la escasa rentabilidad del capital tangible (ROTE) de la división de Santander UK, que se quedó en un flojo 2% en el primer semestre. Resulta irónico que los banqueros a menudo se refieran a la compra de Abbey como un éxito relativo, comparado con las uniones entre bancos europeos que vinieron después.

En un contraste halagüeño para Botín, su dedicación a los mercados más lucrativos de Latinoamérica parece que va dando sus frutos. Una leve subida de la morosidad recortó los beneficios en Brasil, el mercado más rentable de Santander, que supone en torno a un tercio del beneficio total del grupo. Incluso con la bajada, se ha sacado un impresionante ROTE del 17%. Los beneficios subyacentes en México crecieron un 4% interanual, a pesar de la embestida de la Covid-19.

Si la reserva para impagos del grupo se duplica en el segundo semestre hasta el 1,5% de los préstamos (en el margen superior de lo recomendado), Santander aun así obtendría un ROTE del 5%, según un cálculo de Breakingviews que supone ingresos estables y usa un valor contable tangible de 66.400 millones de euros. Eso concuerda más o menos con las acciones valoradas a la mitad del valor contable tangible, suponiendo un coste del capital del 10%.

Si Brasil y México son capaces de mantener su sólido comportamiento, con lo que seguirían compensando las pérdidas en Europa, Botín podría obtener un descuento menor. Sería la guinda para rematar la lección.