Política monetaria

BBVA refuerza su colchón de liquidez con bonos para llevar al BCE por 1.740 millones

El banco solicitó 35.000 millones de euros en la subasta del pasado junio; las entidades preparan activos para ir a la barra libre de septiembre

Edificio La Vela, sede de BBVA en Madrid.
Edificio La Vela, sede de BBVA en Madrid.

El BCE es máquina de inyectar liquidez a la banca. La tercera edición de la barra libre de dinero para conceder préstamos (TLTRO) se extenderá al menos hasta marzo de 2021. La del 18 de junio fue un éxito, con peticiones de las entidades europeas por 1,3 billones. BBVA solicitó 35.000 millones. Y ahora prepara colateral para acudir a las siguientes citas. Acaba de crear bonos de titulización por 1.743 millones que podrá canjear por dinero contante y sonante en la ventanilla de Christine Lagarde, según un documento enviado a la CNMV.

El BCE ha flexibilizado los requisitos de los activos que admite como colateral para entregar el dinero fresco al sector financiero y que este lo inyecte en el tejido productivo para paliar los efectos del Covid-19. El Banco Central se queda con esos activos como garantía por si surge algún problema.

Pero el colchón de liquidez nunca es suficiente, y los bancos se han puesto manos a la obra para que nunca les falte. El último movimiento de BBVA va en esa línea. Ha agrupado derechos de crédito derivados de contratos de arrendamiento financiero, con los que financia y cede el uso principalmente de inmuebles, a cambio de un interés. Ha transformado esos contratos en bonos, valorados en 1.743 millones que no venderá en el mercado, sino que los guardará en su propio balance.

En caso de que lo necesite, el banco podrá acudir con ellos al BCE en alguna de las subastas que organiza en sus diferentes modalidades: las clásicas semanales (MRO), las subastas especiales de emergencia por la pandemia (PELTRO), las de duración superior a siete días (LTRO) y las teledirigidas a dar crédito (TLTRO).

El banco que preside Carlos Torres Vila, que hoy publica resultados, fue uno de los más intrépidos en la del pasado 18 de junio, cuando solicitó 35.000 millones al BCE, que no solo no le costarán nada, sino que les sacará partido. Obtendrá un rendimiento del 1% si mantiene su volumen de créditos actual hasta junio del año próximo.

La próxima subasta de liquidez bonificada se celebrará el 23 de septiembre, y hay otras dos en el calendario: en diciembre de este año y en marzo de 2021. Es de esperar que el BCE mantenga esta barra libre de liquidez más allá de esa fecha.

BBVA no ha sido la única entidad que ha reforzado su colchón de liquidez. CaixaBank creó a finales de junio bonos de titulización por 3.550 millones también para llevar al BCE.

Más de 300.000 millones en la caja fuerte

El objetivo de las subastas de liquidez es que los bancos concedan créditos. Sin embargo, devuelven una parte del dinero al BCE, que les cobra un 0,5% por guardárselo. Tras la TLTRO de junio, dispararon el dinero guardado en la caja fuerte del Banco Central a casi 460.000 millones. Pero ya han movilizado una parte: ahora tienen 300.018 en la facilidad de depósito.

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