Abogados ‘influencers’: ¿sirve Instagram para conseguir clientes?

Una presencia activa en redes sociales puede captar negocio, crear sinergias y atraer talento

Abogados ‘influencers’: ¿sirve Instagram para conseguir clientes?

En los últimos años, Instagram se ha convertido en una de las redes sociales más usadas en nuestro país. De acuerdo con el informe Digital in 2020, elaborado por la agencia We Are Social, la plataforma se sitúa en la cuarta posición siendo, además, la que más crecimiento reporta. En 2020, los nuevos registros se incrementaron un 6%, alcanzando el 65% de la población total. Por su parte, los instagramers han ido ganado cada vez más notoriedad, convirtiéndose en verdaderos líderes de opinión y en jugosos activos para las marcas.

Aunque la mayoría se enmarquen en el mundo de la moda y la apariencia, lo cierto es que también existen influencers en el mundo de la abogacía. Uno de ellos es Juango Ospina, abogado penalista en Ospina Abogados. “Estamos en el siglo de las redes sociales y los despachos no podemos ir por detrás, hay que evolucionar y adaptarse”.

El letrado, que aglutina más de 14.000 seguidores en su perfil, opina que Instagram no es una plataforma a la que los usuarios recurran expresamente para buscar abogado, pero sí tiene un gran poder de posicionamiento que, a largo plazo, se traduce en nuevos clientes. “Mis seguidores saben que yo soy penalista, y si tienen un problema, pensarán en mí el primero”.

Además, Ospina subraya que la relación parte de un cierto nivel de confianza porque, al ver su contenido diario en redes, “te sienten más cercano”. Entre su perfil y el del despacho, el abogado cuenta que llegan a recibir una media de un asunto a la semana.

¿Cómo convertirse en un influencer de Instagram? Para Pere Vidal, letrado en Augusta Abogados, la clave radica en generar contenido de forma continuada (evitar los parones), ofrecer información interesante y orientada al público al que se quiera llegar, interactuar con los seguidores “y sobre todo, tener paciencia con los resultados”.

Marca personal

Más allá del negocio, el letrado apunta otra ventaja: “una presencia activa en redes sociales te permite generar una marca propia”. Aunque este elemento no genere clientela directamente, puede ayudar a crear sinergias con otros profesionales y a conseguir apariciones en prensa, ya que los medios de comunicación te ven accesible a la hora de hacer declaraciones sobre cuestiones jurídicas de interés. “A la larga, esto genera un claro beneficio, tanto para el abogado, como para el despacho en el que ejerce”.

Atracción del talento

Otro influencer jurídico muy activo en Instagram es Bonafidelawyers, un tándem formado por Felipe Herrera y Verónica Pedrón, una pareja de abogados que aglutina actualmente 2.150 seguidores. En su caso, empezaron en la red social por pura estrategia. “Estamos especializados en asesoramiento a influencers, así que decidimos crear un perfil para atraer clientes en el medio en el que ellos se mueven y entender mejor sus problemas”, recuerda Pedrón.

Al final, su intensa actividad se ha traducido no solo en clientes, sino que también les ha ayudado a hacer colaboraciones con otros compañeros, a expandir su despacho y, sobre todo, a atraer talento. “Con frecuencia recibimos peticiones de jóvenes graduados o estudiantes que nos piden trabajar con nosotros”, destaca Herrera.

Desprestigio

A pesar de las múltiples bondades, algunos abogados aun muestran cierto rechazo al uso profesional de Instagram. “Muchos letrados, especialmente los más tradicionales, ven lo que hacemos como algo que desprestigia la profesión; les cuesta entenderlo”, señala Andrea Mendiola, miembro de la asociación Jóvenes Juristas. Esta opinión es más habitual entre los profesionales de mayor edad que, en ocasiones, “siguen con la visión de que los clientes se consiguen a través de una placa en el portal del despacho”.

No obstante, Mendiola agrega que empieza a haber mayor aceptación. Al fin y al cabo, la abogacía es un sector muy competitivo “e Instagram es una buena herramienta para poder destacar”.

‘Instagramers’ del humor jurídico

Jurista enloquecido. Aunque cada vez son más los abogados que ven en Instagram una potente herramienta de negocio, lo cierto es que el verdadero éxito lo ostentan los perfiles de humor jurídico. La más popular es Jurista Enloquecido, que solo en Instagram suma más de 135.000 seguidores y donde abundan los memes, chistes y bromas solo aptas para juristas.

Medio millón de seguidores. Abel Gende, uno de los creadores de la cuenta junto a Adrián Fernández, relata que el proyecto comenzó hace mucho tiempo, cuando aún eran jóvenes estudiantes de Derecho. “Empezó como una broma en Twitter, pero fue creciendo considerablemente y decidimos profesionalizarlo”. Ahora, el perfil aglutina cerca de medio millón de seguidores entre Instagram, Twitter y Facebook.

Marketing. Pero no todo iban a ser risas. Debido al perfil mayoritariamente joven de los seguidores, además de las publicaciones humorísticas, desde Jurista Enloquecido se anuncian cursos formativos, ofertas de prácticas, manuales de derecho y otros artículos. También reciben ofertas de despachos que quieren publicitarse en la plataforma a través de las stories (imágenes que aparecen en el perfil de la cuenta y desaparecen pasadas 24 horas).

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