Inversión

Duro entorno para el ahorro conservador

La actual crisis prolongará varios años los tipos cero y será necesario asumir más riesgo si se quiere batir la inflación

Los expertos ven oportunidades en carteras diversificadas con renta fija y cierta exposición a renta variable

Duro entorno para el ahorro conservador
Getty

Los tradicionales instrumentos de ahorro conservador –depósitos bancarios y cuentas remuneradas– siguen sin deparar apenas rentabilidad en un escenario en el que nada apunta a que los tipos de interés vayan a subir a medio plazo. Al contrario, seguirán bajos durante largo tiempo, según ha impuesto la actual crisis, lo que arroja un crudo panorama para los perfiles que buscan sacar partido a su dinero sin asumir riesgos. “La pandemia ha traído consigo un nuevo desplome de los tipos de interés, notablemente en EE UU, así como expectativas de mayor prolongación temporal de políticas monetarias muy laxas”, señala Silvia Sanbruno, especialista de producto en BBVA Asset Management. Dificilmente las remuneraciones de los productos bancarios con cero riesgo van a superar la inflación, de manera que, sí o sí, se pierde poder adquisitivo. “A corto plazo el consenso es que la inflación y los tipos de interés serán más bajos durante más tiempo”, apunta Martyn Hole, de Capital Group. Con todo, actualmente, y debido a la incertidumbre por la pandemia del coronavirus y a las turbulencias en los mercados financieros, las familias han elevado los depósitos hasta niveles récord y hay cerca de 900.000 millones de euros ahorrados a intereses casi nulos, del 0,01% de media en depósitos a la vista y del 0,04% si son a plazo, según los datos del Banco de España. Los analistas sostienen que existen posibilidades de encontrar mejores retornos, aunque el ahorrador se debe plantear una inversión más a largo plazo y arriesgar un poco más. Apuntan a carteras con renta fija agregando otros activos, como la renta variable, que permitan la descorrelación y reducir la volatilidad.

Hay un volumen récord de casi 900.000 millones en depósitos a interés cero

Javier Turrado, de gestión de activos de Bankinter, considera que “el entorno para activos de renta fija es algo mejor que a principios de año, cuando el porcentaje de activos con rentabilidades negativas era muy elevado. La intervención de los bancos centrales, que han sacado toda la artillería para reactivar el crédito, la economía y el consumo, ha sido un salvavidas para los mercados y los intereses han mejorado”. Opina, no obstante, que “los ahorradores tienen que ser realistas y necesitan asumir algo más de riesgo para obtener algún retorno, porque el mercado no descuenta una subida de los tipos de interés del BCE hasta dentro de cinco años”. Asegura que este tipo de clientes “deben de tener carteras de corte conservador pero con algo de renta variable, entre un 15% y un 25%”. Aconseja, eso sí, una gestión profesional que se ajuste al nivel de riesgo deseado pero que, para los más atrevidos, dé acceso a activos como las divisas o las materias primas y a productos como los fondos perfilados, que permiten amoldar la inversión, o fondos mixtos, afirma Turrado.

“En efecto, los bonos, sobre todo los de mayor calidad, ofrecen rentabilidades esperadas pobres. Una solución de inversión verdaderamente diversificada puede ofrecer una rentabilidad acorde a la voluntad de asunción de riesgo en el medio y largo plazo. El enfoque, eso sí, debe ser global, dinámico y flexible”, comenta por su parte Sanbruno, que cree que en renta fija hay valor según en qué segmentos. “Pese a que nuestra exposición a deuda pública de alta calidad crediticia es discreta, la rentabilidad ajustada por riesgo en el crédito es interesante. Bonos ligados a inflación, ahora que las expectativas de precios están tan deprimidas, y renta fija emergente son otros ejemplos de activos que ofrecen oportunidades actualmente”, apostilla.

Los activos de renta fija han mejorado tras el Covid-19 gracias al soporte de los bancos centrales

Las políticas monetarias y fiscales sin precedentes de los bancos centrales y los gobiernos para combatir el Covid-19 han supuesto toda una red de seguridad para la renta fija. El Banco Central Europeo ha ampliado su programa de compra de activos desde los 750.000 millones de euros que anunció en marzo hasta los 1,35 billones. “Los bancos centrales han reafirmado que no se han quedado sin munición, no han alcanzado sus límites y continuarán manteniendo la curva de rendimiento firmemente bajo control, mientras que los paquetes de estímulo fiscal se están multiplicando, incluso en el ámbito europeo”, expone Frank Dixmier, director de inversiones Global de Renta Fija de Allianz GI, que aun así espera que la volatilidad en el mercado persista en la segunda mitad de 2020.

Luis Martín-Jadraque, director del Centro de Inversiones de Deutsche Bank también apuesta por tener renta fija, dado que “ahora está soportada por los bancos centrales”, subraya, y una exposición a renta variable de “hasta un 10% o 15%”. Insiste en que el cliente debe tener claro “qué nivel de corrección está dispuesto a aceptar” y en que los ahorros se deben mirar a medio y largo plazo.

Inversión a largo plazo

Una recomendación general de los expertos es la educación financiera. “Uno de los grandes errores es dejarse llevar por las emociones”, declara Turrado, que hace hincapié en que “el dinero que se dedica a la inversión debe ser a medio y largo plazo”. Igualmente, Martín-Jadraque expresa que “se suele pensar en el ahorro en términos anuales cuando en realidad el ahorro dura muchos años. Por ejemplo, a una persona de 50 años le quedan otros 20 de ahorro si piensa en la jubilación. Hay que ser capaz de asumir que en momentos puntuales pueden caer las inversiones, pero el tiempo ha demostrado que a largo plazo se generarán rendimientos que contrarrestarán la inflación”.

En la misma línea, Francisco Quintana, director de inversiones de ING, sugiere que “el riesgo es más manejable si se está invertido a largo plazo”. A su juicio, los tipos de interés han caído tanto que incluso la renta fija “ha perdido su papel como alternativa de inversión y solo hay dos opciones: o asumir menos rentabilidad o meter más riesgo en la cartera”. Y anota: “las ventajas de la Bolsa solo se materializan en el largo plazo”. Quintana advierte que la “bajada de los tipos de interés no es accidental ni temporal y si alguien espera que los tipos de interés vayan a subir, está equivocado”. Recuerda que el pico de los intereses a nivel mundial fue en 1981, cuando el bono americano pagaba un 15% anual durante diez años y ahora ese mismo activo da menos del 0,6%.

Los analistas aconsejan mirar a medio y largo plazo para no perder poder adquisitivo

Para Quintana, existen instrumentos para introducir riesgo a la cartera de forma gradual. Cree que en el contexto actual “todos los que estaban en bonos han visto desaparecer su rentabilidad y se han ido a las acciones. Es por eso que la Bolsa va como un tiro”. Pero, advierte, las Bolsas “dan bandazos y hay que tener sangre fría para no vender en los peores momentos. Las mayores salidas de inversores minoristas de los fondos se produjeron en la segunda quincena de marzo, justo cuando se empezó a iniciar la recuperación del mercado, y se perdieron esa recuperación”, detalla.

Desde Natixis IM esperan que la renta fija “se mantenga en buen estado”, aunque observan “más oportunidades en el crédito con grado de inversión (IG) de EE UU y Europa”, mientras siguen siendo “más cautelosos en cuanto al high yield debido al riesgo de impago”. Sobre la deuda de los mercados emergentes, ven “oportunidades selectas en crédito de empresas que emiten en monedas fuertes, como el dólar o el euro, por ser típicamente menos volátiles y tener menor exposición a América Latina”.

El mercado no espera que suban los tipos de interés del BCE hasta dentro de, al menos, cinco años

Según el último informe elaborado por el Observatorio Inverco, los depósitos bancarios se mantienen como el vehículo de ahorro preferido por las familias españolas, representando el 38% del ahorro de los hogares. No obstante, los fondos de inversión ya suponen el 14% del total del ahorro financiero de las familias. En este escenario, a pesar del incremento en el volumen total de depósitos, los fondos de inversión registraron un mayor crecimiento, y la ratio Fondos/depósitos alcanza ya el 23,6%, más del doble de lo que representaba en 2012 (11,4%), señala.

Normas
Entra en El País para participar