José Palma: “No es momento de estar infraponderados en banca”

Las caídas de marzo sorprendieron a la gestora poco invertida y fue la ocasión para adquirir compañías como Enagás, Sanofi o Telefonica Deutschland. 

José Palma, cogestor de Belgravia Capital
José Palma, cogestor de Belgravia Capital

José Palma, que atesora 20 años de experiencia en mercados financieros y gestión de patrimonios, se incorporó a Belgravia Capital en 2011. Las caídas de marzo pillaron a su principal vehículo, el fondo de retorno absoluto Belgravia Epsilon, invertido solo al 37%, lo que le salvó de grandes pérdidas. Acumula en el año una rentabilidad superior al 3%.

Están centrados en renta variable europea. ¿Es el mejor mercado para estar invertido ahora?

Por valoración Europa va mejor que Estados Unidos, la prima con la que cotiza es menor y, adicionalmente, Europa tiene un sesgo más cíclico en sus índices. Lo que habría que ver es cómo va a ser la recuperación, parece que aquí lo deberíamos hacer mejor. Y hay un componente añadido, que parece que los países europeos se van a poner de acuerdo en un fondo de reestructuración y eso evidenciaría que los países del norte y del sur van todos a una. Por todo ello, la renta variable europea en el corto plazo debería ir mejor. En Estados Unidos están volviendo a hacer confinamientos parciales, el ratio de contagios está por encima del 1 en todos los estados y no sabemos cómo va a acabar todo eso.

¿Cómo les ha afectado estar poco invertidos en tecnológicas?

Tenemos Atos (tecnología de la información) pero apenas tenemos exposición al sector porque creemos que lo deberían hacer mejor, y así ocurrió en mayo y junio, los sectores income (rentabilidad por dividendo alta, un crecimiento de beneficios bajo y unos múltiplos de cotización bajos) y cíclicos. Además, las posibilidades que tiene Europa para jugar al sector tecnológico son más limitadas. Nos gustan compañías como Infineon, que tiene exposición a autos, pero está cotizando a niveles que consideramos elevados.

Sin embargo están sobreponderados en el sector financiero. ¿No les da miedo que la crisis afecte tanto al sector como la de 2008?

En este caso la crisis no es financiera, ha surgido por el Covid. A su vez el sector cuenta con mejores ratios de capital, menores niveles de apalancamiento y con requisitos regulatorios que empiezan a ser más laxos. Además tenemos todas estas ayudas (ERTEs, cheques sociales, etc) tanto en Europa como en EEUU, que veremos cuánto se alargan. Todo esto está retrasando la mora. Lo que se va a ver en 2020 es incremento de provisiones. Será en el 2021 cuando veremos el impacto real de la crisis en los balances de los bancos, así que estamos ganando tiempo. No somos extremadamente positivos, porque la situación es delicada, pero ahora tampoco creemos que sea momento para estar infraponderados. Dentro de tres meses, cuando se quiten las ayudas y empiecen a subir la mora, ya veremos lo que hacemos. Nuestras posiciones actuales son ING, BNP, Julius Baer, que lo está haciendo bastante bien, y Bankinter.

¿Cómo están condicionando las inversiones las actuaciones de los bancos centrales?

La actuación de los bancos centrales está teniendo una correlación muy elevada sobre la renta variable. Es una de las razones por las cuales durante los meses de marzo, abril y mayo, a medida que se iban anunciando las medidas, incrementamos el riesgo de mercado en nuestras carteras. La recuperación en V en el mercado bursátil no hubiera sido tal si no hubiéramos tenido el apoyo de las políticas monetarias. La recuperación económica está yendo mucho más despacio que la bursátil.

¿Qué cambios se han producido en sus carteras desde las caídas de marzo?

Tenemos un estilo de gestión ecléctico. Según las circunstancias, vamos variando. En 2018-2019 nuestra rotación se redujo a unos niveles históricos. No encontrábamos muchas ideas de inversión porque no había potenciales de revalorización. El mercado estaba caro para nosotros pero, aun así, seguíamos trabajando y teníamos una lista de la compra bastante amplia. Así que en la caída en marzo estábamos con bastante liquidez. En la etapa de confinamiento e incertidumbre, incrementamos poco a poco la inversión en renta variable, pero con un sesgo defensivo. Compramos compañías como Telefónica Deutschland, Enagás o Sanofi y otras que durante el confinamiento iban a tener mejoras de beneficios por una mayor demanda. Aquí incrementamos posiciones en los supermercados británicos Morrisons y en los holandeses Ahold Delhaize, y en Ontex (productos de higiene) o Reckitt Benckiser (consumo). A finales de marzo, dejamos el sesgo defensivo y a la vez que se anunciaban las medidas de política monetaria incrementamos la exposición neta a mercado con la recompra de futuros que teníamos vendidos. Nos vino muy bien estar poco invertidos en la caída de marzo e incrementar nuestra exposición al mercado a finales de marzo, abril, mayo y junio.

¿Qué peso tienen las compañías españolas en las carteras?

Se podría pensar que tenemos más sesgo hacia España pero no es el caso. Históricamente su peso ha sido inferior a lo que supone en el índice (Stoxx 600). Una de las razones puede ser que el índice español tiene mucha exposición al sector financiero y en Belgravia tampoco hemos tenido mucha en los últimos años. Aunque invertimos en todo tipo de países europeos, no tenemos sesgo a España, ni mucho menos. Actualmente solo tenemos Acerinox, Bankinter, Red Eléctrica y recientemente, hemos abierto una posición en AENA. Mantenemos Telefónica Deutschland pero vendimos Enagás. Los países que mejor se nos han dado han sido el Benelux.

¿Qué previsiones manejan para el Euro Stoxx 50 de cara a otoño?

Seguiremos siendo positivos, pero tendremos que ver cómo va evolucionando el tema del confinamiento o si hay una segunda oleada. Vemos apreciaciones apoyadas por las políticas monetarias pero tampoco esperamos grandes revalorizaciones.

¿Qué mercados pueden hacerlo un poco mejor... o menos mal?

Lo han hecho ahora muy bien los países nórdicos, porque tienen más componente tecnológico y han estado menos castigados por el confinamiento. Pero si hay crecimiento económico y se producen las ayudas del fondo de reconstrucción, a lo mejor ahora lo hacen mejor España e Italia, aunque hay bastante incertidumbre acerca de cómo van a ser las ayudas.

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