La elección de Donohoe frente a Calviño para el Eurogrupo marca la urgente negociación del fondo de rescate

Bruselas insta al nuevo presidente a alcanzar un acuerdo rápido ante los riesgos económicos

El irlandés Donohoe será presidente del Eurogrupo tras imponerse a Calviño
El irlandés Donohoe será presidente del Eurogrupo tras imponerse a Calviño EFE

"Creo que hay mucho por hacer, muchas decisiones difíciles que tienen que tomarse, pero creo que la voluntad de tener un acuerdo está ahí", dijo ayer Paschal Donohoe, elegido presidente del Eurogrupo tras derrotar a la española Nadia Calviño, apoyada por las grandes potencias europeas, y al luxemburgués Pierre Gramegna, en una votación en la que el irlandés sacó partido de su imagen de de diplomático y conciliador atrayendo a los países pequeños. A pocos días de que comience una negociación decisiva sobre el fondo de rescate del Covid 19, clave para tratar de encauzar el tsunami económico que ha provocado el virus, la mayoría de socios europeos han visto en esas virtudes el perfil que buscaban para un momento crítico en la Unión Europea.

"Estoy absolutamente confiado en que tendremos la habilidad y hemos sentado las bases para superar estos desafíos y yo desempeñaré mi papel, trabajando con todos los miembros del Eurogrupo, para asegurar que contribuye a la recuperación", dijo el político democristiano irlandés en una rueda de prensa por videoconferencia. Tomará posesión del cargo el próximo 13 de julio y sustituirá en el cargo al portugués Mario Centeno, que lo ha ocupado durante dos años y medio.

El ministro de finanzas irlandés se había posicionado como un candidato centrista, que podría acortar la división entre los países fiscalmente más conservadoras del norte de Europa y los países del sur, que presionan para pactar reglas fiscales más flexibles para ayudar a combatir los efectos económicos del brote de coronavirus.

Y con esa premisa Donohoe tendrá que conducir la negociación clave en la zona euro, la del fondo de 750.000 millones planeado para poder sacar a las economías de la peor recesión de su historia, y trazar un camino hacia la recuperación. "La única forma en que podemos convencer a los que ahora se han vuelto escépticos sobre el euro es nuestra capacidad de llegar a un acuerdo a nivel de jefes de gobierno" sobre el fondo.

Riesgos al alza

El comisario de Economía de la Comisión Europea, Paolo Gentiloni, explicó ayer tras felicitar a Donohoe por su triunfo, que las previsiones dadas esta semana por Bruselas, que cifra para la UE una caída del 8,3% del PIB en 2020 para subir un 5,8% en 2021 (-10,9% y 7,1% para España), que las proyecciones “no tienen en cuenta el fondo de reconstrucción comunitario porque aún no se ha acordado”. En este sentido, instó al irlandés a intentar alcanzar el consenso cuanto antes, ya que un acuerdo rápido a nivel europeo garantizaría un mayor ritmo de recuperación. Lo mismo pidió el presidente del Eurogrupo saliente, el portugués Mário Centeno.

El papel del irlandés al frente del Eurogrupo no parece fácil. Donohoe, de 45 años,  accede a la presidencia con una imagen de mano izquierda y talante dialogante, con herramientas para poder limar las diferencias de los países del norte y el sur en materia económica. Y es que a pesar de las críticas por su opacidad, y recientemente por su percepción irrelevancia, el Eurogrupo sigue siendo una institución poderosa que jugó un papel clave durante las crisis financieras de la última década, en última instancia ayudando a evitar el colapso de la moneda común.

La última reunión de los líderes europeos para intentar poner en marcha el fondo de poscoronavirus, celebrada en junio, tras la propuesta de la Comisión para movilizar 750.000 millones de euros con una mayoría de transferencias directas, terminó sin acuerdo y con el compromiso de retomar la cumbre los próximos 17 y 18 de julio. Entonces, ya fue palpable la división entre el frente del sur (España y Italia al frente) y los del norte, liderados por Austria, Holanda, Dinamarca y Suecia.

El presidente del Consejo europeo, Charles Michel, ha convocado a los líderes europeos a una cumbre que comenzará el viernes 17 a las 10.00 horas y que, por primera vez desde el comienzo de la pandemia, tendrá lugar de forma presencial. El único punto de la agenda será negociar el fondo. Ayer, Donohoe afirmó que la "prioridad" es "asegurar que este tienen un papel que pueda ser real y significativo para permitir a nuestros ciudadanos recuperar empleos y apoyar a los empleadores para reconstruir la economía europea" .Además, siempre ha reforzad la idea de una recuperación "inclusiva".

Aunque el "Prudente Pascal" como es conocido en ámbitos politicos se mostró confiado en conseguirlo, aunque sin fechas. Dadas las divergencias, Donohoe es consciente de que conseguir un acuerdo este mismo mes de julio será un objetivo "ambicioso", tal y como reconocía unos días antes de su elección.

 

 

 

 

Contrario al impuesto digital europeo

El nuevo presidente del Eurogrupo, Pascal Donohoe, se ha opuesto frontalmente a la idea de un impuesto digital europeo, conocido como tasa Goolge, un planteamiento que busca poner límite a la ingeniería fiscal de los gigantes digitales que operan en Europa pero pagan impuesto muy reducidos  por su actividad.

El ministro irlandés ha argumentado que las nuevas reglas globales de impuestos deben ser marcadas por la Organización para la Cooperación Económica y Desarrollo (OCDE) y no desde el entorno europeo. Irlanda es uno de los países con un régimen fiscal más favorable a las compañías, por lo que la imposición de un gravamen digital de ámbito europeo podría dañar el atractivo de ese país como un centro de inversión.

Donohoe subrayó en mayo la posibilidad de que la propuesta de un impuesto de la UE "resurgirá rápidamente" en caso de que la OCDE fracasara en su intento de aunar una posición común. Y advirtió a los estados miembros que si se implementa el gravamen de manera unilateral, se exacerbarán las tensiones comerciales mundiales y dañarán la inversión.

Normas
Entra en El País para participar