El TJUE abre la puerta a reclamar contra Volkswagen por el dieselgate en los tribunales nacionales

El fabricante alemán utilizaba un software fraudulento que manipulaba las emisiones del vehículo en pruebas de laboratorio

Insignia del Grupo automovilístico alemán Volkswagen.
Insignia del Grupo automovilístico alemán Volkswagen.

El Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) ha señalado este jueves que se puede perseguir en los tribunales nacionales de la UE escándalos como el denominado dieselgate, en el que Volkswagen utilizaba un software fraudulento que manipulaba las emisiones de los vehículos cuando eran sometidos a pruebas de laboratorio.

El Tribunal falló en ese sentido en relación con una pregunta prejudicial del Tribunal Regional de Klagenfurt de Austria, que interpeló a la corte de Luxemburgo si un tribunal nacional tenía competencias para juzgar sobre las indemnizaciones que los dueños de los coches trucados de la marca alemana reclamaban en el país austriaco a través de una asociación de consumidores.

Según el TJUE, cuando determinados vehículos han sido equipados ilegalmente por su fabricante en un Estado miembro, en este caso Alemania, con un software que manipula los datos relativos a las emisiones de los gases de escape antes de ser adquiridos por un tercero en otro Estado miembro, como Austria, el lugar de materialización del daño se halla en este último.

El daño, en este caso, se correspondería con la diferencia de valor del vehículo entre lo que pagó el propietario y el valor real del automóvil, devaluado al conocerse el engaño del constructor alemán.

Por tanto, añade el Tribunal de Justicia de la Unión Europea que a pesar de que esos vehículos adolecían de un vicio desde la instalación del mencionado software, ha de considerarse que el daño alegado no se materializó hasta el momento en que fueron adquiridos, debido a que su compra se hizo a un precio superior a su valor real.

La corte de Luxemburgo precisa que, en el caso de la comercialización de vehículos cuyo fabricante equipa con un dispositivo ilegal, el perjuicio sufrido por el cliente final no es ni indirecto ni puramente patrimonial y se materializa en el momento en que dicho vehículo se adquiere de un tercero.

A finales de abril, Volkswagen llegó a acuerdos de indemnización con 200.000 clientes por un importe total de 620 millones de euros. Las cantidades que va a indemnizar a cada cliente -a partir del 5 de mayo- oscilan entre 1.350 y 6.250 euros. Además, la compañía estudia indemnizaciones a otros 21.000 clientes.

En España, el Juzgado de lo Mercantil número 1 de Madrid dejó el pasado 17 de febrero visto para sentencia el juicio por la macrodemanda de la OCU contra Volkswagen España. Por su parte, a finales de junio, un tribunal de apelación de Estados Unidos admitió sanciones adicionales contra el grupo por dicho caso, pese a que la compañía ya fue juzgada y pagó multas en el país.

El consorcio alemán admitió en septiembre de 2015 haber manipulado más de once millones de automóviles diésel en todo el mundo con un dispositivo que alteraba las emisiones reales de óxidos de nitrógeno (NOx) mientras eran sometidos a pruebas de laboratorio. Dos años después, fue condenado en EE UU al pago de una multa de 2.800 millones de dólares (2.500 millones de euros).

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