Pullmantur tira la toalla y suspende sus cruceros hasta el 15 de noviembre

Es la tercera vez que interrumpe las operaciones desde marzo. La compañía transportó 406.000 pasajeros en 2019, de los que un 40% fueron españoles

Richard J. Vogel, presidente y consejero delegado de Pullmantur
Richard J. Vogel, presidente y consejero delegado de Pullmantur

El coronavirus ha dejado sin temporada de verano a la crucerista Pullmantur. La cuarentena en vigor en España y Reino Unido para el turismo extranjero hasta el 1 de julio, los vetos a la movilidad en la mayoría de países de la UE y las restricciones y obligaciones para que los cruceristas se muevan en sus paradas en otros países han llevado a Pullmantur a suspender sus cruceros hasta el 15 de noviembre. "La situación de incertidumbre relativa tanto a la evolución del COVID-19 como a la forma en la que se podrá viajar una vez se levanten las restricciones impuestas por los distintos países obligan a Pullmantur Cruceros a suspender sus cruceros hasta el 15 de noviembre, pues la seguridad y el bienestar de sus pasajeros y miembros de su tripulación es su máxima prioridad", recalca la compañía en un comunicado. Pullmantur asegura que aprovechará estos cuatro meses de parada "para analizar en profundidad las implicaciones y las consecuencias que el COVID-19 tendrá en los viajes en crucero, así como para reforzar los protocolos de seguridad y sanidad".

Se trata de la tercera interrupción de las operaciones de la crucerista, cuyo principal accionista es el fondo Springwater, desde que se desató la crisis del coronavirus, que en el caso de los viajes en barco estuvo marcada por el contagio masivo en el Diamond Princess a principios de febrero, convirtiéndose en el peor foco fuera de China. La primera se produjo el 3 de marzo y paraba todos los trayectos hasta el 29 de abril; la segunda se anunció el 4 de mayó y alargó el parón hasta el 3 de julio. Tres semanas antes de esa fecha, Pullmantur ha tirado la toalla y ha optado por esperar hasta el 15 de noviembre.

Pullmantur cerró el pasado ejercicio con un balance de 406.000 pasajeros, lo que supuso un 0,7% más que en 2018. De esa cantidad, 163.000 fueron clientes españoles, que representaron un 40% sobre el total. En 2018, la cifra de negocio de la cruceristas ascendió a 343 millones, de los que 294 millones correspondieron a la venta de cruceros y el resto correspondió a la venta a bordo. Por áreas geográficas, el 54% de la facturación se generó en España, seguida de lejos por Latinoamérica, con un 35% del total.

En una reciente entrevista con Cinco Días, Alfredo Serrano, director de la Asociación Internacional de Líneas de Cruceros en España (CLIA, por sus siglas en inglés), que representa a grandes firmas como Royal Caribbean, Carnival, MSC Cruceros, Pullmantur, Fred Olsen, Norwegian Cruise Lines o Costa Cruceros, alertó de que si la actividad no se recuperaba en junio, algo que no se ha producido, la industria podría llegar a perder 985 millones de facturación y 8.300 puestos de trabajo en España.

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