El reto de carbono cero en las empresas es inmune a la pandemia

Unanimidad en que la crisis no afecta a los planes medioambientales

Parque eólico marino de Iberdrola East Anglia One, en Reino Unido.
Parque eólico marino de Iberdrola East Anglia One, en Reino Unido.

La pandemia causada por el Covid-19 marca el devenir de la población mundial desde hace semanas. Sin embargo, no todo se ha visto afectado de la misma manera; en concreto, las acciones y proyectos medioambientales de las grandes empresas. La respuesta unánime de compañías significativas del país es que el impacto de la pandemia en sus agendas verdes no existe.

Un repaso a los programas sostenibles de empresas de diversos sectores ilustra que, a pesar de todo, la vida continúa. Hay un sector, como el energético, en el que el concepto medioambiental está presente en todas sus actividades y que es muestra de esta continuidad. Así lo señalan en Iberdrola, que va a invertir este año “la cifra récord de 10.000 millones de euros en renovables (hidroeléctrica, eólica y solar), en redes de distribución de electricidad más inteligentes que darán soporte a las fuentes limpias y en proyectos de almacenamiento energético eficientes como el bombeo eléctrico”. Fuentes de la compañía añaden que en el primer trimestre de 2020, y en el marco “de su firme compromiso medioambiental, Iberdrola ha seguido instalando en todo el mundo infraestructuras de generación de electricidad renovable”, que suponen 1.200 megavatios de nueva capacidad.

La reducción de emisiones domina en las acciones para este 2020

En Endesa afirman “que la pandemia evidencia la vulnerabilidad de nuestra sociedad frente a la naturaleza” y, por ello, “apostamos por una recuperación verde y libre de emisiones, lo que, sin duda, redundará en el refuerzo de nuestro compromiso con el medio ambiente”. En esta compañía mencionan que están desarrollando “unos 25 proyectos anuales de protección y conservación de la biodiversidad sobre especies amenazadas, espacios y hábitats, aumento del conocimiento científico y desarrollo de herramientas que ayudan a la interacción con la actividad que Endesa lleva a cabo”.

Complejo industrial de la petrolera Repsol.
Complejo industrial de la petrolera Repsol.

Otra gran energética española, Repsol, a la que tampoco afecta a sus planes la situación creada por el coronavirus, continúa “la ambición de liderar la transición energética fomentando la sostenibilidad y la eficiencia de nuestros procesos y productos”. Fuentes de la sociedad recuerdan que en diciembre de 2019 se anunció que esta orientaba “su estrategia para ser una compañía con cero emisiones netas en 2050”, con el fin de limitar el calentamiento del planeta.

Las cifras

1.000 millones de euros es el valor del primer bono verde emitido por Banco Santander dentro de su plan global de colocaciones de deuda sostenible.

4.000 millones de euros es la cantidad que ha adelantado Iberdrola en pedidos para mantener la actividad y el empleo en el primer trimestre.

99,5% de la energía que consume CaixaBank proviene de fuentes de origen renovable certificadas.

60% de reducción de emisiones de CO2 es el compromiso que Acciona se ha propuesto alcanzar antes de 2030.

Movilidad sostenible

La empresa de infraestructuras energéticas Redexis tampoco ha interrumpido “ningún plan o inversión previsto con anterioridad al inicio de la pandemia”. Las acciones se dirigen, además del despliegue de infraestructuras de gas natural, a la movilidad sostenible y a los usos del hidrógeno. En el primer caso, Redexis destaca el reciente acuerdo alcanzado con Cepsa “para crear la mayor red de estaciones de repostaje de gas natural vehicular (GNV) de España”, así como la colaboración con Seat y Fiat para impulsar la venta de ve­hícu­los GNV. En el campo del hidrógeno, “Redexis tiene previsto invertir 60 millones de euros para fomentar iniciativas relacionadas con esta energía totalmente limpia y libre de emisiones contaminantes”.

Las compañías energéticas mantienen el ritmo de sus inversiones

En Adif mantienen “la prioridad de compatibilizar los beneficios de las nuevas líneas férreas con la conservación del patrimonio común”. Por ello se tienen en cuenta los entornos en los que transcurren, como en el caso del Túnel de Regajal, en Malpartida o el Viaducto de Contreras.

“Los proyectos de carácter medioambiental han seguido adelante sufriendo algunos retrasos menores en los trabajos de campo durante el periodo de inactividad”, declaran fuentes de Red Eléctrica de España (REE). En este grupo citan como proyecto “más destacado de 2020” la recuperación forestal de 53 hectáreas del paraje Las Torrecillas-Puntal de Navarrete y de la zona de recreo de los Llanos de Gaetano en Castellón. “Esta acción complementa el proyecto El Bosque de Red Eléctrica, en marcha desde hace más de 10 años y concebido para contribuir a la lucha contra el cambio climático”, indican, y recuerdan que, “en cualquier caso, la medida más efectiva para la protección del medio ambiente pasa por la adecuada selección del emplazamiento de las instalaciones”.

Ahorro, reciclaje y residuos forman parte de la mayoría de los programas

José Manuel Entrecanales, presidente de Acciona, afirmó ante sus accionistas el pasado 28 de mayo: “No podemos aplazar la lucha contra la crisis climática bajo la falsa premisa de que la crisis sanitaria es prioritaria porque ambas son igual de letales”. La firma de renovables sigue apostando “por la transición a una economía descarbonizada”, destinando el 93% de sus inversiones y el 83% de su resultado operativo a la economía verde.

Dos grandes dedicadas a la gestión del agua, Canal de Isabel II y Suez España, continúan ofreciendo sus servicios con toda normalidad durante la crisis. Fuentes del Canal informan de que este año sus inversiones ambientales alcanzan los 46 millones de euros, pero “nos gustaría resaltar uno de los proyectos de economía circular, la mayor planta de producción de estruvita del país, en la que se producen dos millones de toneladas diarias de este fertilizante a través de la cristalización controlada del fósforo y del nitrógeno presentes en las aguas residuales”.

Estación de repostaje de gas natural vehicular de Redexis en Zaragoza.
Estación de repostaje de gas natural vehicular de Redexis en Zaragoza.

En Suez España opinan que “para dar respuesta a los nuevos retos sociales y económicos, incluida la emergencia climática, urge establecer en cada realidad geográfica un pacto social por la sostenibilidad, la ocupación y la reconstrucción dentro del marco de la Agenda 2030”.

También marcha con buen pie, sin mella alguna a causa del Covid-19, la agenda verde de Telefónica, que trabaja para alimentar sus redes con energía limpia. Además, a comienzos de año, la operadora emitió “el primer bono verde híbrido del sector de telecomunicaciones dirigido a financiar proyectos destinados a incrementar la eficiencia energética, gracias a la transformación del cobre en fibra óptica, y a impulsar la autogeneración de energía renovable”. La reutilización de la mitad de móviles, routers y otros equipos antiguos que entregan los clientes, la introducción del ecodiseño y la prolongación de la vida útil de los equipos son otros puntos más de la agenda verde de Telefónica.

Sector financiero

¿Y qué ocurre en otros sectores como el financiero? Están en la misma línea. En Santander declaran que “estamos totalmente comprometidos con la protección del medio ambiente a través de la reducción de nuestra propia huella. El objetivo es que el 100% de la electricidad que utilizamos provenga de fuentes renovables en 2025 y que, el año que viene, hayamos eliminado ya el plástico innecesario de un solo uso en todas nuestras oficinas y edificios”. Las mismas fuentes agregan: “Después del Covid-19 tenemos que enfrentar la reconstrucción sobre las bases de la economía verde y financiar a aquellos sectores que generan empleo y apoyan la transición ecológica”.

El Plan de Gestión Medioambiental 2019-2021 de CaixaBank “se está ejecutando y continuamos impulsando la mayoría de los proyectos que nos habíamos marcado”. En la entidad afirman que son el primer banco del Ibex 35 “en conseguir neutralizar su huella de carbono y en reducir en un 80% las emisiones de CO2”. Uso de energías renovables, menos papel o tarjetas de regalo biodegradables forman parte de la economía verde de CaixaBank.

Félix Parra, director general de Aqualia, que representa al sector privado que impulsa la alianza Stepby­Water en torno al Decenio para la Acción de Naciones Unidas Agua para el Desarrollo Sostenible, dice que esta crisis, “en nuestro caso, supone una lección aprendida, el valor de la alianza como gobernanza”. “El agua es un gran reto y su gestión requiere pasos firmes para situarla en el centro de las agendas políticas, económicas y organizativas”, concluye.

Coca-Cola y Nestlé, también en la brecha

Punto de recogida de residuos instalado por Coca-Cola en la playa de Sitges.
Punto de recogida de residuos instalado por Coca-Cola en la playa de Sitges.

Dos gigantes del sector de la alimentación están contribuyendo a la sostenibilidad a pesar de la situación sanitaria y sin que esta haya mermado sus planes. Coca-Cola pone el foco en ofrecer envases “cada vez más sostenibles”. A tal fin, la directora de responsabilidad corporativa de Coca-Cola Iberia, Ana Gascón, explica que la marca tiene en marcha el proyecto Mares Circulares, “que no solo limpia de residuos playas, entornos acuáticos y fondos marinos, sino que trata de sensibilizar a la sociedad para que recicle”. Respecto al agua, Gascón expone que “antes de construir una fábrica, se evalúa el estado de los recursos hídricos del territorio y se elabora un plan específico, además de reducir en lo posible su uso en la fabricación de bebidas”.

En Nestlé, su experto en sostenibilidad, Pedro Ruiz, resalta que han conseguido “el objetivo de enviar cero residuos a vertederos en 2020”. Se han servido del reciclaje, de la separación en origen o de mejores condiciones de almacenamiento. También ensalza “el lanzamiento de nuestra primera botella de plástico 100% reciclado y reciclable, la de la marca Nestlé Aquarel”.

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