AEFI alerta de que Italia puede adelantar a España en el 'sandbox' si no se acelera su tramitación

Según las previsiones más optimistas, a finales de octubre podrían presentarse los primeros proyectos

Rodrigo García de la Cruz, presidente de la AEFI.
Rodrigo García de la Cruz, presidente de la AEFI.

La Asociación Española de Fintech e Insurtech (AEFI) ha urgido al Congreso a que acelere la tramitación del sandbox fianciero para crear en España el mayor banco de pruebas para empresas tecnológicas financieras de Europa continental.

Y es que, según los cálculos más optimistas de la asociciación, los primeros proyectos se podrían presentar ante el Tesoro a finales de octubre, siempre que su aprobación en el Congreso se produzca antes de agosto. Mientras, Italia, que ha tomado como refencia el proyecto español, planea tenerlo operativo a principios de 2021, por lo que un retraso en el proceso de aprobación privaría a España de ese liderazgo europeo y de atraer una inversión que la AEFI cifraba en más de 100 millones de euros y 5.000 puestos de trabajo, en un estudio realizado antes de que estallara la crisis sanitaria del Covid-19.

"El sandbox va a permitir que España esté a la vanguardia de la innovación financiera a nivel europeo. Reino Unido tiene uno que funciona muy bien, pero ya no forma parte de la Unión Europea y en Europa continental no hay sandbox de referencia. Necesitamos que alguien herede  esa vía de desarrollo de la innovación financiera. Italia va a ser el siguiente país en aprobar un  sandbox. Han estudiado nuestra ley y la van a implementar casi igual. No puede ser que tomen la vanguardia", ha explicado Jaime Bofil, socio del despacho de abogados Hogan Lovells International.

El anteproyecto de ley para la Transformación Digital del Sector Financiero, que recoge la creación de este banco de pruebas para empresa de innovación financiera, fue aprobado a finales de feberero en Consejo de Misnitros, pero ahora falta que se apruebe como ley en Cortes y posteriormente sea ratificado por el Senado, lo que podría demorarse un mes más. Después, requeriría de otros 30 días adicionales para su puesta en funcionamiento efectivo.

Las empresas ya preparan sus proyectos

Según explican desde la AFI, tanto los grandes  bancos como startups están ya prepatando los proyectos que prevén presentar ante Tesoro para su desarrollo en el sandbox, ya que uno de los requisitos para obtener el visto bueno inicial es que se trate de aplicaciones maduras que puedan implementarse en un corto espacio de tiempo.

"Sabemos que ya hay entidades financieras potentes, fintech y alianzas entre fintech y entidades financieras que están preparando proyectos porque tienen que estar listos antes de obtener la licitación de los proyectos. Hemos detectado un gan interés en el sandbox español y el mercado está preparándose", indica Bofil.

Y es que, el sandbox prevé la creación de un espacio de pruebas bajo supervisión directa (del Banco de España, de la CNMV o de la DGS, en función de la naturaleza del proyecto) por lo que permite desarrollar de forma segura y obtener el certificado de calidad del organismo correspondiente. Además, cualquier empresa con domicilio fiscal dentro de la UE podrá presentar sus proyectos, por lo que las posibdliades de acoger inversión son mayores.

"A nivel europeo las expectativas generadas son muy amplias y se espera que se ponga en marcha este año. Existen muchas empresas que quieren presentar su proyecto ante un supervisor serio y ese interés es amplísimo al más alto nivel. Solo con igualar la inversión que ha generado en Reino Unido será un éxito total", añade Rodrigo Garcia de la Cruz, presidente de AEFI.

Fases para presentar los proyectos

Una vez que se apruebe la Ley en Cortes, el Tesoro tendrá un mes para sacar la convocatoria. A partir de ahí, se iniciarán tres fases hasta que los proyectos vean la luz. En primer lugar, se habilitará una ventanilla única en la Secretaría General del Tesoro donde los promotores de los proyectos presentarán las solicitudes, que el propio Tesoro estudiará y trasladará a un supervisor financiero dependiendo de la naturaleza de la empresa (si se enmarca en el sector bancario la solicitud se destinará al Banco de España; si tiene que ver con fondos o mercados a la CNMV; y si está relacionado con el sector asegurador a la DGS).

Los supervisores tendrán un plazo de un mes (que se puede ampliar a otro mes) para evaluar preliminarmente el proyecto y determinar cuáles son aceptados y cuáles rechazados. Los criterios que deben cumplir es que se trate de un proyecto de innovación tecnológica, aplicable al sistema financiero, que se encuentre en un estado avanzado y que aporte un valor añadido, como puede ser la reducción de costes por parte del usuario o una mejora de la eficiencia.

En segundo lugar, una vez aprobada la solicitud, el supervisor financiero y el promotor del proyecto negociarán un protocolo en el que se establecerá la duración del proyecto, el número de consumidores a los que va dirigido o el volumen máximo de operaciones, entre otras cuestiones.

Por último, antes de dar luz verde a la salida del proyecto, el promotor tendrá que hacer un examen de los resultados obtenidos durante la fase de pruebas y presentarlos al supervisor en una memoria informativa. Posteriormente, se prevé la creación de una pasarela de acceso a la actividad para poder reducir a la mitad los plazos para la obtención de la autorización.

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