Banca

La ayuda a Novo Banco genera bronca en Portugal y cuestiona a su ministro de Finanzas

Ha autorizado el pago de una nueva inyección de capital a la entidad lusa (con fiial en España) antes de que se conociesen los resultados de una auditoría

Sucursal de Novo Banco
Sucursal de Novo Banco

La última inyección de capital al Novo Banco (con filial en España),que incluía un préstamo estatal de 850 millones, ha provocado una bronca política en Portugal y ha puesto en cuestión al ministro de Finanzas,Mário Centeno, a quien la oposición ha pedido que dimita.

La polémica ha estallado después de que el Ministerio de Finanzas autorizase el pago de una nueva inyección de capital al Novo Banco antes de que se conociesen los resultados de una auditoría realizada a la entidad heredera del quebrado Banco Espírito Santo (BES) sobre la gestión entre 2000 y 2018.

El primer ministro, António Costa, aseguró la semana pasada en el Parlamento que no habría más dinero para el banco hasta que se conociesen los resultados de la auditoría, pero tuvo que acabar pidiendo disculpas por estas declaraciones, porque no sabía que un día antes el Ministerio de Finanzas había dado luz verde al pago.

Lo que en un principio fue calificado por Centeno como un "fallo de comunicación" entre ambos se convirtió hoy en el tema del día en Portugal, donde incluso el presidente luso, el conservador Marcelo Rebelo de Sousa,se pronunció sobre el incidente y salió en defensa de Costa.

"El primer ministro estuvo muy bien en el Parlamento cuando dijo que tenía sentido que el Estado cumpliese sus responsabilidades, pero que naturalmente se conociese previamente la conclusión de la auditoría", dijo el jefe del Estado en declaraciones a la prensa durante una visita a una fábrica junto a Costa.

Y añadió: es "políticamente diferente" realizar la transferencia al Novo Banco antes o después de saber los resultados de la auditoría,que previsiblemente se conocerían este mismo mes.

Horas antes, Centeno había asegurado en comisión parlamentaria que la transferencia "no fue hecha sin conocimiento de nadie" y que sería "irresponsable" no realizar el pago y poner en riesgo un banco.

El asunto volvió al Parlamento por la tarde, cuando se celebraba el pleno de la Asamblea, donde a izquierda y derecha del hemiciclo se escucharon críticas y dudas sobre el malentendido entre Costa y Centeno.

"El primer ministro fue desautorizado por el ministro de Finanzas", dijo el diputado del Partido Social Demócrata (PSD, centro-derecha) Duarte Pacheco, mientras que al otro lado del hemiciclo, la diputada del Bloque de Izquierda Mariana Mortágua consideró que "no se trata de un fallo de comunicación, sino de un problema político grave".

Finalmente, el líder del PSD, Rui Rio, terminó pidiendo la dimisión de Centeno en un mensaje publicado en su perfil de Twitter, en el que consideró que "no tiene condiciones para continuar".

"Mal va un primer ministro que mantiene a un ministro que no le fue leal, que tiene la crítica pública del presidente, que la bancada socialista no defiende y que dice que es irresponsable hacer lo que el primer ministro anunció", escribió Rio.

La inyección de capital no es lo único que está generando polémica en torno al Novo Banco, que también está siendo cuestionado porque la administración pretende pagar 2 millones de euros en remuneraciones variables a sus directivos el próximo año.

La decisión, tomada antes de que estallase la crisis del Covid-19,fue reprobada incluso por el Gobierno portugués y por el Fondo de Resolución,el organismo público a través del cual el Estado posee el 25 % del Novo Banco.

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