Vodafone rebaja en 840 millones el valor de sus activos en España por las peores previsiones de caja

Reduce sus ingresos por servicios un 6,7% en su último año fiscal, pero logra frenar la caída en el cuarto trimestre

Registra un beneficio operativo ajustado negativo de 294 millones en el ejercicio, marcado por la dura competencia

Beneficios Vodafone

Examen de las cuentas de Vodafone de su ejercicio fiscal concluido el pasado 31 de marzo. La operadora ha comunicado hoy que ha realizado un saneamiento de distintas filiales, por un importe total de 1.685 millones de euros, que afecta a Irlanda, Rumanía, la división Automotive y España.

El mercado español es el que asume el mayor impairment, con un total de 840 millones de euros, que se une al saneamiento de 2.900 millones realizado en el ejercicio anterior (en Irlanda asciende a 630 millones, por 110 millones de Rumanía). Vodafone señala que, dadas las complicadas condiciones económicas, la dirección ha decidido evaluar las perspectivas del negocio en España, y adelanta que las perspectivas de generación de caja son más bajas de lo previsto.

En su informe financiero, el grupo Vodafone explica que, durante el último ejercicio, en España ha habido un reposicionamiento del mercado hacia marcas de bajo coste, y la intensidad de la competencia está previsto que se mantenga elevada a medio plazo.

En un encuentro telemático con los medios de comunicación, Antonio Coimbra, consejero delegado de Vodafone España, ha indicado que el impairment es un ajuste contable que hace el grupo que tiene que ver con el flujo de caja futuro. El directivo ha señalado que no tendrá ningún impacto en los planes de inversión del grupo en España, si bien sí ha reconocido que la empresa se enfrenta a dos incertidumbres. Por un lado el impacto de la crisis económica generada por el Covid, que se puede traducir en ajustes de empleos y cierres de empresas, y por otro en el hecho de que España sigue siendo el mercado más competitivo de Europa.

El beneficio operativo ajustado del ejercicio de Vodafone España fue negativo en 294 millones de euros, frente a los 220 millones del año anterior.

Los ingresos de Vodafone España bajaron casi un 8% en el ejercicio fiscal que concluyó el 31 de marzo, hasta 4.296 millones de euros. Los ingresos por servicios descendieron un 6,7%, hasta 3.904 millones.

La teleco, no obstante, parece haber frenado la caída de ingresos al registrar un descenso en el cuarto trimestre del 2,7%. La compañía ha recordado que esta evolución refleja su decisión de dirigirse hacia segmentos de valor tras no renovar los derechos de compra del fútbol televisivo, al considerarlos no rentables.

“La mejora en el trimestre refleja la tendencia, el incremento de precios en diciembre, la estabilización de la base de clientes en los últimos trimestres, y la migración de los usuarios a planes de precios con datos móviles ilimitados”, ha destacado Coimbra, que añadio que, en el cuarto trimestre, la operadora incorporó 51.000 clientes de contrato móvil y 41.000 clientes de televisión, gracias a las nuevas ofertas de series y películas. Vodafone España sumaba 2,4 millones de clientes con los planes ilimitados al cierre de marzo, destacando que el arpu es mayor que antes.

El ebitda ajustado bajó un 1,7% en el conjunto del ejercicio, hasta 1.009 millones de euros, si bien el margen sube del 22,2% al 23,5%. Esta evolución es consecuencia de la reducción del arpu y de la menor base de clientes, que se compensó parcialmente por los menores costes en la compra de contenidos al salir del fútbol y de la reducción del 3,8% en los costes operativos. A principios de 2019, Vodafone España acordó un expediente de regulación de empleo que afectó a cerca de 1.000 empleados.

La compañía señaló que el ebitda ajustado en el segundo semestre fiscal volvió al crecimiento, al subir un 8,2% por los menores costes de compra de contenidos y comerciales. El flujo de caja libre operativo descendió un 26% en el conjunto del ejercicio, al pasar de 443 a 324 millones de euros.

Con respecto al coronavirus Covid-19, la operadora reconoce que el impacto ha sido mayor en España, especialmente por la penalización en el roaming, que en el conjunto del grupo Vodafone ronda los 800 millones de euros, y en las pequeñas y medianas empresas.

Coimbra afirmó que está muy satisfecho con la evolución positiva que ha registrado la compañía tras el cambio de estrategia iniciado en 2018, que tuvo como punto principal la salida del negocio del fútbol televisado. El directivo insistió en que la tendencia es buena, señalando que sin el impacto de la crisis del Covid-19, la compañía volvería registrar crecimiento de ingresos durante el ejercicio fiscal actual. Coimbra indicó que el segundo semestre será mejor primero, que está sufriendo el castigo del Covid-19, si bien señaló que habrá que esperar.

 

O2 y Virgin Media

El consejero delegado del grupo Vodafone, Nick Read, descartó hoy que la fusión entre O2 y Virgin Media, filiales en Reino Unido de Telefónica y Liberty Global, anunciada la pasada semana, tenga un impacto en sus negocios en Reino Unido. El directivo señaló que los acuerdos mayoristas de fibra, los activos de espectro, así como la presencia comercial sitúan a Vodafone en una sólida posición en el país. Read añadió que las marcas de Telefónica y Liberty atravesarán un complejo proceso de integració durante años.

En términos generales, el grupo Vodafone registró un aumento de los ingresos por servicios en el cuarto trimestre del 1,6%, por encima de las previsiones de los analistas, y mantuvo el pago de un dividendo final de 4,5 céntimos del euro por acción (el dividendo total es de nueve céntimos por título). En el conjunto del ejercicio, los ingresos subieron un 3%, mientras que los ingresos por servicios avanzaron un 0,8%. El ebitda ajustado anual aumentó un 2,6%, hasta 14.881 millones.

Read indicó que la empresa continúa trabajando en el establecimiento de una gran división de torres de telefonía móvil, que englobe los cerca de 58.000 emplazamientos con los que cuenta en Europa. En una conferencia con analistas, el directivo ha indicado que Vodafone tiene el objetivo de vender una parte del capital o bien hacer una colocación en Bolsa a principios de 2021. La división podría alcanzar una valoración entre 8.000 y 20.000 millones de euros, según los analistas.

La venta de la filial y el aumento de los ingresos podrían verse afectados por la crisis generada por la pandemia del Covid-19, cuyo impacto en los mercados probablemente será significativa.

Además, estableció un nuevo objetivo de alcanzar unos ahorros de 1.000 millones de euros en los próximos tres años.

Los mercados parecen haber recibido bien las cuentas de la compañía británica. Las acciones se revalorizan cerca de un 6% tras la primera hora de cotización en la jornada de este martes.

La deuda neta de Vodafone aumentó un 56% durante el pasado ejercicio, hasta 42.168 millones de euros, como consecuencia de la compra de los activos de Liberty Global en Europa Central, incluida Alemania, que superó los 18.000 millones. El ratio de apalancamiento ha pasado de 1,9 a 2,8 veces el ebitda.

Mayor apoyo regulatorio y menor presión fiscal

En el encuentro con los medios de comunicación, Antonio Coimbra ha recordado el papel clave jugado por las telecos durante el confinamiento decretado en el estado de alarma para hacer frente al Covid-19, ha pedido al Gobierno que "reconsidere" el trato fiscal y regulatorio a los operadores, indicando que la Administración debe ayudar más a las 'telecos' a garantizar su sostenibilidad, para que puedan gestionar redes fuertes.

Así, pidió que se reconsidere la estructura fiscal, a la que consideró excesiva, incluyendo la tasa para financiar RTVE; que reconsidere la regulación, con los términos de la subasta de espectro; y que se considere las políticas de competencia, para que se puedan facilitar los procesos de concentración.

El directivo ha anunciado también la llegada del móvil 5G a otras seis ciudades, Benidorm y Badajoz, y Valladolid, Alicante, Murcia y Palma de Mallorca. De esta forma, esta tecnología ya está disponible en 21 ciudades españolas. El directivo ha afirmado que ni que la crisis del Covid-19 ni la decisión del Gobierno de retrasar la subasta de 700 MHz van a cambiar sus planes de despliegues.

Coimbra apuntó a un retorno a la normalidad de forma paulatina, a partir de junio, en función de las decisiones de eliminación de restricciones por parte del Gobierno. Así, adelantó que el 8 o el 15 de junio, volverá en torno al 20% de la plantilla, especialmente en las sedes regionales. El directivo señaló que la operadora se está preparando para esa fase de desescalada, que no será igual en todo el país. Coimbra recordó que Vodafone tiene abiertas 200 tiendas, de un total de 800, recordando que fueron consideradas como servicios esenciales en los decretos de estado de alarma.

El ejecutivo también destacó la rentabilidad de Lowi, así coo el posicionamiento que ha logrado la marca low cost del grupo. "El arpu es interesante, no es de cinco o diez euros", ha explicado.

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