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Afi prevé una contracción de la economía española del 8,9% en 2020

Estima que la zona euro es el bloque económico que más va a sufir por la pandemia, con una caída del PIB del 7,3% este año

Varias personas guardan cola en un bazar, durante el tercer día de la desescalada del Gobierno.
Varias personas guardan cola en un bazar, durante el tercer día de la desescalada del Gobierno. Europa Press

"Estamos ante la crisis más compleja y severa desde la Gran Depresión". Así ha iniciado el presidente de Analistas Financieros Internacionales (Afi), Emilio Ontiveros, la Jornada de Análisis Económico y de Mercados que por primera vez Afi emite en abierto de forma excepcional para todo el público. Ontiveros opina que la crisis actual del coronavirus "ha desbancado a la anterior" iniciada en 2008 y que "España es vulnerable por su exposición a los sectores más castigados", como son el turismo, la hostelería y el comercio, con un peso en el PIB del 12%, del 6% y del 13%, respectivamente. Explica que, en este ocasión, hay una combinación de "dislocación de la oferta global, desplome de la demanda global y pérdidas de la riqueza financiera" que llevarán a una "elevada mortalidad empresarial, un gran desempleo y una inestabilidad financiera". Así, según las cifras que maneja Afi, la economía española se contraerá un 8,9% en 2020 para después recuperar un 6,1% en 2021.

Según sus cálculos, y como ya anticipan los datos del primer trimestre del año de las principales economías, el mundo va a entrar en recesión de forma conjunta con una caída del PIB mundial de entre el 3% y el 4% este año. Ontiveros sostiene que, como en la crisis anterior, la zona euro es el bloque económico que más va a sufrir con un desplome del PIB del 7,3% en 2020. "Pero dentro de la eurozona, las economías periféricas van a sufir en mayor medida", advierte. Estima una contracción del PIB italiano del 9,9%. La economía italiana ya se contrajo un 4,7% en el primer trimestre. España, por su parte, registró de enero a marzo el peor trimestre de su historia con un descenso del 5,2% del PIB.

Ontiveros asegura que a España le va a pasar factura "el carácter radical" de las medidas de confinamiento, debido a la estructura productiva del país con una economía que depende mucho del sector servicios. "El turismo y la hostelería requieren de una movilidad física de la que se ha prescindido en las últimas semanas", afirma. Además, de las 3,5 millones de empresas del país, el 96% son microempresas "muy vulnerables a cualquier viendo adverso", asevera.

Por su parte, Gonzalo García, director del área de análisis económico y de mercados, señala que el coronavirus "es un golpe inesperado para una economía mundial que ya estaba debilitada", pero detalla que España en concreto sufrirá un "impacto diferencial" con un riesgo elevado de daño estructural. Esta crisis "puede afectar no solo al PIB y al empleo en 2020 sino también a la capacidad de crecimiento". Expone que será el consumo privado de los hogares el que experimentará una fuerte caída y luego una cierta recuperación, lo que generará un aumento de la tasa de ahorro, y que esta vez la demanda externa no podrá desempeñar su función "compensatoria" habitual.

Igualmente, afirma que aunque la situación del sector privado no financiero y de la banca es mejor que en la crisis anterior, la dureza del golpe obliga a reanudar las reformas estructurales en áreas como el mercado de trabajo, la sostenibilidad de las pensiones, la reducción de la pobreza o el cumplimiento fiscal.

García señala que las previsiones de Afi apuntan a una subida del déficit público hasta el 10% en 2020, llevando la deuda pública por encima del 115% del PIB. "En nuestra previsión de déficit destaca la caída de la recaudación, que no se recupera más que parcialmente en 2021", apostilla.

No se ha tocado suelo en Bolsa

En cuanto a la renta variable, que ha sufrido pérdidas históricas en marzo por las dudas sobre la pandemia, el consultor de Afi Rui de Mota Guedes asegura que, teniendo en cuenta que aún es muy inciderta la recuperación, los niveles actuales de valoración siguen siendo elevados, los más altos desde el año 2011, y "todavía es pronto para ver una subida sostenida del mercado de renta variable". Cree que aunque las estimaciones de beneficios para 2020 y 2021 han cedido ya mucho, el riesgo es de continuidad de riesgo a la baja.

Indica que una recesión en EE UU implicaría una caída de beneficios del orden del 30% y llevaría a las valoraciones actuales a niveles más ajustados. No obstante, oplina que "no es probable que vaya a haber ya una recuperación de expectativas de la renta variable cuando todavía existe mucha volatilidad e incertidumbre".

Apuesta por aquellas empresas que mantengan dividendos y aconseja estar infraponderado en renta variable porque, a su juicio, "todavía no se han visto los mínimos".

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