Energía

Repsol pierde 487 millones al ajustar en 790 millones sus inventarios

El beneficio ajustado se sitúa en 447 millones, un 27,7% menos, y la Bolsa le premia con una subida del 13,20%

Sede de Repsol.
Sede de Repsol.

Repsol perdió en el primer trimestre del año 487 millones de euros, frente a los 608 millones que ganó en igual periodo de 2019, debido a la pérdida de valor de sus inventarios en 790 millones por el fuerte descenso de los precios del crudo (un 21% la cotización media del Brent y un 17%, la WTI) y del gas (entre el 36% y el 56% el Henry Hub y el Algonquín, respectivamente), así como por el desplome de la demanda provocado por la pandemia de coronavirus.

El resultado neto ajustado, que mide la evolución de los negocios descontando la variación del valor de las existencias y extraordinarios, se situó en 447 millones, un 27,7% menos, según ha comunicado la petrolera a la CNMV, en las que, por primera vez, divide sus áreas de negocio en Exploración y Producción, Industrial y Comercial, y Renovables. Un resultado mejor del previsto por los analistas consultados por la agencia Bloomberg, que estimaban 332,6 millones.

De hecho, la compañía se disparó un 13,20% en Bolsa, hasta 8,678 euros la acción, la mayor subida de una empresa petrolera europea. Según indica Repsol, los resultados reflejan también que ante la crisis del coronavirus (que afecta al último mes del periodo analizado y a 15 días del estado de alarma en que el grueso de la economía fue paralizado), ha priorizado su papel de suministrador de servicios básicos por encima de la rentabilidad y ha mantenido operativas todas sus instalaciones, incluidas unas 3.400 estaciones de servicio en España; siete complejos industriales (cinco en España, uno en Portugal y otro en Perú), y una docena de fábricas de GLP (butano y propano).

En el primer trimestre, la petrolera ingresó 10.475 millones de euros, el 13% menos, y obtuvo un ebitda de 349 millones, un 80,7% inferior al de un año antes. Por su parte, las inversiones aumentaron el 6%, hasta 634 millones.

En Exploración y Producción, el resultado neto ajustado bajó el 72%, hasta 90 millones, por los menores precios de realización de crudo y gas; el coste de la adquisición del 63% adicional en Eagle Ford (Estados Unidos) y una valoración negativa de los inventarios. La producción media aumentó en 10.000 barriles diarios, hasta 710.000, si bien, los mayores costes de producción tuvieron un efecto negativo en el resultado operativo de 52 millones.

Las ventas de gasolinas y diésel se derrumban más del 50% tras la declaración del estado de alarma

En el área Industrial, el resultado neto ajustado aumentó el 6% y sumó 288 millones por el mejor comportamiento de Repsol Perú y del área de Comercialización y Trading de Gas y pese a la caída de la aportación de la actividad de refino. El margen de refino en el trimestre en España cayó un 11,3% y la utilización de destilación de refino, un 10,4%.

El negocio de Comercial y Renovables aportó un resultado neto ajustado de 121 millones, el 12% menos, por la caída de las ventas en las estaciones de servicio a partir de mediados de marzo, y a la caída del negocio de GLP por los menores márgenes en operaciones sujetas a precio regulado y los menores volúmenes de ventas debido a un invierno más suave en España. Las ventas de gasolinas y diésel por el derrumbe de la demanda por el Covid-19 fue del 11% en el trimestre, si bien, se calcula más de un 50% de derrumbe de media diaria desde la declaración del estado de alarma. 

Al cierre del trimestre, la deuda neta del grupo era de 4.478 millones, 258 más que a 31 de diciembre de 2019, debido, principalmente, a la adquisición de 17,6 millones de acciones propias durante el trimestre. La liquidez de la petrolera ascendía a finales de marzo a 8.088 millones de euros, tras dos emisiones de bonos de 1.500 millones.

El 25 de marzo, Repsol anunció un plan de resiliencia para este año (con un precio medio entre abril y diciembre de 35 dólares el barril de Brent y el Henry Hub en 1,8 dólares/Mbtu) que incluye un recorte añadido de inversiones de 1.000 millones de euros (un 26% de las previstas), 350 millones en gastos operativos y la optimización del circulante de casi 800 millones. Y, aunque optó por mantener el dividendo (flexible) previsto para este año (1 euros por acción, del que queda por pagar 0,55 euros en julio), eliminó el programa de recompra de acciones (5% del capital) anunciado para elevar la retribución a sus accionistas.

La compañía que dirige Josu Jon Imaz, que celebra su junta general el próximo viernes,  día 8, ha aplazado la elaboración de un nuevo plan estratégico que, antes de desatarse la crisis sanitaria, tenía previsto presentar esta semana. En diciembre, realizó saneamientos por la depreciación del crudo por 5.700 millones de euros.

Según indica en su comunicado, la compañía mantiene su estrategia de lograr cero emisiones netas de CO2 en 2050. Este año reducirá su intensidad de carbono un 3% en todos los negocios. Repsol tiene en marcha varios proyectos de renovables en España (en Manzanares, Zaragoza y Teruel y Badajoz) con más de 750 MW de capacidad.

El consejero delegado de Repsol, a través del comunicado a la CNMV, destacó la respuesta de la compañía ante la pandemia. "La prioridad, por encima de los criterios habituales de rentabilidad, ha sido proporcionar un servicio esencial en los países donde opera, aplicando todas las medidas a su alcance para proteger la salud de sus empleados, clientes y proveedores".

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