Pimco apuesta por la deuda a corto plazo y los bonos del Tesoro de EE UU

La gestora cree que la situación es "frágil" y depende del apoyo de la Reserva Federal

inversión covid-19 Pimco
Parqué de la Bolsa de Nueva York.

La crisis del coronavirus –sanitaria y económica– está lejos de haberse solucionado. No obstante, el mercado se encuentre ya en una fase más avanzada en la que los inversores pueden encontrar oportunidades gracias a las políticas implantadas por los bancos centrales. Así lo afirma Pimco, una de las mayores gestoras del mundo, que apuesta por carteras con elevadas posiciones en deuda a corto plazo y bonos del Tesoro estadounidense. “La falta de liquidez y las ventas se han reducido en los segmentos del mercado de deuda de mayor calidad, como los bonos del Tesoro de EE UU o los MBS (titulaciones hipotecarias)”, explica un informe de la gestora.

En este sentido, las medidas implementadas por la Reserva Federal y el Tesoro han sido claves. Desde que el 23 de marzo la Fed aumentara su programa de compra deuda, los diferenciales de los MBS se han recuperado, la liquidez del mercado del Tesoro ha regresado y los mercados crediticios se han vuelto a abrir a las compañías con grados de inversión. De esta forma, se han dejado atrás las fuertes ventas, para buscar oportunidades en un momento en el que la incertidumbre aún sigue siendo muy elevada. De hecho, Pimco subraya que la normalidad aún no ha regresado y la situación actual sigue siendo “frágil y dependiente del apoyo del banco central”. “Llevará tiempo restablecer completamente el funcionamiento del mercado financiero y puede que la Fed no sea capaz de evitar las tensiones en los segmentos de mayor riesgo”, apunta la gestora.

La recuperación que ya se aprecia en los activos mencionados, llegará a otros sectores, aunque lo que tarde en hacerlo dependerá de las políticas de apoyo, los programas del Gobierno y de cómo sea la trayectoria para salir de esta crisis económica. Y es que, aunque el escenario base de Pimco es una crisis intensa pero breve y una recuperación en forma de U –que duraría entre seis y 12 meses–, aseguran que, como inversor, no se puede descartar una recuperación en W, si se produce una segunda ola de la pandemia, que “sería devastadora para las calificaciones y las quiebras”, explican. Asimismo, destacan que “no esperan que los mercados recuperen la situación previa a la crisis”: “Las perspectivas para los tipos de interés, el crecimiento y las preferencias de los consumidores respecto al consumo o sus ahorros podrían haber cambiado para siempre”, concluyen.

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