La inversión en el sector de la salud saca pecho en la crisis

La industria de servicios médicos y farmaceúticos ha sido la que mejor se ha recuperado del varapalo bursátil de marzo

La inversión en el sector de la salud saca pecho en la crisis

La Bolsa europea acumula una caída en 2020 del 21%. En medio de las pérdidas generalizadas, el sector de la salud ha logrado sobresalir y la mayoría de las cotizadas de la industria farmacéutica, biotecnológica o de servicios hospitalarios, tiene pérdidas inferiores al 5%. ¿Por qué ha aguantado tan bien? ¿Qué le espera para los próximos años? ¿Qué compañías pueden verse beneficiadas de sus innovaciones para combatir la pandemia del coronavirus?

El sector de la salud siempre ha sido muy defensivo. Aunque haya una grave recesión, la gente va a seguir necesitando su insulina, o hacerse una operación de rodilla. Por eso las acciones no se han desplomado”, explica Javier Galán, gestor de fondos en Renta 4 Banco. En su caso, administra fondos que invierten en todo tipo de compañías “pero el mayor peso de la cartera lo tenemos en farmacéuticas, como Sanofi, Roche o Novartis”. El gestor defiende la solidez de estas firmas. “Son líderes globales, en un sector con grandes barreras de entrada, y donde esperamos crecimientos para los próximos años”, apunta. Renta 4 lanzó hace un mes un fondo específico llamado Megatendencia Salud, que se ha revalorizado un 8,3%.

Aunque las ventas de la industria de la salud pueden resentirse levemente durante un par de trimestres, los expertos vaticinan que esta crisis sanitaria y económica global va a hacer que se aumente el gasto sanitario en todo el mundo. “Al final, la pandemia y sus demoledoras consecuencias van a provocar que muchos países decidan reforzar sus sistemas de salud”, comenta Armando Cuesta, médico y cogestor del fondo Abante Biotech.


Crecimiento y buenos dividendos

Desde hace años, la inversión en el sector de la salud ha gustado especialmente a los gestores por dos factores: una estabilidad en la generación de ingresos, y una buena rentabilidad por dividendo. Además, es una de las industrias considerada como una megatendencia, es decir, que por la evolución demográfica mundial va a aumentar la demanda de estos servicios, independientemente del contexto económico.

“La industria médica y farmacéutica no podemos decir que cotice a bajos precios, pero consideramos que su capacidad de innovación va a hacer que sus beneficios crezcan alrededor del 10%, lo que, junto con una rentabilidad de dividendos de alrededor del 3,5%, ofrece un argumento de inversión bastante convincente”, apunta en un informe Kasper Elmgreen, jefe de inversión en Bolsa de Amundi, la mayor gestora de fondos de la zona euro. “Vemos que hay también potencial en compañías de tecnología médica”.

Galán, de Renta 4, además de farmacéuticas, también tiene en cartera varias compañías europeas especializadas en el telediagnóstico, como Philips o Siemens Healthineers. Esta última acaba de lanzar un kit de diagnóstico para detectar la enfermedad Covid-19, que provoca el coronavirus. El gestor también menciona la fortaleza de algunos gigantes estadounidenses, como Johnson & Johnson, que fabrica medicamentos y componentes médicos y cuya cotización ha superado los niveles de inicio de año tras anunciar sus avances en una vacuna para combatir el coronavirus. O Medtronics, líder mundial en dispositivos de diagnóstico. O Abbott Laboratories, que también fabrica pruebas para detectar la Covid-19.


Ojo con las compañías disparadas

Desde que estalló la pandemia, también se ha producido un fenómeno peligroso dentro del sector biofarmaceútico. Una decena de empresas se han disparado en Bolsa tras anunciar que estaban investigando para obtener una vacuna, o que tenían medicamentos que reducían los síntomas.

La firma estadounidense SC Worxs disparó su valor un 424% tras anunciar un pedido de compra de 48 millones de unidades de test rápidos de coronavirus. En las siguientes sesiones, se desplomó un 50%. Las acciones de la anglo-francesa Novacyt también se dispararon cuando la Organización Mundial de la Salud (OMS) dijo que utilizaría sus test. En el caso de la española Pharmamar, se disparó al comunicar que tenía test homologados, y también cuando dijo que uno de sus fármacos, el Aplidin, estaba dando resultados positivos para luchar contra el coronavirus.

Apostar por esta estrategia nos parece arriesgado y especulativo. En muchos casos, estos anuncios son meramente publicitarios. Al final, pocas compañías tendrán vacunas o fármacos aptos para combatir la Covid-19”, sentencia Juan Martínez, cogestor del fondo Abante Biotech.

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