Alemania va por el carril izquierdo hacia un rescate del motor

Volkswagen y Daimler pueden aguantar hasta agosto en cuarentena; PSA, Renault y BMW tienen para seis meses

Línea de monataje de Volkswagen Autoeuropa en Lisboa, el 30 de marzo.
Línea de monataje de Volkswagen Autoeuropa en Lisboa, el 30 de marzo. REUTERS

Los fabricantes de coches alemanes necesitan un rebote rápido del virus. Las compañías automovilísticas europeas están luchando por conservar efectivo en plena sequía de ingresos. Las actuales reservas de liquidez dan varios meses de respiro. Pero si la cuarentena inducida por el coronavirus se extiende más allá de eso, Volkswagen y Daimler parecen especialmente vulnerables.

Una pena para el año 2020 como hito en el cambio de los fabricantes de automóviles a los vehículos eléctricos. Enfrentada a un cierre prolongado, el nuevo enfoque de la industria es simplemente permanecer solvente. Como las ventas se han evaporado, los fabricantes de automóviles de la Unión Europea han cerrado fábricas y reducido las horas de los trabajadores en un intento de ahorrar dinero. Pero si la perspectiva de cuarentena se alarga (las autoridades del Reino Unido han propuesto un período de confinamiento de hasta seis meses) entonces puede que no sea suficiente para evitar la ayuda estatal.

La semana pasada, el consejero delegado de Volkswagen, Herbert Diess, dijo que la compañía estaba fundiendo 2.000 millones de euros semanales. Eso equivale a alrededor del 45% de los costes operativos 2019. Si sus pares tienen una proporción similar de gastos fijos, entonces el fabricante de automóviles europeo promedio tiene suficiente dinero en efectivo y facilidades de crédito para mantenerse a flote durante unos cinco meses desde mediados de marzo, según nuestros cálculos, basados en las estimaciones de Jefferies para el efectivo y la liquidez.

Debido a los mayores gastos fijos y a las relativamente escasas reservas de liquidez, Volkswagen y Daimler, propietaria de Mercedes-Benz, parecen más expuestas que sus rivales. Asumiendo que no haya ventas, Peugeot, Renault y BMW tienen cada uno suficiente dinero en efectivo y fondos de las facilidades de crédito para funcionar con el depósito vacío durante unos seis meses. En cambio, los 32.000 millones de euros en efectivo y deuda del fabricante del Golf le darían para 16 semanas, apenas lo suficiente para llegar a agosto. Daimler podría enfrentarse a un momento similar ese mes.

Los consejeros delegados de Volkswagen, BMW y Daimler hablaron con la canciller alemana, Angela Merkel, el miércoles para discutir cómo sacar al sector de su estancamiento, informó ayer el diario financiero Handelsblatt. Los ejecutivos estaban particularmente preocupados por la cadena de suministro.

El ministro de Economía alemán, Peter Altmaier, ha prometido a las empresas afectadas toda la ayuda que necesiten, por lo que hay pocas posibilidades de que los gigantes industriales quiebren. Además, ambas compañías pueden tener formas de prolongar la autosuficiencia. Podrían recortar los costes más profundamente y despedir a más trabajadores, especialmente si las menguantes reservas de dinero disminuyen y empiezan a asustar a los sindicatos.

Por último, hay señales de esperanza en China, donde algunas fábricas han reabierto. Volkswagen ha proyectado cuadruplicar las ventas de vehículos allí este mes, aunque desde una base muy baja. Dado lo limitado de la carretera financiera que queda por delante, nunca será demasiado pronto para que llegue el fin de la cuarentena.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías