¿Sin internet en algunas zonas de la casa? Wifi 'mesh' tiene la solución

¿Sin internet en algunas zonas de la casa? Wifi 'mesh' tiene la solución

Las redes de mallas son una solución eficaz.

A medida que crece en metros cuadrados nuestra casa los problemas de Wifi son cada vez más grandes e insufribles. Y si no es el espacio el que impide esa conectividad, podrían ser las paredes de la cocina, o el microondas, o la ingente cantidad de redes inalámbricas que nos rodean por arriba, abajo, izquierda y derecha. El caso es que en la habitación del fondo el Wifi no llega.

De unos años a esta parte han proliferado la venta de unos dispositivos llamados extensores de red, que lo que hacen es conectarse inalámbricamente al router y crearnos otra red diferente (SSID_EXT) que amplifica la señal de la primera. De esta manera vamos ganando centímetros a ese apagón que tenemos en algunas zonas de la casa. Ahora bien, ¿qué inconveniente tiene este método? Pues que nuestros móviles, tablets y ordenadores no son todavía lo suficientemente inteligentes como para ir eligiendo a qué red conectarse para tener la mejor señal y, muchas veces, tenemos que hacerlo a mano.

Redes de mallas, ¿qué es eso?

Lo primero que hay que decir que eso que llamamos extensores en las redes Wifi mesh, o de mallas, se conocen con el nombre de nodos. Se trata de aparatos que, el principal, se puede conectar por cable (Ethernet) o inalámbricamente al router, del que coge la señal necesaria para llevarla a toda la casa. Dicho así pensaréis que no hay diferencias con un extensor, pero sí las hay, y decisivas.

Red Wifi de mallas en una casa.
Red Wifi de mallas en una casa.

La primera gran diferencia es que tres nodos de estas redes de mallas no crean otras tantas Wifi con sus contraseñas de acceso sino que todas pertenecen a una misma red. Concretamente, a la que tenemos creada desde el nodo enchufado al router principal, de tal forma que no hace falta una configuración adicional. Esto nos permite movernos por toda la casa sin que cambie la famosa SSID, ni que tengamos que hacer nada para conseguir la mejor conexión entrando en los ajustes, Wifi, etc.

En una red compuesta por extensores, el usuario va cambiando de Wifi dependiendo de la intensidad de la señal que le llega de cada aparato, mientras que en el caso de las redes mesh, son los nodos los que gestionan los dispositivos dependiendo de la señal que reciben, por lo que unos se los van pasando a los otros para mantener la cobertura siempre al máximo posible.

Red de mallas (mesh) vs. red con extensores Wifi.
Red de mallas (mesh) vs. red con extensores Wifi.

Además, no tenemos por qué crear una red de mallas con un número fijo de nodos, sino que podemos ir ampliándola a medida que necesitemos un mayor rango de cobertura: podemos empezar con dos e ir añadiendo otro, otro y otro hasta el máximo que permita la marca que habéis elegido. Recordad que este tipo de aparatos permiten, de media, unas 40 conexiones simultáneas, por lo que aguantarán una carga de trabajo doméstica sin problemas.

Obviamente, por estas comodidades tendremos que desembolsar una cantidad de dinero mayor que en el caso de los extensores. Mientras estos últimos pueden comprarse, de marcas de primer nivel, por unos 16 euros, en el caso de las redes de mallas tendremos que irnos a un mínimo de 80-90 euros para un pack de tres, aunque los precios estándar rozan en la mayoría de los casos los 190 o más.

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