El bono español sigue su mejora gracias al BCE

La prima se acerca de nuevo a los 105 puntos, pendiente de la revisión de rating por S&P y Moody's

Bono español
Operador de divisas en Seúl. AP

La red de seguridad construida en la noche del miércoles por el BCE sigue sujetando la prima de riesgo española pese al contexto de extrema inestabilidad financiera. El bono a 10 años ha arrancado la sesión de hoy en el 0,75%, con un descenso de 18 puntos básicos en la sesión. Desde los máximos del propio miércoles, en un rendimiento del 1,36%, la deuda ha bajado su rendimiento más de 50 puntos básicos.

La prima de riesgo está esta tarde en los 105 puntos básicos, cuatro menos que al cierre de la jornada de ayer. La caída, no obstante, es menos abultada que en el rendimiento del bono porque la deuda alemana, la usada para calcular la prima de riesgo, recorta su rentabilidad en 10 puntos. El bund está en el -0,3%, beneficiado también en las últimas dos sesiones por el programa masivo del BCE.

Christine Lagarde, además, reforzó ayer el comunicado del miércoles con un artículo en Financial Times. "Estamos totalmente preparados para incrementar el tamaño de nuestro programa de compra de activos y ajustar su compromiso, por tanto, como sea necesario y por tanto tiempo como se necesite. Exploraremos todas las contingencias para apoyar a la economía en este shock".

Además del programa de compras, el mensaje sobre el compromiso de Lagarde con evitar la fragmentación del euro ha tenido un gran efecto en el mercado. La deuda italiana está ahora en el 1,515%, cuando esta semana se quedó a un paso del 3%. Esta mañana el bono del país, que antes del coronavirus ya cotizaba alto por la inestabilidad política, rebaja su rendimiento en 25 puntos básicos. El griego está en el 2,38%, después de que el BCE haya abierto la mano para respaldar, también, esta deuda.

Revisión de rating

Las agencias Moody's y S&P Global Ratings tienen previsto actualizar este viernes su evaluación sobre la solvencia de la deuda soberana de España, en estado de alarma desde el pasado sábado, en un contexto marcado por el impacto de la epidemia de coronavirus en la economía y las medidas económicas anunciadas para paliar su efecto, así como por la intervención de los bancos centrales.

En ambos casos la perspectiva del rating es estable, lo que implica a priori una baja probabilidad de cambios en el rating, si bien la crisis sanitaria ha desatado fuertes revisiones a la baja de las perspectivas de crecimiento. "S&P Global Ratings sigue evaluando los efectos del brote de coronavirus en la solvencia de los emisores soberanos de la zona euro. Mientras tanto, planeamos seguir nuestro calendario previsto de publicaciones de los ratings de los países", explican desde S&P Global.

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