Almeida anuncia una rebaja fiscal de 63 millones ante la pandemia

Madrid envía a casa a todos los empleados del ayuntamiento que no sean esenciales y ofrece rebajas de IBI, Actividades Económicas, y una moratoria de otros tributos

El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida.
El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida.

“Se avecinan días en los que cada vez vamos a tener más casos y casos de coronavirus en la ciudad de Madrid”, ha advertido este jueves el alcalde de la ciudad de Madrid, José Luis Martínez Almeida, al anunciar una batería de medidas económicas.

En primer lugar, el Ejecutivo ha impulsado un decreto por el que “todo el personal” del Ayuntamiento que no sea “esencial para garantizar los servicios públicos de la ciudad” pasarán a teletrabajar a partir de este viernes “sin merma alguna de sus derechos salariales y retributivos”.

Mirando al día después de la epidemia, Almeida (PP) ha anunciado una serie de medidas fiscales “imprescindibles” en el ámbito del Ayuntamiento. “Somos la primera administración que pone sobre la mesa medidas de carácter fiscal para tomar medidas ante el impacto económico” de la epidemia, ha subrayado.

“Las empresas ahora mismo están pasando por un bache importante, con dificultades de tesorería”, además de sufrir “cancelaciones”, y muchas han pasado de dar beneficios a pérdidas, lo que puede acabar afectando al empleo, ha dicho la vicealcaldesa Begoña Villacís (Ciudadanos).

Como consecuencia, el Ayuntamiento ha decidido rebajar 63 millones de impuestos entre el impuesto de bienes inmuebles y el de actividades económicas dirigidas a empresas que garanticen el empleo del 1 de enero al 31 de diciembre.

En concreto, se bonificará al 25% el IBI, rebajando en 53 millones los recibos fiscales de 106.000 locales de ocio, comerciales y de hostelería de Madrid, ha detallado Almeida. El tributo de actividades económicas también se bonifica al 25%, en ambos casos con la condición de que las empresas mantengan el nivel de empleo durante todo el año.

También han aprobado una moratoria en el pago de los impuestos a vehículos de tracción mecánica, que no se exigirá hasta el 31 de julio. Además, en respuesta al cierre de oficinas, se suspenden los plazos administrativos para que los ciudadanos puedan mantener en marcha sus procedimientos pese a la incapacidad para presentar recursos y otros trámites.

“Las medidas son drásticas”, ha dicho la Villacís (Ciudadanos), advirtiendo que el consistorio no podrá hacer nada si los ciudadanos “no asumen su parcela de responsabilidad. No estamos en un momento vacacional estamos en un momento de crisis”, ha dicho. “Tenemos que proteger a los mayores”, ha rematado.

Villacís ha pedido al Gobierno central que esté a la altura y responda con medidas similares. Además, ha solicitado que el Ejecutivo flexibilice la regla de gasto y permita que los 400 millones que le cuesta a Madrid cancelar anticipadamente deuda y tener fondos depositados en la banca se permita "destinar el dinero a quien lo necesita, personas, pymes, empresas y autónomos. Los madrileños que lo pasan mal para mantener su actividad".

“Vamos a salir de esta situación con el esfuerzo de todos”, ha dicho el alcalde, que ha instado a la ciudadanía a evitar la concentración de personas y reducir las salidas a la calle a las estrictamente necesarias.

La vicealcaldesa ha reconocido que ha habido una situación de sobreaprovisionamiento por los hogares, pero que "Mercamadrid ha sido sometido a un test de estrés" que ha superado con éxito dando lugar ya a cierta normalidad. Los mercadillos y rastros, de otra parte, serán cerrados para prevenir contagios.

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