Seguridad Social

La solución de Escrivá para la llegada de pensionistas del babyboom: retrasar la jubilación y más inmigrantes

La Seguridad Social fijará un ingreso mínimo vital para los más vulnerables que podrán complementar las comunidades.

El ministro de Seguridad Social, Inclusión y Migraciones, José Luis Escrivá, durante el pleno celebrado este jueves en el Congreso
El ministro de Seguridad Social, Inclusión y Migraciones, José Luis Escrivá, durante el pleno celebrado este jueves en el Congreso EFE

El ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, José Luis Escrivá, ha lanzado hoy varios mensajes de tranquilidad a trabajadores y jubilados sobre la sostenibilidad inmediata y futura del sistema de pensiones. En su primera comparecencia ante la Comisión de Trabajo del Congreso de los Diputados ha asegurado que cualquier reforma debe partir del hecho de que “la Seguridad Social es sólida y solvente”. Si bien ha reconocido que “a mediados de la década, con la llegada al sistema de los nacidos a partir de 1960, aumentará más el gasto en pensiones pero si esto se gestiona bien es absolutamente manejable”.

¿En qué está pensando Escrivá para hacer el sistema viable y suficiente? Según lo expuesto hoy en el Congreso su plan para sanear las cuentas del sistema de pensiones tendrá dos fases. Una inmediata para acabar con el déficit anual del sistema de alrededor de 18.000 millones de euros –1,4% del PIB— traspasando a lo largo de los tres próximos años al Estado los gastos impropios del sistema (fomento del empleo, prestaciones universales, subvenciones a regímenes especiales o gastos de funcionamiento) para que se paguen con impuestos.

Escrivá aseguró que los Gobiernos que le han precedido “sobrecargaron legítimamente a la Seguridad Social con estos gastos, que deberían costarse con impuestos y eso hay que reconducirlo y la Ministra de Hacienda, María Jesus Montero, está de acuerdo con ello, según ha dicho hoy”.

Y una segunda fase, cuyos efectos deberán notarse en el medio plazo, cuando llegue a la jubilación la generación del baby boom, que consistirá en la aplicación de incentivos para retrasar el momento del retiro de forma que la edad efectiva de jubilación (que ahora es de 64 años y cinco meses) se acerque lo más posible a la edad legal en cada momento (65 años y 10 meses y llegará a los 67 años en 2027).

Concretamente ha citado los cálculos hechos por la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (Airef) que él mismo ha dirigido en los últimos cinco años, que indican un crecimiento del gasto en pensiones de tres puntos sobre el PIB (actualmente ronda el 12%) en los próximos 25 años. “Esto es absolutamente manejable porque tenemos una palanca muy importante: los incentivos positivos a que la edad efectiva de jubilación se acerque a la legal”. No concretó en qué está pensando su departamento pero precisó que “ya hay instrumentos que no se están utilizando y nuevas iniciativas que diseñaremos”.

Ha añadido que la reforma de 2011 que ya retrasó la edad de jubilación de forma progresiva a los 67 años, endureció las condiciones de acceso a la pensión ampliando el número de años que se tienen en cuenta para calcular la pensión; y la cantidad de cotizaciones exigidas para cobrar el 100% de la pensión “está funcionando muy bien”. Ante esto, fuentes del Ministerio aseguraron que sus responsables no estarían, por tanto, pensando en nuevas medidas paramétricas que hicieran más exigentes los requisitos de acceso a la pensión.

Dicho todo esto, Escrivá criticó duramente “el dramatismo” en el que “algunos estudios ya vaticinaron la quiebra del sistema de pensiones para mediados de la década pasada y no contaron que el mercado laboral responde (con la llegada de inmigrantes)”. En su opinión, “esto genera una situación absolutamente inaceptable porque estamos instalando sobre los pensionistas que sus rentas futuras están en gran riesgo cuando no va a ser verdad, lo que genera una situación intrínsecamente injusta”, se ha quejado Escrivá.

Es más, ha añadido que estos vaticinios de quiebra del sistema hacen que los jubilados “tomen unas decisiones que no deberían, porque cuando tendrían que ‘desahorrar’, no lo hacen porque tienen miedo”. Además, ha considerado que estos mensajes agoreros sobre el futuro de las pensiones terminan mermando los propios ingresos del sistema, “porque, por ejemplo, la mayoría de los autónomos deciden cotizar por el mínimo porque no creen que le vaya a revertir en su pensión”. Por todo ello ha criticado que “este nivel de incertidumbre genera un círculo vicioso sobre la propia sostenibilidad del sistema y genera desafección hacia él”.

Estas medidas junto con la aprobación de un marco estable para la revalorización de las pensiones con el IPC ya este mismo ejercicio, deberían formar parte de un macroacuerdo en el Pacto de Toledo que debería plasmarse en la Ley General de Seguridad Social en el plazo aproximado de un año.

Estos planes para el sistema de pensiones se complementan con los que tiene Escrivá para las otras dos áreas de su ministerio: las migraciones y la inclusión. El ministro ha confiado en la llegada ordenada, legal y segura de inmigrantes para equilibrar el mercado laboral. Si bien ha admitido que “es difícil comunicar que vamos a necesitar gente de fuera para mantener el mercado laboral teniendo en cuenta las actuales tasas de paro”.

Por ello, ha dicho que “tenemos que prepararnos desde el lado de la comunicación, aunque ahora la prioridad es dar oportunidades de trabajo a los españoles que no lo tienen”. Pero, ha añadido que en cinco o seis años va a ser necesario un importante flujo de inmigrantes, por lo que “hay que hacer un acuerdo nacional para que el flujo que nos vendrá sea lo más ordenado seguro y adecuado a las necesidades del país”. En este sentido, ha anunciado que deberá reformarse la Ley de Extranjería, que data de 2002 y la Ley de Emprendedores, que regula la llegada de migrantes cualificados. También ha propuesto que “hay que explorar los visados de búsqueda de trabajo” que ahora no se usan, ha dicho.

Finalmente, Escrivá ha explicado su propuesta, incluida en el programa de Gobierno del PSOE con Unidas Podemos, de crear una nueva prestación dentro de la Seguridad Social que se denominará Ingreso Mínimo Vital (IMV) y que estará destinado a las personas y familias más vulnerables. “Será un ingreso que tiene que coordinarse con los distintos niveles de la Administración, será un mínimo nacional sobre el que se puedan construir otras prestaciones existentes”. Así, aunque no aclaró con qué prestaciones de ámbito nacional o con qué tipo de rentas será compatible esta nueva prestación, sí precisó que las comunidades autónomas podrán completarlo.

 

 

 

 

 

 

 

 

El Gobierno rediseñará el complemento por maternidad

El ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, José Luis Escrivá ha avanzado hoy que su departamento está ultimando un rediseño del complemento de maternidad (de entre el 5% y el 15%) que se da a las madres de dos o más hijos en el momento de la jubilación. El objetivo de Seguridad Social es cumplir con una sentencia del Tribunal Superior de Justicia de la Unión Europea (TJUE), que consideró que dicho complemento podría incurrir en discriminación hacia los hombres. Por ello, aunque no ha dado detalles de cómo será el nuevo complemento, fuentes de este Ministerio han precisado que se orientará a aminorar la brecha de género, vinculándolo de alguna manera al cuidado de los hijos.

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