BBVA pide que se deje a la Justicia hacer su trabajo “sin precipitación ni juicios paralelos”

En un comunicado, destaca que los miembros del actual consejo de administración “no tienen conexión alguna con el caso”

Sede del BBVA en el madrileño barrio de Las Tablas.
Sede del BBVA en el madrileño barrio de Las Tablas.

BBVA ha salido al paso de las informaciones sobre la contratación de Cenyt, la empresa del excomisario de policía Villarejo, que realizó el banco entre 2004 y 2017, y que se han intensificado en las últimas dos semanas al haberse levantado el secreto de sumario de la pieza separada Nº9 del Caso Tándem.

Así, la entidad defiende que los miembros que componen el actual consejo de administración “no tienen conexión alguna con el caso” y además reclama que se deje a la Justicia hacer su trabajo “sin precipitación ni juicios paralelos”. Del mismo modo asegura que de los hechos investigados no se deriva responsabilidad para la entidad.

Igualmente, señala que desde 2019 PwC, la firma encargada de realizar la investigación interna ‘forensic’, ha recabado “un volumen muy significativo de documentación correspondiente a los últimos 15 años, tanto en formato físico como digital”. En un cálculo aproximado, BBVA estima que ha aportado en todo el periodo más de 8.300 ficheros que en papel superarían los 100.000 folios.

Según la documentación de la causa a la que ha tenido acceso CincoDías, BBVA reconoció ante el juez que la investigación interna se quedó a medias porque no pudo realizar y documentar las entrevistas de constatación a los directivos relacionados con la contratación de Cenyt. De hecho, este jueves los técnicos de PwC encargados del ‘forensic’ defendieron ante el juez que analizaron toda la documentación pero que tras un cribado solo pusieron el foco en un 9% del volumen total.

Fuentes de BBVA señalaron que al inicio de la investigación PwC ofreció a los abogados de la entidad (Garrigues & Uría, que a su vez contrataron a PwC para la investigación interna) un mapa de calor con todas las líneas de investigación que proponían realizar y que suponía la revisión de un total de 2,3 millones de archivos. Según las estimaciones de PwC, el tiempo de ejecución de esta revisión “ascendía a dos años”.

El banco asegura que ha mejorado la organización, las políticas y los procedimientos de control interno, a la vez que ha aprobado nuevos procesos de subcontratación y compras, de homologación de proveedores o de autorización y pago de facturas, y se ha continuado reforzando el modelo de prevención de delitos. El 'forensic de PwC señaló que el banco se había saltado su propia normativa interna de compras a la hora de contratar a Cenyt, aunque responsabilizó a Julio Corrochano e Ignacio Pérez de los Caballeros. 

Tras aplicar estas nuevas fórmulas y a la vista de los hechos y documentación conocida por el banco, BBVA ha subrayado que ha adoptado las medidas correspondientes sobre las personas que habrían estado involucradas en la relación con Cenyt y que seguían siendo empleados.

En relación con estas políticas, BBVA cesó de forma fulminante al exdirectivo y expresidente de Distrito Castellana Norte (DCN) Antonio Béjar el pasado mes de septiembre. Béjar, que fue responsable de Riesgos y de Real Estate en la entidad, es el único de los imputados del banco que decidió testificar. Durante estos meses ha habido otras salidas como la de Eduardo Arbizu e incluso se ha renovado el consejo de administración dando salida a miembros de la era de González, si bien el banco no las ha relacionado con el caso.

Para BBVA, la prioridad sigue siendo colaborar con la Justicia en el esclarecimiento de los hechos, ya que ha explicado que la investigación fundamental, la que prevalece sobre cualquier iniciativa, y la que debe dar con lo sucedido, es la de la Audiencia Nacional. 

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