Abogados que ganan sus juicios en los medios

Muchos letrados apoyan su estrategia en la prensa difundiendo noticias que ayuden al caso

Abogados que ganan sus juicios en los medios
Getty Images

Suele decirse, para evocar la obligación de los jueces de limitarse a evaluar los hechos expuestos en el proceso, que “la justicia es ciega”. Sin embargo, en la era de la hipercomunicación, es pecar de ingenuidad pensar que los magistrados son absolutamente impermeables a la opinión pública y la publicada. Los abogados son conscientes de esta circunstancia y, por ello, cada vez son más los que juegan la baza de los medios de comunicación. Es decir, lanzar mensajes a través de los mismos para apoyar su estrategia judicial o desactivar la del contrario.

“Los medios pueden ser elementos muy útiles y de gran impacto dentro de la estrategia procesal”, apunta Óscar Franco, socio en Latham & Watkins. Para el letrado, hay ciertos asuntos en los que puede ser conveniente acudir a los periodistas para publicar contenido que ayude al caso, “siempre y cuando no sea información falsa o relativa a aspectos confidenciales del proceso”, asevera. Además de veraz, lo que se pretende colocar en prensa ha de estar revestido de cierta relevancia social. “Para que pueda ser publicado, es necesario que la información provoque un impacto sobre la población”.

Así, por ejemplo, en un juicio en el que el abogado pretende que se declare a la empresa que representa en concurso de acreedores, “el letrado puede posicionar noticias que aborden las consecuencias positivas que esa decisión tendría”, como el impacto de la quiebra de la firma sobre la economía regional o el número de trabajadores que mantendrían su empleo.

La utilización del llamado cuarto poder en la estrategia judicial, no obstante, es un arte que no se aprende en las universidades de derecho o en los despachos, “sino que surge más bien de forma intuitiva”, precisa Franco. En su caso, es el mismo equipo legal el que pone esta opción sobre la mesa, aunque, en ocasiones, la propuesta también viene del cliente, “especialmente de aquellos que tienen una buena relación con los medios”.

Antes de filtrar un contenido, es importante analizar el impacto que va a tener sobre el caso y valorar si realmente va a ser de utilidad. En esta línea, Fátima Rodríguez, responsable del área penal en Lupicinio Abogados, recuerda que “en la Operación Púnica se ha filtrado mucha información por parte de los imputados y, sin embargo, están todos en el banquillo y para todos piden los mismos años. No les ha beneficiado en nada”.

Contacto con la prensa

Para llevar a cabo esta estrategia es importante tener un contacto fluido con los periodistas. Así lo indica Jordi Sot, socio responsable de compliance de la firma Toda & Nel-lo. Y agrega que una buena relación facilita que, en un determinado momento, “se pueda difundir una noticia o paralizar otra que sea perjudicial”. Y es que, como advierte, muchas veces es la parte contraria la que filtra ciertos contenidos “que puedan dirigir el proceso hacia un escenario más favorable o a una ventaja negociadora”.

Sin embargo, en los casos mediáticos, la prensa puede resultar tanto beneficiosa como perjudicial. “Intentar ocultar información sobre un caso de interés público puede acabar siendo infructuoso”, indica el abogado, ya que los medios acaban consiguiendo la información, “ya sea por el famoso fuentes del juzgado o porque a la otra parte le interesa que haya escándalo o noticias”. Por ello, Sot apuesta por ser transparente y cercano, aunque valorando siempre el margen que da la postura procesal y los detalles del caso. Así, si al ejercer la defensa el abogado tiene la certeza de que su cliente es inocente, Sot recomienda salir y declararlo en los medios. De esta forma, “se transmite la posición del cliente a la opinión pública y al entorno judicial”, señala.

Es llamativo el caso de Oscar Pistorius, un atleta paralímpico de Sudáfrica que, en 2014, fue acusado de haber asesinado a tiros a su pareja. Según rezaba el perfil, para combatir las “mentiras y medias verdades” que se publicaron en los días previos y durante el juicio, Pistorius abrió una cuenta de Twitter en la que defendía su inocencia. El objetivo era combatir la opinión dominante entre la ciudadanía, que le creía culpable. Tras un largo periplo judicial, el Tribunal Superior de Pretoria acabó condenando al atleta.

Prudencia y discreción

Acudir a los periodistas, no obstante, es delicado. Defender tu versión en los medios, comenta Rodríguez, es una “estrategia que puede acabar volviéndose en tu contra”, ya que puede ocurrir que, tiempo después de hacer una declaración, “salga un escrito o un testigo en los medios que te contradiga”. Esto perjudica al letrado por partida doble: pierde credibilidad ante la opinión pública y, lo más importante, en el juicio. En estos casos, Rodríguez prefiere ser prudente y mantenerse al margen. “Cuanto más discreto se sea, mejor”.

Hablar en los medios de forma desmesurada o buscando cierta agitación es otra de las maniobras que desechan los expertos. “Se percibe que el abogado intenta conseguir fuera lo que no está logrando en el juzgado”, comenta Iván Carballido, director de comunicación financiera de la consultora Roman. La estrategia de comunicación, subraya, debe acompañar a la procesal, ya que de esta forma se construye una coherencia entre lo que dices dentro y fuera del tribunal que, después, “es valorado positivamente por los jueces”.

Coincide con esta visión Lidia Alcaide, gerente de comunicación de crisis en LLYC. E insiste en que el equipo legal y el de comunicación deben trabajar “codo con codo” y saber anticiparse. “Los juicios son casos vivos”, indica. Para la experta, ambas estrategias deben ir evolucionando conforme lo hace el proceso, modificando los aspectos que sean necesarios para poder prever cualquier escenario.

Los jueces, ¿inmunes a la presión?

La independencia y la imparcialidad son las principales máximas del cuerpo de jueces. No obstante, cuando un litigio provoca una gran repercusión en los medios, existe el riesgo de que se cree un juicio paralelo. Este fenómeno incrementa exponencialmente la presión sobre estos profesionales no solo a la hora de dictar sentencia, sino también para adoptar otras decisiones relativas al caso (fijar medidas cautelares, por ejemplo). “Nos encontramos ante una sociedad en la que la información juega un importantísimo papel; esto no deja a nadie fuera, te dediques a lo que te dediques”, apunta Alcaide.

En un informe elaborado por LLYC que recoge la opinión de varios magistrados sobre este asunto, uno de ellos señaló que “es cierto que los jueces no vivimos en una campana de cristal y, en ocasiones, cuando estos juicios paralelos tienen cierta intensidad, pueden llegar a influir. El juez es un ser humano”. Alto y claro.

Técnicas a evitar al dirigirse a los medios

Avestruz. Un informe elaborado por la consultora LLYC pone de manifiesto los errores más comunes en la comunicación durante un litigio mediático. Una de estas técnicas es la conocida como “avestruz”, y consiste en tratar de ignorar el problema contestando con evasivas, dando largas o directamente no contestando a la información requerida por los medios u otros stakeholders relevantes.

Loro. En el lado opuesto se encuentra la táctica “loro”, en la que el letrado o el portavoz ofrece más información de la necesaria y habla y opina sobre cualquier aspecto del proceso. El riesgo de adoptar esta postura es grande, ya que puedes acabar perjudicando el caso con una “pirotecnia” informativa.

Pavo real. En los que a un juicio respecta, ser vistos y aparecer en la prensa no es siempre la mejor opción. A veces, es necesario valorar de manera racional si la compañía debe aparecer en los medios, ya que tratar de corregir las informaciones desde el primer minuto puede ser a posteriori una decisión errónea.

Mosquito. La relación con los medios de comunicación debe ser plural y sin discriminación por línea editorial. Adoptar una actitud selectiva con respecto a qué medios se les va a proporcionar información y a cuáles no puede dar una imagen menos creíble de los argumentos de la compañía o los protagonistas del caso.

Camaleón. Consiste en actuar cada vez de una forma distinta, sin aplicar una conducta coherente y alineada con la estrategia legal. Esto puede denotar inseguridad y falta de credibilidad en el discurso, lo que generará desconfianza y, por tanto, repercutirá negativamente en la reputación.

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