Los ‘shocks’ chinos en el turismo tienen margen de crecimiento

Los viajes al exterior han comenzado a despegar en el país, en el que menos del 10% de la población tiene pasaporte

Coronavirus de Wuhan
Un trabajador de Thai Airways desinfecta la cabina de un avión en Bangkok, el pasado 28 de enero.

Las empresas que dependen de los turistas chinos sienten escalofríos. El nuevo coronavirus ha puesto nerviosos a aerolíneas y hoteles. Incluso con una rápida recuperación como la que se produjo tras la epidemia de SARS en 2003, es un recordatorio de lo vitales que son los consumidores chinos para el gasto en turismo. Y cada vez serán más, así que los impactos futuros serán aún más brutales.

Los esfuerzos por contener el brote han llevado a cierres sin precedentes en todo el país, así como a que compañías aéreas desde Air Canada hasta la hongkonesa Cathay Pacific –que ha perdido un 10% en Bolsa en el último mes– suspendan o restrinjan los vuelos a China. Otras firmas que dependen del gasto o los visitantes chinos también han recibido una paliza, como el minorista de relojes de lujo Richemont. El martes, Macao ordenó a Sands China, de Sheldon Adelson, y otros casinos suspender sus operaciones durante dos semanas.

Es probable que el golpe financiero sea temporal. Pero el impacto, comparado con el 2003, será aún mayor: los viajeros chinos suponen ahora una quinta parte del gasto mundial en turismo, frente al 3% de cuando el SARS, según UBS. En países como Tailandia, donde los turistas chinos aportaron el 28% del total de llegadas en 2019, el virus ya ha llevado a Oxford Economics a reducir la previsión de crecimiento del PIB del país para 2020 al 2% (desde el 2,7%). Las cuarentenas y las restricciones de viaje tienen otras repercusiones. Los viajes personales de tipo formativo son la tercera mayor exportación de Australia, por ejemplo, y China ha aportado un tercio en los últimos años.

La importancia de los turistas del gigante asiático no hará más que aumentar en el futuro. Los viajes al exterior han comenzado a despegar en el país, en el que menos del 10% de la población tiene pasaporte, según la ONU: más del 40% de los estadounidenses lo tiene. El aumento de los ingresos estimulará a más viajeros primerizos. Para 2023, Euromonitor prevé que los viajes anuales desde China superen los 150 millones, frente a los 108 millones de 2019. Los shocks futuros serán más intensos.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías