España crea 92.600 empleos en el mejor cuarto trimestre desde la crisis

El perfil del nuevo contratado en 2019 es: mujer, con contrato indefinido y a tiempo completo en el sector servicios

España creó 402.300 empleos en el año pasado. Aunque esto supone una desaceleración del empleo, porque se crearon 163.900 puestos menos que en 2018 y el ritmo de crecimiento de la ocupación cayó casi un punto al 2%, las cifras del cuarto trimestre del año son algo más alentadoras. Solo en el cuarto trimestre el número de empleados subió en 92.600 personas, lo que representa el mejor cuarto trimestre desde que se inició la recuperación, según la Encuesta de Población Activa (EPA) publicada hoy por el Instituto Nacional de Estadística (INE).

De esta forma, la ocupación cerró el año al borde de los 20 millones de personas. Por su parte, el número de parados también se recortó en 22.500 personas entre octubre y diciembre, una cifra similar a la del mismo trimestre del año pasado. Con ello, la tasa de paro ha caído dos décimas al 13,7% respecto al trimestre anterior y el número total de desempleados se sitúa en 3.191.900 personas.

El empleo creado en el cuarto trimestre se concentró en su mayoría en el sector servicios como es habitual en esta época que incluye la campaña navideña. Estas actividades crearon 83.000 puestos de trabajo. Le siguió la agricultura, con 47.500; y la construcción, con 14.000 ocupados más. La mala noticia es que la industria destruyo 52.100 empleos en este último trimestre.

Aunque estas cifras del último trimestre estuvieron muy marcadas por las campañas agrarias (que impulsaron la creación de 35.000 empleos en Andalucía) o por la celebración de la Cumbre del Clima en Madrid, región en la que se crearon 78.400 empleos solo entre octubre y diciembre. Esto explica que en el último trimestre el empleo a tiempo parcial haya crecido en 155.600 personas al tiempo que las jornadas completas bajaron en 63.000 trabajadores.

Además, el comportamiento del mercado de trabajo en el último trimestre ha ayudado a que el saldo de creación de empleo a final del año en el sector servicios quedara por encima de la media, tras avanzar un 2,5% por la ganancia de 374.600 nuevos puestos de trabajo. La industria generó 55.000 ocupados en 2019 (un 2% más interanual) y la construcción cerró el año estancada, con apenas 4.000 trabajadores más en el año. Si bien 2019 fue un mal año para la agricultura que destruyó 31.700 empleos. Estos recortes en el empleo agrario sí podrían estar relacionados con el aumento del salario mínimo interprofesional (SMI) ya que este sector ha sido el más afectado.

La evaluación técnica que el Gobierno ha hecho de estas cifras ha corrido a cargo de la secretaria de Estado de Economía, Ana de la Cueva, para quien “los datos están en línea con lo previsto. Se reduce el ritmo de creación de empleo por la evolución del ciclo económico, pero no se han producido grandes cambios, a excepción de la aceleración en el último trimestre, después de los descensos vistos a lo largo del año”.

Desde el Ministerio de Economía también han destacado que la creación de empleo y recorte del paro se está produciendo “en un contexto de continuado incremento de la población activa”, que en el último año ha aumentado en 290.000 personas, hasta situarse en 23,16 millones de personas en disposición de trabajar.

Este fuerte crecimiento de los activos ha sido lo que ha impedido que la tasa de paro haya descendido más. Y ha sido el aumento de la población extranjera mayor de 16 años en 300.000 personas en 2019 (de los que 200.000 eran activos) la que explica en mayor medida este aumento de la población activa en España.

Perfil de los nuevos

Seis de cada diez nuevos ocupados de 2019 (246.800) fueron mujeres y casi la mitad de los trabajadores que encontraron un empleo son extranjeros. Además, casi toda la nueva ocupación se creó en el sector privado (360.000 nuevos ocupados en comparación con los 42.300 del sector público).

Pero el dato más llamativo y que refleja una mejora del mercado fue sin duda el hecho de que, en términos de saldo final, la totalidad de los nuevos contratados lo fueron de forma indefinida (414.200) ya que los temporales se redujeron en 21.600 personas en el año frente a 2018.

También la mayoría de jornadas completas entre los nuevos trabajadores refleja una mejora de la calidad de la ocupación. Así, de todo el empleo generado, el 87% fue a jornada completa (352.300). Además, se mantuvo el dinamismo entre los trabajadores de más de 55 años, que ocuparon la mitad de todos los nuevos puestos de trabajo generados.

El pasado año todas las comunidades, excepto Extremadura y Castilla-La Mancha crearon empleo. Si bien, la pérdida de ocupados en estas dos regiones fue muy leve, con 200 y 5.900 ocupados menos, respectivamente en términos interanuales. No obstante, es llamativa la destrucción de empleos en la región extremeña en el último trimestre del año (casi 20.000 ocupados menos respecto al segundo trimestre).

Quejas de Extremadura

En este sentido, el presidente de la Junta de Extremadura, Guillermo Fernández Vara, ha reaccionado hoy reclamando una reunión con la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, para analizar el “impacto” y las “consecuencias” que la subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) puede estar teniendo en los datos de empleo en el sector agrario en regiones como la extremeña, teniendo en cuenta que el “impacto” de dicha medida “no es el mismo en todos los sitios”.

La Comunidad de Madrid lideró claramente el mercado de trabajo, con 139.000 trabajadores más al cierre de 2019, lo que representa que el empleo crece en esta región un 4,5%, más del doble que la media nacional.

El comportamiento regional del paro fue algo peor: creció en 2019 en siete comunidades autónomas. No obstante, ninguna de estas regiones se anotó grandes aumentos del número de desempleados, salvo Cantabria donde con 5.000 nuevos parados, el desempleo creció un 19% el pasado año.

 

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