Elecciones de EE UU: Donald Trump y los 14 demócratas

Hoy por hoy, el presidente ganaría a cualquier candidato. Los repúblicanos están unidos; los demócratas, divididos

Elecciones de EE UU: Donald Trump y los 14 demócratas

El 3 de noviembre de 2020 habrá elecciones presidenciales en EEUU. Hasta 2012, las elecciones seguían un patrón parecido, heredado de décadas de historia electoral. En 2016 se produjo la primera elección disruptiva desde la de Kennedy (1960). Un empresario, Donald Trump, que había acariciado varias veces la idea de ser candidato, saltó a la arena electoral, con un estilo duro arrasó a sus rivales republicanos y, contra todo pronóstico, venció a Hillary Clinton.

La presidencia de Trump –simplificamos– ha estado marcada en lo positivo por la buena evolución económica heredada de la era Obama: crecimiento del PIB, generación de empleo con aumento de salarios; tasa de paro mínima (3,5%) y excelente marcha de los índices bursátiles al compás de los buenos resultados empresariales, encabezados por las grandes empresas tecnológicas (Apple, Google, Facebook, Amazon y Microsoft). En el otro fiel de la balanza, la guerra comercial, su política errática en Oriente Medio, donde el acontecimiento más reciente y fuerte es el enfrentamiento abierto con Irán y sus aliados chiíes. También el aumento de la polarización política.

Cada diez años se producen cambios sociales. En EEUU, en la última década ha habido algunos significativos: mayor pluralidad racial debido a la inmigración, con fuerte peso de los hispanos, afroamericanos y asiáticos. Los blancos son mayoría, aún, pero cada vez menos. El segundo cambio importante es el mayor peso de la mujer en todos los ámbitos. El tercero es la irrupción del socialismo en América. Incluso del comunismo. Los tres factores (y otros muchos más) han agrupado al electorado conservador en torno a Trump, porque esos fenómenos le asustan y piensa que Trump es su defensor. Hace pocos años el comunismo estaba prohibido y el socialismo era una rareza; ni Clinton ni Obama se consideran socialistas.

“La política actual está en manos de viejos”, dice Obama. Se aplica a Trump y a varios demócratas: Joe Biden, Bernie Sanders y Elisabeth Warren tienen en común una edad avanzada y, en el caso de Sanders y Warren, ambos comparten además una visión socialista de América. Como dice The Wall Street Journal: “Warren quiere acabar con el capitalismo americano”.

Los tres son conocidos y encabezan las encuestas demócratas. En el país, Joe Biden lidera la estimación de voto (30%), seguido de Sanders (23%) y de Warren (19%). Hay más candidatos demócratas, hoy: 14. Hace cuatro meses eran 22. Solo los diez primeros superan el 1% de estimación de voto y únicamente Biden, Sanders y Warren podrían batir a Trump: Biden, desde el moderado centrismo y los otros, desde el socialismo.

Para poder ganar elecciones en Estados Unidos hay que ser conocido. Ellos lo son. También lo es el último en sumarse a la carrera electoral demócrata, Michael Bloomberg, exalcalde de Nueva York y dueño de un grupo mediático. “Solo un millonario es capaz de batir a Trump”, dice Bloomberg de sí mismo. Sus posibilidades de ganar, hoy, son del 5%.

Donald Trump es muy conocido. Los demócratas, menos. Biden es senador desde 1972. Pasó sin pena ni gloria hasta que Obama le escogió como vicepresidente, y surfea en la tabla de los logros del expresidente: Obamacare (sanidad), Dodd-Frank (reforma financiera). Ha recaudado más dinero para su campaña que sus compañeros (unos 37 millones de dólares, lejos de los 100 conseguidos por Trump). Bernie Sanders lleva en política 50 de sus 78 años. Siempre socialista, académico; no pertenece al partido demócrata. Su bandera es la lucha por la equidad económica mediante la redistribución de riqueza. Quiere sanidad para todos; aumentar el salario mínimo a 15 dólares/hora y que los estudiantes universitarios probres brillantes no tengan que endeudarse. En verano de 2019 tuvo su tercer ataque al corazón y, por si acaso, dejó caer que, de ganar la nominación demócrata, elegiría como compañera de viaje a Alexandra Ocasio-Cortez: joven, mujer, socialista, sin estudios. Pero famosa.

Sanders ha sido coherente en sus planteamientos ideológicos. Elisabeth Warren ha evolucionado: de republicana a demócrata y, luego, a socialista. Solo tiene 70 años. Profesora de Derecho, se dio a conocer al promover la agencia financiera de protección al consumidor, durante la presidencia de Obama. Habla bien, quiere un impuesto para los ricos del 100%, cancelar toda deuda estudiantil y trocear las grandes empresas tecnológicas. Ideológicamente, Sanders y Warren están muy cercanos y quién sabe si, en un futuro, deciden unirse para batir a Biden, primero y a Trump, después.

El cuarto es Pete Buttigieg, exalcalde de South Bend (Indiana). Se ha dado a conocer por su juventud; con 37 años dice ser un puente generacional (también lo dijo Kennedy) y aporta su capacidad de recaudar dinero, haber trabajado en inteligencia militar y en consultoría de alto vuelo con McKinsey. Su estimación de voto solo alcanza el 9%.

Tras ellos y hasta el próximo y último debate electoral televisado antes de los caucus de Iowa (3 de febrero y 41 delegados electorales) se mantienen en la carrera Amy Klobuchar (4%), Andrew Yang (3%), Cory Booker (2%) y Tulsi Gabbard (1%). Hay más candidatos, pero no llegan al 1% de estimación de voto.

Hoy es imposible anticipar el resultado electoral. Trump ganaría hoy a cualquier candidato, pero el impeachment sigue su curso y el resultado es incierto. Los demócratas han dicho que quieren evitar a toda costa que el presidente se presente a las elecciones. Una cosa es evidente: los republicanos están unidos en torno a Trump; los demócratas tienen varias sensibilidades ideológicas.

Jorge Díaz Cardiel es Socio Director de Advice Strategic Consultants. Autor de ‘Hillary vs Trump’, ‘Trump año uno’ y ‘Trump año de trueno y complacencia’