Sébastien Galy, economista jefe de Nordea AM

“Esperamos que el crecimiento económico repunte en 2021”

Descarta una recesión global, pese a que prevé que el PIB de China avance en 2020 apenas el 3,5%

Sébastien Galy, economista jefe de Nordea AM
Sébastien Galy, economista jefe de Nordea AM

Las gestoras preparan sus carteras para 2020, un año que estará marcado por las elecciones en
EE UU y la tensión comercial. Sébastien Galy, economista jefe de Nordea AM, descarta que la economía global se encamine hacia la recesión. A pesar de que las estimaciones de crecimiento con las que trabaja para los próximos meses muestran una ralentización de las economías, especialmente la china, Galy espera que a partir de 2021 el crecimiento repunte.

Entramos en la recta final del año y el acuerdo comercial entre EE UU y China todavía no se ha producido, ¿confía en que se alcance?

Los inversores se han mostrado muy optimistas en las últimas semanas cuando aún existen muchas diferencias que hacen complicado un pacto. Sin embargo, y aunque el próximo año estará marcado por las elecciones presidenciales en EE UU, confiamos en que se logre un pacto en el primer semestre de 2020, algo que ayudaría a alejar los temores de desaceleración.

Habla de desaceleración y no de recesión. ¿Qué escenario maneja para el próximo año?

El escenario base con el que trabajamos pasa por una ralentización económica hasta el primer semestre de 2020. A partir de entonces China debería experimentar un repunte económico moderado que se prolongará en 2021. Lo que sí que continuará manteniéndose en niveles muy bajos será la inflación.

¿Qué previsiones de crecimiento manejan para la eurozona, China y EE UU?

En la zona euro el crecimiento se situará entre el 1% y el 2%. Alemania debería beneficiarse de un paquete de estímulos fiscales equivalentes al 1% del PIB. China cerrará 2019 con un crecimiento del 4,7% para caer el próximo año en torno al 3,5%, aunque el Gobierno continuará señalando de su economía crece a un ritmo superior al 6%. A pesar de estos datos prevemos que al término del primer semestre de 2020 la economía china habrá iniciado un recuperación, después de verse lastrada por la debilidad de los balances de sus bancos y su elevado endeudamiento. Estados Unidos es más complicado de predecir pues 2020 estará marcado por las elecciones. El PIB cerrará el próximo año con un crecimiento cercano al 1,5% para repuntar ya en 2021.

La inflación en niveles muy bajos refuerza las medidas de los bancos centrales y la era de tipos cero seguirá presente durante años.

Es complicado pronosticar cuándo finalizará la era de los tipos cero, pero lo cierto es que seguirá acompañando al mercado durante muchos años. Hay que acostumbrarse a vivir en una era de baja inflación, algo que está motivado por los cambios demográficos.

Descartada la subida de tipos del BCE a medio y largo plazo, ¿qué espera de la Reserva Federal?

Lo más probable es que la Reserva Federal opte por llevar a cabo un ciclo completo de relajación monetaria, en lugar de un ajuste de mediados de ciclo. Actualmente, el mercado descuenta un recorte de 71 puntos básicos en el tipo de los fondos de la Reserva Federal antes de 2021. Prevemos más recortes de las tasas para 2020. En concreto de hasta 50 puntos. Dado que se trata de una perturbación temporal, esperamos que un repunte económico hasta mediados de 2021.Para entonces la Fed debería retomar las subidas de tipos. Si además en las elecciones presidenciales del próximo año ganan los demócratas, el ritmo de las subidas será lento pues probablemente nos encontraremos en un periodo de contracción presupuestaria por las presiones de los republicanos para controlar el gasto público.

Con muchas incertidumbres aún por resolver en los próximos meses y que han tenido un fuerte impacto en 2019, ¿cuáles son los principales riesgos de cara al próximo ejercicio?

Las cuestiones comerciales siguen siendo las principales amenazas para el mercado y la economía. Si las relaciones entre EE UU y China se enturbian, el impacto en el sector manufacturero sufrido en los últimos meses se agudizará. El riesgo está en que esto se traslade al consumo. Hasta el momento, el gasto de los consumidores ha resistido, el riesgo ahora es que se produzca un efecto contagio y que aumente el ahorro a medida que gane fuerza la percepción negativa.

Respecto a España, ¿perciben el pacto de Gobierno entre el PSOE y Unidas Podemos como un riesgo?

No lo vemos como un riesgo si bien es cierto que el mercado sobrerreaccionó los primeros días. Esto obedece a que los inversores han visto en el acuerdo la posibilidad de que se implanten medidas populistas y se mantenga una actitud más flexible, con un retraso de las reformas. Aunque en la agenda de estos partidos se incluyan propuestas más agresivas es difícil que terminen por implantarse, como ya se vio en Italia. Además en la eurozona los países cuentan con el respaldo del BCE que les ayudan a mantener bajo control los costes de financiación.

En un escenario de desaceleración y tipos cero, ¿cuáles son sus estrategias de inversión para 2020?

Seguimos prefiriendo carteras muy diversificas y resistentes. Esto nos lleva a contar con un porcentaje elevado de activos defensivos como cotizadas pertenecientes al sector de las infraestructuras o bonos de la periferia europea como los italianos y griegos, que en un entorno de tipos cero son los que ofrecen mayor rentabilidad. La renta fija de los mercados emergentes debería verse favorecida por las rebajas de tipos de interés de la Reserva Federal mientras que la renta variable emergente y europea son una opción atractiva para sacar partido de la recuperación de China y posteriormente de la estadounidense.

Normas