¿Quién comprará Bloomberg, la empresa, si gana Bloomberg, el hombre?

Si quiere elevar el listón ético respecto a Trump, no vale con que la ponga en un fideicomiso

Michael Bloomberg, el domingo pasado.
Michael Bloomberg, el domingo pasado.

En la universidad, Michael Bloomberg bromeaba con que sería el primer presidente judío de EE UU. Ahora se presenta como antídoto para Trump. Para que funcione, empero, tendrá que hacer algo con su empresa, para evitar un conflicto de intereses en potencia.

Bloomberg puede colocar su negocio en un fideicomiso, como hizo cuando era alcalde, y como ha hecho Trump. Pero Bloomberg desafía al presidente por “acciones imprudentes y poco éticas”. Convencer a los votantes de que es un multimillonario diferente requiere tomar el camino más difícil. Vender su empresa por completo eliminaría las todas las dudas.

Los ingresos de la firma alcanzarán los 10.500 millones de dólares este año, con un margen de beneficio del 37%, según Burton-Taylor International Consulting. Si se suman impuestos atrasados y gastos de capital, el ebitda podría estar en 5.300 millones. A 12 veces esas ganancias, podría valer más de 60.000 millones. Eso limita el universo de compradores posibles. Las firmas de capital privado podrían tratar de emular la compra por 20.000 millones de Refinitiv, de Thomson Reuters, por parte de Blackstone. Tendrían que formar un consorcio, y quizás estén dispuestos a ello para poseer el proveedor de datos financieros de la élite de Wall Street.

Microsoft podría valorar añadir la información financiera a los servicios que ofrece a empresas. Con una capitalización de 1 billón, podría absorber fácilmente Bloomberg. Lo mismo ocurre con Alphabet, que tiene más de 100.000 millones en efectivo en su balance. Bloomberg también podría encajar con el objetivo de IBM de recopilar más datos, que le llevó a adquirir Weather (de meteorología) en 2016.

Por último, la venta pendiente de Refinitiv a la Bolsa de Londres podría inspirar Intercontinental Exchange o CME. A ambos, sin embargo, podría costarles recaudar lo suficiente.

En cualquier caso, el magnate tendrá que superar obstáculos aún mayores, como ganar la nominación demócrata, antes de cumplir su sueño de juventud. Pero prepararse para la victoria en las urnas en 2020 requiere hacer ya una planificación inteligente de la sucesión.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías