Iberdrola suma apoyos a su primer parque de eólica marina en EEUU

Respaldos de la patronal AIM de Massachusetts y de la Liga Medioambiental del Estado

Ignacio Galán, en el centro, con trabajadores del proyecto EA1 en el puerto británico de Lowestoft.
Ignacio Galán, en el centro, con trabajadores del proyecto EA1 en el puerto británico de Lowestoft.

Iberdrola sigue sumando apoyos para la construcción de su primer parque de eólica marina en Estados Unidos (EE. UU.), que supondrá una inversión de 2.500 millones para generar 800 MW con turbinas de Vestas que cubrirán el consumo de energía de un millón de hogares.

El proyecto, denominado Vineyard I, había sufrido una ralentización por la decisión el verano pasado del Departamento de Interior del Gobierno de Washington de revisar los permisos de explotación del complejo renovable.

Ante este escenario, el grupo que preside Ignacio Galán logró el respaldo a Vineyard I de varios senadores demócratas y republicanos, que remitieron una carta oficial al Ejecutivo que preside Donald Trump. Otra misiva de apoyo llegó de los gobernadores de los Estados de Connecticut, Maine, New Hampshire, Virginia y Massachussetts.

Precisamente en las aguas de este último es donde está fijada la implantación del parque eólico, al sur de la zona marítima de Martha’s Vineyard. Ahora llegan nuevos refuerzos al proyecto. La patronal Associated Industries of Massachusetts (AIM) también ha enviado recientemente una carta, en este caso a David Bernhardt, secretario del Departamento de Interior del Gobierno de Washington.

Firmada por Robert A. Rio, vicepresidente de la organización empresarial, AIM reclama la concesión a Vineyard I de todos los permisos necesarios para su puesta en marcha y “como muy tarde” para marzo de 2020. AIM fue uno de los principales opositores de Cape Wind, el proyecto para la implantación en aguas de EE. UU. del primer parque de eólica marina del país. La inversión de Vineyard I es distinta porque, según explica Rio en la carta, los precios de generación que ofrece al mercado son un tercio más bajos que los propuestos en su día por Cape Wind, y garantizados además durante los 20 años de la concesión de la explotación.

Para AIM, el proyecto que Iberdrola desarrolla a través de su filial Avangrid y en asociación con Copenhaguen Infrastructure Partners, ayudará a los objetivos ambientales del Estado de Massachusetts, que quiere reducir en un 80 % para 2050 sus emisiones de gases con efecto invernadero.

Además, según Robert A. Rio le transmite a David Bernhardt, los aerogeneradores de Vineyard I garantizarán el suministro de electricidad al nuevo parque de vehículos impulsados por baterías que rodarán en los próximos años por las carreteras de Massachusetts, en sustitución de las unidades alimentadas por combustibles fósiles. AIM también destaca el positivo impacto del proyecto de Iberdrola en el empleo local y en la mejora de las infraestructuras.

En esta ocasión, la patronal hace equipo, a favor de Vineyard I, junto con la Liga Medioambiental de Massachusetts. Ambas organizaciones se habían enfrentado por otros proyectos, e incluso la asociación ecologista se había opuesto a inversiones eólicas en el Estado.

Iberdrola tiene 12.400 MW en cartera en el ámbito del off shore, con inversiones previstas en el Mar Del Norte, el Báltico y frente a las costas de EE. UU. A este segmento renovable destinará 13.260 millones hasta 2022.

La multinacional que preside Ignacio Galán tiene dos complejos en operación. Uno desde 2014 y en aguas del Reino Unido y otro en el Mar Báltico, en Alemania. Las obras de su tercer parque, el de EA1 en Reino Unido, afrontan su fase final. Iberdrola ya ha instalado 51 de las 102 turbinas que equiparán la explotación, que generará 714 MW.

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