Amazon está la primera en la lista de la compra de los antimonopolio

Su expansión en áreas como la publicidad hacen que su choque con los legisladores esté más cerca que nunca

Logotipo de Amazon en una tienda Amazon Books neoyorquina.
Logotipo de Amazon en una tienda Amazon Books neoyorquina.

Los ambiciosos legisladores de EE UU han puesto a Amazon arriba del todo en su lista de la compra antimonopolio. El gigante de Jeff Bezos volvió a intensificar su influencia en los consumidores en el tercer trimestre. La dominante empresa de internet gastó mucho en envíos más rápidos, lo que impulsó un crecimiento de los ingresos del 24%. Su expansión despiadada en áreas como la publicidad, donde sus operaciones actuales son un gran apoyo, y nuevos mercados como el de la salud, hacen que su enfrentamiento con el poder legislativo esté más cerca que nunca.

La mejor defensa de Amazon contra los críticos sigue siendo que no actúa como un monopolio tradicional. En lugar de chamuscar a los consumidores y maximizar las ganancias, mantiene los precios bajos, subvenciona las entregas y se expande. Eso no siempre complace a los inversores: las acciones cayeron bruscamente el jueves después de que los resultados fueran decepcionantes.

Sin embargo, el creciente poder de la firma, y especialmente su capacidad de utilizar el dominio digital para superar a sus rivales, hace que los reguladores europeos y los legisladores estadounidenses se sientan cada vez más incómodos. Por ejemplo, la publicidad en internet. Los artículos que no están en la primera página podrían perfectamente ni existir para muchos compradores, lo cual obliga a los vendedores a pagar para que se destaque su producto. Amazon no detalla lo que ingresa por publicidad, pero representa la mayor parte de la línea “otros” de ventas de la empresa, que creció más del 40%.

Seguro que el relativamente mediocre crecimiento de los ingresos estimados de la compañía en el cuarto trimestre, del 11% al 20% , puede indicar que la competencia se está endureciendo, pero esto no hará más que provocar que Bezos se ponga más agresivo.

Amazon está promoviendo iniciativas que ayudan a la sociedad y proporcionan cobertura a nivel político. Esta semana ha anunciado proyectos de energía renovable y financiación para clases de informática en institutos. Puede que no sea suficiente. El jueves, la senadora Elizabeth Warren, aspirante a la Casa Blanca, pidió a la Comisión Federal de Comercio (FTC) que averigüe si un fallo de seguridad en los servidores de Amazon fue en parte responsable de un hackeo en Capital One Financial que afectó a 100 millones de personas.

Es cuestión de tiempo que Bezos se enfrente a un interrogatorio en Washington DC, que ha evitado hasta ahora. El miércoles, Mark Zuckerberg, fundador de Facebook, volvió a comparecer ante el Congreso. Sundar Pichai, de Google, y Jack Dorsey, de Twitter, también han tenido que comparecer.

Los reguladores también están vigilando la expansión de Bezos en nuevos mercados. Esta semana, Amazon ha comprado Health Navigator, que puede clasificar pacientes digitalmente. El pequeño tamaño de la firma significa que la operación no estará en la mira de los legisladores, pero las compras que hace Amazon, y la percepción de que los reguladores permitieron con demasiada facilidad su adquisición de Whole Foods Market por 13.700 millones de dólares, implican que las futuras fusiones se enfrentarán a críticas más duras

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías