Cerveceras y cultivadores se conjuran para mejorar la producción de lúpulo

Hopsteiner invierte en nuevas variedades para aumentar la calidad

España es el sexto productor dentro de la Unión Europea

Flor de lúpulo.
Flor de lúpulo.

El 23 de abril de 1516 el duque Guillermo IV de Baviera promulgó la Reinheitsgebot o Ley de la Pureza, que limitaba los ingredientes permitidos para la elaboración de la cerveza a tres: agua, cebada y lúpulo. Con los siglos se han admitido otros ingredientes como el trigo para sustituir a la cebada, pero el lúpulo continúa siendo un componente irremplazable para dar a la cerveza su característico sabor amargo, aromas complejos y otros compuestos como los antioxidantes presentes en la lupulina.

España es el noveno productor de lúpulo en el mundo y el sexto dentro de la Unión Europea. En 2018 se cosecharon 900 toneladas (el 1% de la producción mundial) en las más de 500 hectáreas de cultivo, que concentran el 94,9% de la superficie y el 99,3% de la cosecha en Castilla y León. El resto se sitúa principalmente en Cataluña, La Rioja y Galicia, en zonas húmedas con temperaturas bajas durante la maduración de las flores.

Esa floración es muy efímera, dura aproximadamente una semana y sucede una única vez al año. La cosecha de este ejercicio acaba de realizarse, a mediados de septiembre. Aunque aún no hay cifras finales cerradas, los productores prevén alcanzar las 930 toneladas. Del total, 870 toneladas, orresponderían a la variedad Nugget; 40 toneladas, a la Columbus: y otras 20, al resto de variedades.

Prácticamente la totalidad del cultivo va destinada a la elaboración de la cerveza, pero el problema en España, según el sector cervecero, es que la demanda de lúpulo es mayor que la oferta. De hecho, solo 250 agricultores españoles se dedican a su producción, por lo que las cerveceras nacionales importan anualmente cerca del 50% de sus necesidades en lúpulo. El Ministerio de Agricultura lanzó el pasado abril una convocatoria de ayudas de 350.000 euros para animar a nuevas empresas a entrar en el sector y alentar a los agricultores a la modernización. “Nos hemos propuesto impulsarlo para tener un sector sostenible, con proyección y futuro”, asegura Esperanza Orellana, directora general de Producciones y Mercados Agrarios del Ministerio.

Hopsteiner España, con 150 años de experiencia, es uno de los líderes del cultivo estatal del lúpulo. La empresa de la localidad leonesa de Villanueva del Carrizo inauguró su nueva planta en 2007. Con una inversión de 1,2 millones de euros y una superficie de más de 3.000 metros cuadrados, el edificio acoge modernas cámaras frigoríficas y un área de control de envasado, que contribuyen a la comercialización de una materia prima de mayor calidad.

José Antonio Madagán, director general de la compañía, afirma a Cinco Días que su principal reto es “crear un sector competitivo que sea capaz de producir nuevas variedades, más resistentes a plagas y enfermedades”.

Esperanza Orellana, directora general de Producciones y Mercados Agrarios, junto a Jacobo Olalla, director general de Cerveceros España (izquierda) y José Antonio Madagán, director general de Hopsteiner España (derecha).
Esperanza Orellana, directora general de Producciones y Mercados Agrarios, junto a Jacobo Olalla, director general de Cerveceros España (izquierda) y José Antonio Madagán, director general de Hopsteiner España (derecha).

En 2016 iniciaron junto a la industria elaboradora de cerveza y la agrupación de cultivadores un ensayo agronómico con diez nuevas variedades, cinco aromáticas y cinco amargas. Después de tres años de pruebas, las variedades Eureka, Apollo y Bravo han sido las que han mostrado un mejor resultado entre las amargas, y Lemondrop entre las aromáticas, que ahora ocupan el 8% de la superficie de plantación.

Pero la producción y comercialización de lúpulo en España están condicionadas a las necesidades del sector cervecero, que adquiere el 90% de su materia prima de productos con origen nacional. “Utilizamos lúpulo español y cebada española. Dejamos aquí el valor añadido, lo transformamos y lo trasladamos a nuestros botellines”, explica Jacobo Olalla, director general de Cerveceros de España.

El año pasado había 538 cerveceras españolas, 18 más que en 2017. Cataluña encabeza la lista con 111 firmas, seguida de Andalucía con 85, y Castilla y León, con 53. La aparición de nuevas compañías y el fuerte crecimiento que han experimentado en los últimos años, se encuentran entre los más altos de Europa. España se mantiene en cuarto puesto en producción de cerveza (y undécimo mundialmente), por detrás de Alemania, Reino Unido y Polonia.

La cerveza aporta más de 3.600 millones de euros al Estado en impuestos, de los que el 83% procede del consumo en hostelería, y contribuye a la creación de 344.000 empleos, nueve de cada diez en este sector, recalcan en el sector. Su valor en el mercado supera los 15.500 millones de euros, alrededor del 1,3% del PIB y genera 7.000 millones de euros de valor añadido a la economía. Con una cifra de negocio de 3.563 millones de euros, la producción de cerveza impulsa el sector agroalimentario. Representa el 21% del sector de bebidas y el 3% del alimentario en su conjunto. Su popularidad la ha convertido en la bebida alcohólica con mayor recaudación tributaria (un 40% más que otras bebidas) y generación de empleo. Y nada de esto sería posible sin las frágiles flores del lúpulo.

Variedades de lúpulo en España

  • Nugget. Esta variedad fue obtenida en EEUU en 1981 a partir de un cruzamiento de Brewer’s Gold y un macho de alto contenido en alfa ácidos. En la actualidad la superficie cultivada supone más del 97% del total.
  • Columbus. Esta variedad es originaria de EEUU. Fue diseñado como suplente del Centennial con una alta cantidad de alfa ácidos. En la actualidad la superficie cultivada supone algo más del 1% del total.
  • Magnum. Esta variedad fue obtenida en 1980 de un cruce entre el lúpulo American Galena y una variedad alemana masculina. Presenta conos grandes y pesados que dan valores altos de alfa ácidos. En la actualidad la superficie cultivada en León supone el 2% del total.
  • Novedades. En 2016, de forma consensada con toda la Industria elaboradora de Cerveza y la Agrupación de Cultivadores, un ensayo agronómico con 10 nuevas variedades (5 aromáticas y 5 amargas) con el objetivo de encontrar qué variedades de las seleccionadas eran las que mejor se podían adaptar al cultivo en nuestro país. Después de tres años de ensayos, de las variedades amargas Eureka, Apollo y Bravo han sido las que han mostrado un mejor resultado mientras que Lemondrop ha sido la que ha presentado los mejores resultados en cuanto a las variedades aromáticas.
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