Cómo asegurar tus viajes con la tarjeta de crédito

El viaje tiene que haber sido abonado con dinero de plástico para beneficiarse de las coberturas

seguros de viaje

El verano se ha acabado, pero no por ello hay que esperar 12 meses para realizar el próximo viaje. Es momento de comenzar a preparar las escapadas para los puentes, las Navidades o cualquier fin de semana. Cuando el destino es internacional y sobre todo si es a un país de fuera de la Unión Europea, lo más recomendable es contratar un seguro de viajes, que cubra la asistencia médica en el extranjero, pero también imprevistos como cancelaciones a última hora, pérdida de equipajes o cancelaciones de vuelos y otros medios de transporte. 

No obstante, si no quiere añadir un gasto más a su viaje, son muchas las tarjetas de crédito que incluyen prestaciones similares a las de las aseguradoras. De hecho, si este verano has tenido algún imprevisto, aún estás a tiempo de leer la letra pequeña de tu tarjeta y ver si puedes recibir una indemnización por esa maleta perdida o por la cancelación de tu vuelo. No obstante, has de tener en cuenta que para poder hacer uso de dicho seguro, el viaje tiene que haber sido abonado con la tarjeta correspondiente. 

Ibercaja, por ejemplo, informa de que todas sus tarjetas de crédito disponen de coberturas gratuitas en caso de accidente, así como de asistencia en viaje, que cubren al cliente y a otras cinco personas. Sus coberturas incluyen los gastos derivados de un accidente o enfermedad, los daños del equipaje, el retraso de los medios de transporte y un seguro de responsabilidad civil. Además, las tarjetas de débito de esta entidad ofrecen un servicio de asistencia en carretera desde el kilómetro cero, que incluye el remolcaje del vehículo y el traslado de los ocupantes, el rescate o salvamento de este, la reparación de urgencia en carretera o la repatriación o transporte del coche averiado o robado. 

La tarjeta Crédito Mundo 1 2 3, asociada a la Cuenta 1 2 3 de Banco Santander -con un coste único de tres euros al mes para todas las tarjetas de la gama- incluye también un seguro de accidentes de hasta 120.000 euros. Superior es la cobertura del seguro de accidentes de la Tarjeta Repsol más Visa Crédito BBVA -hasta 300.000 euros- y aunque el primer año es gratuita, posteriormente tiene un coste de emisión y mantenimiento de 43 euros que, no obstante, puede ser devuelto en forma de cheque carburante si el cliente reposta más de 500 litros anuales de combustible en gasolineras Repsol.  

No obstante, algunas entidades, solo incluyen estos seguros en sus tarjetas más exclusivas. La tarjeta Visa Oro de CaixaBank, con un coste anual de 96 euros (gratuita el primer año si se solicita por internet) incluye un seguro de accidentes y de asistencia en viaje, mientras que la Visa Classic o la Visa&Go, con tasas inferiores, carecen de ello. 

Asimismo, estos productos más exclusivos llevan consigo coberturas más amplias. El mejor ejemplo de ello es la tarjeta Platinum de American Express que cuenta con un seguro de accidentes de viaje de hasta 750.000 euros, un segundo de cancelación de viaje de hasta 6.000 euros y un seguro de asistencia médica en el extranjero que cubre hasta 1.000.000 de euros en gastos médicos, quirúrgicos y hospitalarios. El inconveniente es que para acceder a ella es necesario abonar una cuota anual de 690 euros. 

De hecho, es la cantidad disponible para gastos médicos la que hay que mirar con más detalle si se viaja a ciertos países en los que la sanidad es totalmente privada y de elevado coste, ya que las coberturas suelen ser bastante limitadas en este sentido. Por ejemplo, el seguro de Ibercaja cubre un importe máximo de 4.500 euros, mientras que el de la tarjeta de crédito gratuita de Wizink alcanza los 10.000 euros. 

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