Contante y Sonante

Los tipos negativos devoran a la banca

Las entidades deben reinventarse para operar en un mundo de tipos bajo cero

El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi (dcha), el vicepresidente Luis de Guindos (izda), y el gobernador del Banco Central de Lituania, Vitas Vasiliauskas.
El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi (dcha), el vicepresidente Luis de Guindos (izda), y el gobernador del Banco Central de Lituania, Vitas Vasiliauskas. EFE

El viernes, cuando pregunté a un directivo de una destacada entidad financiera de qué podía escribir esta semana, me dijo: “¿y lo dudas?”. Esta semana ha sido lo más parecido a la semana grande para el sector. No nos hemos perdido nada. El abogado general del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE), Maciej Szpunar, emitió su opinión sobre el Índice de Referencia de Préstamos Hipotecarios (IRPH). Un dictamen que el sector lleva años esperando, o mejor dicho temiendo.

Aunque la opinión de este letrado no es vinculante, sí da idea a la banca de lo que puede estar pensando el TJUE, cuya sentencia se espera para finales de este año o principios de 2020, ya que en gran parte de las ocasiones la Justicia europea sigue los pasos del abogado general.
Pues bien, su fallo, conocido a primeras horas de la mañana del pasado 10 de septiembre, fue muy mal recibido por los mercados en general. Tanto que las acciones de los bancos españoles se desplomaron en Bolsa como un castillo de naipes. Las entidades financieras, sin embargo, pedían prudencia. Aseguraban que las interpretaciones que se estaban haciendo de la opinión de Szpunar no eran correctas.

“Ni mazazo ni golpe a la banca ni nada por el estilo. El fallo no es tan malo para el sector como estáis interpretando”, se cansaban en repetir los portavoces de las entidades financieras. Y parece que así fue. Pocas horas después el TJUE hizo público el documento completo donde explicaba su decisión sobre el IRPH. Los títulos de la banca se dieron la vuelta en Bolsa y donde dije digo, digo Diego. La nueva interpretación del escrito del abogado europeo no era tan mala como inicialmente se había pensado.

El IRPH debe estar sometido a tutela judicial para saber si es abusivo o no. El mero hecho de que sea un índice oficial no hace que sea transparente, reza la opinión del letrado polaco.
Esta conclusión hizo disparar los valores de la banca, y al final de la jornada las acciones del sector cerraron con una subida de entre el 1,5% y el 4,2%. Las entidades financieras felicitaban el dictamen del letrado polaco, aunque su decisión dejaba la puerta abierta a la presentación de centenares de miles de reclamaciones por parte de los hipotecados con contratos referenciados a este índice.

Los bancos, sin embargo, aseguraban que este fallo, no vinculante, acotaba sus temores. Pese a que se abra nuevamente la puerta a una nueva oleada de litigios, como sucedió con las cláusulas suelo, el fallo del TJUE si al final coincide con el de Szpunar “es limitado y asumible”, coincidían varias fuentes bancarias.

Estas mismas fuentes explican, de hecho, que en el caso de las cláusulas suelo solo entre el 20% al 30% de las personas con hipotecas que las incluían decidieron llevar a los tribunales sus contratos. “Y en este caso el porcentaje, creemos que será menor. Esos son nuestros cálculos”, afirmaba la semana pasada un alto cargo de una de las principales instituciones bancarias del país.
El jueves se repitió la historia. Las primeras impresiones sobre la decisión del Banco Central Europeo (BCE) de situar los tipos de interés en negativo durante varios años, y la subida de la tasa de un 0,40% a un 0,50% por mantener sus depósitos los bancos en la institución que preside Mario Draghi parecía que cumplía los presagios más pesimistas. “La banca nunca había trabajado con tipos negativos. Ahora tenemos que acostumbrarnos. Ha cambiado el paradigma del sector. Este panorama hace las cosas más difíciles”, señalaba el jueves en una entrevista el consejero delegado de Santander España, Rami Aboukhair, una hora después de que el BCE anunciase sus nuevas medidas de política monetaria.

Pero tras analizar las decisiones del BCE, el mercado volvió a cambiar de idea, y lo que parecía la caída de un nuevo manto negro sobre la banca, se transformó en una gran capa de seda. El mercado no solo ya había descontado estas medidas, sino que creía que iban a ser más drásticas. Y consideraron muy positivo el hecho de que el BCE haya introducido un sistema “de dos niveles para remunerar las reservas”, de manera que una parte del exceso de liquidez de los bancos estará exenta de la tasa de facilidad de depósito.

Este sistema puede suponer un ahorro para la banca española de un 1,6% del margen de intereses. Los bancos españoles se ahorran con la medida del BCE unos 450 millones de euros anuales. De esta forma, la batería de estímulos aprobados por el BCE, que desconcertó el jueves a los inversores, se transformo el viernes en una fiesta para la cotización de la banca, con CaixaBank, con una subida del 7,3% (del 12,49% en la semana), y Banco Sabadell, con una mejora del 7,8% (del 14,14% en la semana), a la cabeza. Bankia cerró con un alza del 3,7%, Bankinter del 3,6%, Santander del 2,49% y BBVA, con un 2,89%.

Así, mientras que del 15 de julio al 31 de agosto el sector perdió de media un 19% de su capitalización, el viernes la banca cerró con un broche de oro.

Eso sí, los expertos consideran que las medidas del BCE poco efecto tendrán en la economía. “Bondades no se me ocurren muchas. Desde un punto de vista macro los economistas son muy escépticos sobre el efecto que pueden tener para reactivar la economía”, comentaba este fin de semana otro destacado ejecutivo de un gran banco.

Ahora, a esperar y ver los efectos de la resaca de la semana pasada.

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