Banca

CaixaBank concede un crédito al Ayuntamiento de Valencia a tipo negativo y se blinda con una cláusula 'cero'

Firmará un préstamo a euríbor a tres meses, que se sitúa en la actualidad a -0,44%, más un diferencial del 0,40%.

Sede de CaixaBank en Valencia
Sede de CaixaBank en Valencia REUTERS

La polémica está servida. Las hipotecas y créditos a tipos negativos se han convertido en una realidad no solo en Dinamarca o Suiza, también en España.

CaixaBank ha sido la entidad adjudicataría por parte del Ayuntamiento de Valencia de un crédito por un importe de 3.202.593,19 euros a un tipo de interés en estos momentos en negativo, según aprobó este viernes el consistorio encabezado por Joan Ribó.

El plazo de este préstamo es de siete años, en los que se incluye el periodo de carencia. El tipo de interés que se aplicará a este crédito, que se firmará el próximo martes, es de euríbor a tres meses y revisable trimestralmente, con un diferencial del 0,40%.

La característica de este crédito es que en la actualidad el tipo de interés del euríbor a tres meses es negativo en un 0,44%, lo que significa que al día de hoy el préstamo cuenta con un tipo negativo del 0,04% a favor del Ayuntamiento.

Esto podría interpretarse como que el banco pagará dinero a su cliente a cambio de conceder el préstamo. Pero esto es en la teoría, no en la práctica.

CaixaBank, como es lógico, ha incluido una cláusula en el contrato en la que se establece que el Ayuntamiento no recibirá en ningún caso intereses por esta operación de financiación, pese a que el euríbor siga descendiendo en los próximos trimestres o se mantenga en tipos negativos en cualquier periodo de la vida del crédito.

El banco que preside Jordi Gual ha incluido en el contrato una cláusula de tipo 0% por la que la entidad se blinda ante los tipos negativos.

De esta forma, el suscriptor del préstamo tiene como tope no pagar intereses, pero nunca podrá reclamar dinero por el crédito que tiene concedido, pese a que el euríbor se encuentre por debajo del diferencial, como es este caso.

De momento, y según apuntan todas las fuentes financieras consultadas, prácticamente no se han firmado aún nuevos créditos a tipos negativos, pero no descartan que se convierta en algo más o menos habitual si la política del Banco Central Europeo (BCE) de mantener los tipos próximos al cero por ciento, o por debajo, continúa una larga temporada, como todo apunta.

Pese a ello, los bancos se están cubriendo con la inclusión en los contratos de los préstamos o hipotecas a tipos variables con una cláusula de tipos cero, con una previsible subida de los diferenciales y con más comisiones incluidas en el propio préstamo.

La caída del euríbor a niveles negativos está provocando que las hipotecas concedidas en el boom inmobiliario empiecen a tener ya tipos de interés negativos. Pese a ello, el número de estos préstamos es escaso, aunque creciente, dada la tendencia del índice de permanecer a la baja y de las revisiones entre seis y un año del tipo de interés, según se firmaron en esos ejercicios la mayoría de las hipotecas.

Ahora, para evitar que un cliente pueda reclamar a un banco los intereses de su hipoteca al aplicársele tipos negativos, la nueva ley hipotecaria blinda a la entidad, ya que este crédito para la compra de una vivienda no podrá bajar de un interés del 0%.

Otras claves

Deuda. En agosto la deuda con rentabilidad bajo cero superó los 15 billones de euros, según Bloomberg, el equivalente a entre 12 y 13 veces el PIB español.

Escenario sin precedentes. Los tipos negativos están marcando un escenario sin precedentes en la economía europea y en particular en la banca europea, que han tenía que tenido que modificar sus estrategias para adaptarse a este panorama que durará tiempo, según han apuntado ya los responsables del BCE.

Efecto contagio. El Tesoro en la actualidad se financia en negativo y eso se traslada en la actualidad a las comunidades autónomas y a los ayuntamientos. Las empresas también se financian en negativo con la emisión de deuda.

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