La participación cruzada de Toyota y Suzuki aporta valor añadido

Puede allanar el camino para una alianza aún más profunda

Logo de Maruti Suzuki India Limited.
Logo de Maruti Suzuki India Limited.

Toyota y Suzuki conducen en sentido contrario. Van a comprar pequeñas participaciones mutuas, sobre la base de esfuerzos anteriores para trabajar juntos. Aunque estos acuerdos están siendo deshechos en Japón en nombre del buen gobierno, este es prometedor. Puede allanar el camino para una alianza aún más profunda en un sector cada vez más dependiente de la escala.

Suzuki, cuyo valor de mercado es aproximadamente un décimo del de Toyota, buscaba socio. Las grandes esperanzas de trabajar con Volkswagen se desvanecieron rápidamente. Después de años de disputas, Suzuki acabó comprando de nuevo en 2015 el 20% que tenía VW en ella, por unos 3.400 millones de euros.

Toyota y Suzuki comenzaron a explorar ideas poco después. La industria atraviesa una era de nuevas tecnologías tumultuosa e intensiva en capital, y cada vez se unen más fabricantes para repartir la carga. Suzuki no puede permitirse quedarse atrás, y una alianza nacional puede ser menos complicada que una internacional.

Toyota, que está en expansión, lleva ventaja en los híbridos, y en muchas otras áreas, pero Suzuki también tiene ventajas. Además de su conocimiento sobre coches compactos, domina el mercado indio. Su empresa local vendió 1,8 millones de coches allí el año pasado, frente a los 150.000 de Toyota.

Podría ser buen momento para comprar casi un 5% de Suzuki. Su acción va peor que la Bolsa de Japón en general, ya que las ventas en India se han hundido. Tiene sentido pensar a más largo plazo en aquel país. Por 800 millones de euros, Toyota marca territorio en Suzuki. Y al comprar un pequeño pedazo de Toyota, Suzuki puede estar enviando una señal de que no planea ser comprada en un futuro cercano.

Aún así, la participación de VW en Suzuki era mucho mayor. Eso indica que la de Toyota acabará creciendo. Y la industria está consolidándose, pese a los frenos políticos que descarrilaron la fusión de Fiat Chrysler y Renault. A diferencia de muchas otras participaciones cruzadas japonesas, es probable que la de Toyota y Suzuki de valor añadido.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías

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