La UE se prepara para una guerra comercial con EE UU si Trump pone aranceles

La reunión de Biarritz cuenta con la ausencia de Rusia y China en un momento en el que el gigante asiático protagoniza un tenso enfrentamiento con Estados Unidos

El primer ministro británico, Boris Johnson, la canciller alemana, Ángela Merkel, el presidente francés, Emmanuel Macron, el presidente de Italia, Giuseppe Conte y el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, durante la cumbre del G7.
El primer ministro británico, Boris Johnson, la canciller alemana, Ángela Merkel, el presidente francés, Emmanuel Macron, el presidente de Italia, Giuseppe Conte y el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, durante la cumbre del G7. Getty Images

La Unión Europea (UE) está lista para responder a las amenazas del presidente estadounidense, Donald Trump, de imponer aranceles al vino francés, aunque alertó a EE.UU. de los graves perjuicios que ocasionaría una guerra comercial con sus aliados.

El presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, lanzó hoy la advertencia más contundente hasta el momento en dirección a Washington de que Europa no rehuirá la confrontación si Trump busca usar los aranceles como un arma política.

"Protegeré el vino francés con determinación genuina por muchas razones. Si EE.UU. impone aranceles a Francia, la UE responderá del mismo modo", sentenció Tusk.

Trump ha amenazado con gravar las importaciones de los caldos franceses en respuesta a la "tasa GAFA" (Google, Apple, Facebook, Amazon), el impuesto que Francia ha creado dirigido a las gigantes tecnológicas que no tributan en el país donde hacen negocio.

"Francia acaba de imponer un impuesto digital a nuestras grandes compañías de tecnología estadounidenses. Si alguien les cobra impuestos, debe ser su país de origen, EE.UU. Anunciaremos acciones recíprocas substanciales sobre la estupidez de (Emmanuel) Macron en breve", prometió el estadounidense en Twitter hace un mes.

Trump y Macron mantuvieron este sábado un almuerzo en Biarritz, previo al inicio de la cumbre anual del G7, en el que abordaron el asunto, según confirmaron fuentes del Elíseo.

El presidente francés trató de desvincular en la reunión la tasa digital de una eventual guerra comercial con Estados Unidos, con el argumento de que el impuesto afecta también a empresas de otros países, agregaron las fuentes.

En el almuerzo entre ambos se sirvió vino, reconoció el Elíseo. Sin embargo, Trump, abstemio declarado, no lo probó y se decantó por la Coca-Cola Zero de la que es fan.

Tusk se permitió ser mucho más rotundo que Macron. Recordó que las guerras comerciales solo llevan a la recesión, y que si éstas se libran entre miembros del G7 "sólo conducirán a erosionar la ya debilitada confianza entre nosotros".

"Lo último que necesitamos es una confrontación, especialmente con nuestro mejor aliado, Estados Unidos. (Pero) tenemos que estar listos para ese escenario, y lo estamos", manifestó ante la prensa.

Prometió a París lealtad en ese desafío y se negó a criticar la decisión de Francia de crear un impuesto digital de forma unilateral, mientras el tema se discute en los foros multilaterales.

Para Tusk, la "tasa GAFA" es "una decisión a nivel nacional, cuya sustancia está justificada". Y prueba de que la fiscalidad a los gigantes de internet preocupa a todos los países es que la próxima presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha colocado el problema en su agenda, insistió.

El mensaje del polaco cobra mayor resonancia en un momento en que Trump ha confirmado dos subidas arancelarias contra China tras desatar una crisis bursátil al instar a las empresas estadounidenses a abandonar sus operaciones en el gigante asiático.

A partir del 1 de octubre, EE.UU. incrementará los gravámenes sobre 250.000 millones de dólares de bienes y productos chinos del 25 % al 30 %.

Además, desde el 1 de septiembre subirán los aranceles sobre los 300.000 millones de dólares restantes de importaciones chinas del 10 % al 15 %.

Tusk reconoció que China es "el mayor desafío" para los miembros del G7, pero alertó sobre la tentación de usar los impuestos como "un instrumento por razones políticas", algo que "puede ser muy arriesgado para todo el mundo, incluida la UE.

El G7, un selecto club de grandes potencias criticado por obsoleto

El G7, que desde este sábado hasta el lunes celebra su cumbre anual en Biarritz, en el suroeste francés, reúne a Francia, Alemania, Reino Unido, Italia, Estados Unidos, Canadá y Japón, un club de grandes potencias que sus críticos ven obsoleto y desacorde al nuevo orden mundial.

Entre los siete representan cerca del 40% del Producto Interior Bruto (PIB) mundial y el 10% de la población del planeta, y tres de ellos (Francia, Reino Unido y Estados Unidos) son miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU. En el momento del nacimiento de ese grupo, en 1975, suponían el 70% del PIB mundial, por lo que convocó a la principales potencias avanzadas de la época.

- ¿Por qué se creó?

- Fue concebido por iniciativa del entonces presidente francés Valéry Giscard d'Estaing para definir una postura común ante la primera gran crisis petrolera y para hablar sobre el impacto de la supresión en 1971 del llamado "patrón-oro", que dio paso a los actuales cambios flotantes de las monedas. Canadá se unió al grupo en 1976 y Rusia en 1997 (con lo que se conformó el G8), aunque esta última fue expulsada en 2014 tras la anexión ilegal de la república autónoma de Crimea. La Unión Europea (UE) fue asociada en 1977 y participa en todas las discusiones, representada por los presidentes del Consejo Europeo y de la Comisión Europea.

- ¿Cada cuánto se reúne?

Los jefes de Estado y/o de Gobierno de sus países miembros se juntan una vez al año en la nación que ostenta la presidencia de turno, pero ese encuentro va precedido en los meses anteriores de sesiones de negociación y trabajo por parte de ministros y representantes de los diferentes ámbitos tratados.

- ¿Qué diferencia al G7 de otras organizaciones internacionales?

El G7 es un foro informal de debate de alto nivel. No tiene existencia jurídica ni secretariado permanente o miembros de pleno derecho. Su presidencia la asume por turnos cada una de sus naciones, que se encarga a su vez de organizar la cumbre anual y las reuniones ministeriales previas.

- ¿Cuáles son sus temas de debate?

Aunque su objetivo inicial fue debatir sobre la gobernanza económica mundial, su agenda se ha extendido a cuestiones de actualidad internacional, como la crisis climática, el pacto nuclear iraní, el combate contra el terrorismo o la lucha contra las desigualdades, tema central de este año en Francia.

- ¿Cuáles son sus resultados?

El G7 no es solo un marco informal de discusiones. Ofrece la posibilidad de entablar un diálogo entre mandatarios y sus reuniones impulsaron en el pasado la creación del Grupo de Acción Financiera Internacional(GAFI), el Banco Europeo para la Reconstrucción y el Desarrollo o el Fondo Mundial para la Lucha contra el Sida, la Tuberculosis y la Malaria.

- ¿Cuántas cumbres ha organizado Francia?

La de Biarritz es la séptima que se celebra en territorio francés, tras las que tuvieron lugar en Rambouillet en 1975, en Versalles en 1982, en París en 1989, en Lyon en 1996, en Evian en 2003 y en Deauville en 2011. 

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