Macri lanza un plan de ayudas sociales pero continúa el castigo de los mercados

Aumentará el salario mínimo, las subvenciones y quitará impuestos a los trabajadores

mauricio macri
Rueda de prensa del presidente argentino, Mauricio Macri, tras las elecciones primarias. REUTERS

El presidente argentino, Mauricio Macri, anunció hoy una serie de ayudas sociales para intentar un vuelco electoral en las elecciones generales de octubre después del contundente triunfo del peronismo en las primarias obligatorias para todos los ciudadanos del pasado domingo. 

El mandatario afirmó que aumentará el salario mínimo -aunque no adelantó el monto-; quitará impuestos a los trabajadores para que dispongan de 2.000 pesos (32 euros) extra por mes hasta fin de año; dará un plazo de diez años a la pequeña y mediana empresa para que pague sus deudas y congelará el precio del combustible por 90 días. 

Además, bajará entre 1.000 y 4.000 pesos (entre 15 y 61 euros) el impuesto que deben abonar los autónomos el próximo mes; incrementará un 40% el monto de las becas educativas del plan Progresar destinado a personas de bajos recursos que estudian una carrera terciaria o universitaria; y dará un pago extra de 5.000 pesos (77 euros) a los funcionarios de los cuerpos de seguridad del Estado este mes.

Después de dos días de estupor y enfado del Gobierno, en el que no tuvo reparos en criticar a la población por el resultado de las elecciones que dejó al peronismo a un paso del volver a gobernar Argentina, el presidente Mauricio Macri, comenzó su discurso pidiendo perdón a los ciudadanos. 

"Quiero pedirles disculpas por lo que dije en la conferencia de prensa del lunes. Estaba muy afectado por el resultado del domingo, sin dormir y triste por las consecuencias económicas", comenzó Macri su alocución. "La responsabilidad de la derrota electoral es mía", reconoció el presidente y sostuvo que entendió el voto de los argentinos, que ubicaron al peronista Alberto Fernández como el candidato más votado, con el 47% de los votos, y a Macri en segundo lugar, muy lejos de las previsiones, con el 32%.

El anuncio de Macri se da tras dos jornadas de duro castigo de los mercados a argentina y un miércoles que tampoco da señales de reacción positiva. El peso se hundió más de un 20% entre el lunes y el martes y hoy llegó a depreciarse hasta un 12% (el billete verde se vendió por 62 pesos), pero bajó hasta el 5% y ahora cotiza a 58 pesos. La Bolsa de Buenos Aires tuvo el lunes la mayor caída desde 1990 y las acciones de las cotizadas argentinas en Wall Street cayeron hasta un 50%.

El presidente intenta, de esta manera, recuperar opciones de cara a las elecciones presidenciales del 27 de octubre tras el duro varapalo electoral en el que pesaron el alza del desempleo (del 10,1%, la mayor de los últimos 13 años) y la inflación (del 55,8% interanual, la más alta desde la hiperinflación de 1990) bajo su mandato, entre otros malos datos económicos.

La derrota de Macri se prevé muy difícil de revertir, teniendo en cuenta que el voto es obligatorio en Argentina: las personas que acudan a las urnas el 27 de octubre serán las mismas que las que castigaron a su Gobierno este domingo, y Macri debe mejorar en más de cinco puntos porcentuales su resultado, además de esperar que Fernández pierda al menos dos puntos.

La política económica de Macri, que levantó los controles de capitales impuestos por Cristina Fernández de Kirchner, se ha basado en el control de las cuentas públicas como vía para estabilizar la economía, reducir la inflación y atraer las inversiones. Pero la receta no ha logrado ser efectiva en ninguno de los cuatro años, lo que obligó a Macri a pedir un rescate financiero al Fondo Monetario Internacional (FMI) por 57.000 millones de dólares (51.000 millones de euros) en 2018.

No se trata de la primera ocasión, sin embargo, que el presidente cambia sus políticas en función de la coyuntura política. En abril de este año el presidente había dado marcha atrás a sus políticas de libre mercado y decidió intervenir los precios de los servicios básicos con el objetivo de bajar la inflación. En ese momento, Macri dispuso la prohibición del aumento de alimentos esenciales, como la leche, el arroz y la carne, entre otros, además de reducción en el precio del gas y de la electricidad. Sin embargo, la medida no fue efectiva, ya que los aumentos de precios continuaron.

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