Entrevista a Miguel Matossian, responsable de banca privada de Credit Suisse España y Portugal

“Hay una afición al inmobiliario brutal en España”

“Credit Suisse apuesta firmemente por España. Ha sido el primer país de Europa en el que el banco ha sido rentable desde que llegamos”

“Es difícil decir que el dinero te cuesta dinero, a los bancos cada noche los depósitos nos cuestan 40 puntos básicos”

Miguel Matossian, responsable de banca privada de Credit Suisse España y Portugal
Miguel Matossian, responsable de banca privada de Credit Suisse España y Portugal

Miguel Matossian es uno de los banqueros con más experiencia en el asesoramiento de grandes patrimonios. Lleva 16 años como responsable de esta área en Credit Suisse en España y Portugal. Antes había trabajado 20 años en Merrill Lynch en sus oficinas de Londres, París y Madrid. Uno de los secretos mejor guardados son los datos de este banco en España, pese a ello, Matossian asegura que este mercado es “muy importante” para el grupo suizo. Se habla de que en España Credit Suisse cuenta con 50 banqueros, pero ni ese número confirman.

¿España está de moda para los grandes patrimonios o cómo se explican tantos movimientos en banca privada?

En España el mercado es tremendamente competitivo, no falta nadie. La última oleada de entidades que han entrado han sido pequeños y medianos bancos suizos y andorranos. Es cierto que hay mucho movimiento en el mercado, aunque hay un factor clave, que es que los costes han variado. El regulador nos exige mucho, y el departamento de control se ha multiplicado muchísimo, como los gastos, lo que afecta a los márgenes del negocio. Por ello, o tienes una base de activos suficiente o los números difícilmente van a salir. Todavía no hemos tenido correcciones fuertes del mercado. Desde 2008 y 2009 ha habido algunas, pero también ha habido crecimientos, pero no fuertes. Se producirán correcciones más drásticas en el mercado, y entonces se corregirán cosas que se exageran en momentos de bonanza, pero que luego vuelven a su cauce en los momentos más duros. Eso ocurrirá, seguro.

¿Cuándo y a quiénes afectarán esas ­correcciones?

Las guerras comerciales entre EE UU y China afectan mucho a la economía europea. Hay muchas cosas en el aire que pueden provocar cambios importantes, no solo los tuits de las noches de Trump. ¿Va a haber una corrección inminente? No, pero a medio plazo, seguro. No hemos vivido nunca una situación tan compleja en el euro, con tipos tan bajos, incluso negativos, que van para largo. Ahora parece normal que un inversor compre bonos alemanes a 10 años con tipos negativos. Es difícil decir que el dinero te cuesta dinero, a los bancos todas las noches los depósitos nos cuentan 40 puntos básicos. Ahora, el día que se produzca una corrección en los mercados no tendremos munición como antes porque el BCE ya ha utilizado toda, ya no puede bajar más los tipos. Esa baza ya se ha perdido. Por eso, cuando haya una corrección sufriremos las consecuencias más duras. Todos hemos sufrido. La última década ha sido un periodo complicado para los bancos. Las entidades que han salido de la crisis se han reforzado, pero cuando haya una corrección quedarán menos bancos, aunque tendrán una posición más sólida para el futuro.

¿Hay una guerra de fichajes de banqueros en España?

Todo el mundo mira a Credit Suisse para captar banqueros. Es un trampolín estupendo. Si un gestor tiene una oferta yo no se la voy a machear, no le voy a subir un 40% sus ingresos, menos cuando el mercado está tan difícil con un estrechamiento de márgenes. Nosotros hemos fichado seis banqueros en un año y cuatro en Portugal. La tarjeta de Credit Suisse abre puertas. En banca privada hemos contratado en Iberia a 28 personas en año y medio, de los que 10 son responsables de relaciones con clientes.

Hoy para ganar lo mismo que ayer tienes que tener muchos más activos. Es verdad que aún no ha habido una corrección a la baja en los sueldos de los banqueros, y esa situación tendrá que ajustarse a la baja porque como haya un tropiezo todo será mucho más duro. Lo lógico es que los sueldos de los banqueros bajen, pero parece que ese mensaje aún no ha calado en España. Yo no voy a entrar en la batalla de pagar sueldos irracionales porque no creo que traigan unas carteras tan rentables.

Con el Brexit el banco ha apostado por España en algunas áreas, pero en banca privada se ha especulado con que podría estar de retirada...

El banco ha apostado por España y Portugal, también en banca privada. Tuvimos una aventurilla de apostar en España por la banca comercial entre 1999 y 2001 que me tocó a mí desmantelar. La tuve que deshacer porque no podías competir en banca comercial en España con pocas oficinas en esas fechas. Nos tenemos que limitar a hacer lo que sabemos. Apostamos firmemente por España y Portugal. España ha sido el primer país de Europa donde Credit Suisse ha ganado dinero, y en el que hemos tenido una ­posición rentable desde que llegamos. Iberia es uno de los tres mercados estratégicos de Europa. Con crecimientos muy por encima de la media. España siempre ha estado muy bien posicionada y respetada y así seguimos. Tenemos la misma idea de seguir apostando por el país. De 2011 a 2018 hemos crecido en ingresos en España un 40% y un 130% en activos bajo gestión.

¿Tienen previsto modificar a la baja el límite patrimonial para ser cliente de banca privada de Credit Suisse?

El límite actual es de un millón de euros, y no lo vamos a modificar, y si lo hacemos es para subirlo más porque nuestra estructura es cara. Los banqueros son caros y si bajamos el límite no nos salen los números.

¿El cliente español es aún conservador?

Es bastante conservador. El producto estrella ha sido la renta fija, pero ahora con tipos de interés en negativo ya no es rentable, y cuesta convencer al cliente para que invierta en algo menos conservador porque lo que arriesga es su negocio. Además, hay otro competidor, el inmobiliario. Para el inversor español el inmobiliario es mucho más arriesgado de lo que se cree, pero como no ve la cotización todos los días, considera que lo que ha comprado está bien hasta que lo vende. Hay una afición hacia el inmobiliario brutal. La gente se compra la casa casi por sistema, y encima ahora las hipotecas están muy baratas. El inmobiliario acapara una parte importante de la inversión. Posiblemente en los últimos dos años mi principal competidor no ha sido otra entidad de banca privada, sino el inmobiliario. Es un competidor importante.

¿Qué opina de Mifid 2?

Se desarrolló para defender al inversor y al cliente final, y en parte es verdad, pero también es verdad que se ha complicado tanto que para proteger al cliente se ha creado una estructura muy complicada. Para algunos productos de cierta complejidad tenemos que decirle que repita con nosotros una serie de cosas, y a veces el cliente se desespera. El cliente te dice: ya te he dicho que estoy de acuerdo contigo, no me hagas repetir la frase. Y es que tienen que repetir la frase correctamente y eso es aberrante para algunos clientes, sobre todo para los que ya están acostumbrados a asumir riesgo. Creo que a veces no tiene sentido. Eso sí, Mifid 2 ha hecho que los bancos invirtamos mucho más en medios de control, eso es verdad. Eso ha provocado que el volumen de transacciones haya bajado muchísimo, y ha restado volumen de la Bolsa y hay menos volumen bajo gestión. Aunque es una realidad que Mifid 2 se aprobó porque en el pasado se vendieron productos arriesgados para clientes que no correspondían a su perfil. Pero nuestros clientes son más sofisticados.

¿Apuesta por los clientes jóvenes?

Sí. Hemos creado fondos vinculados a la nueva economía y, además, hemos llegado a un acuerdo a nivel mundial con grandes familias. Intentamos escuchar a los millennials, que tienen una visión muy distinta a las personas de 60 años. Están concienciados con el cambio climático. 

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