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Apertura del secreto de sumario del caso BBVA-Villarejo

Los abogados de los imputados se preparan para que el juez dé a conocer las investigaciones la semana del 29 de julio o ya en septiembre

El excomisario general de Policía Judicial, Julio Corrochano.rn
El excomisario general de Policía Judicial, Julio Corrochano. EFE

Hace un año la crisis de Turquía se le atragantó a Francisco González, entonces presidente de BBVA. El caso Villarejo-BBVA ya había salido a la luz, aunque de forma muy tímida, pero lo suficiente para que los cimientos de la sede operativa del banco, en La Vela, se cimbreasen. Fue precisamente en julio del pasado ejercicio cuando comenzaron los rumores de un posible adelanto de la salida de González como presidente. En algunos círculos internos se especuló incluso con que dimitiese justo en el consejo de administración de ese mes, coincidiendo con el inicio del periodo vacacional y del cierre del primer semestre.

Poco antes, en mayo, González había encargado una investigación, según afirma el banco cada vez que puede, sobre la contratación de la empresa Cenyt, propiedad del excomisario José Manuel Villarejo, que según se ha puesto de manifiesto realizó posibles escuchas ilegales a políticos, periodistas y empresarios realizadas por encargo presuntamente de BBVA.

González dejó la presidencia ejecutiva del banco el 20 de diciembre, un año antes de lo previsto. El asunto de las escuchas promovidas por el excomisario ya había sido recogido por algunos medios (la primera referencia es de mayo). Pero el banco negó que la salida de González estuviese vinculada al caso Villarejo.

Ahora, un año después de que al expresidente de BBVA se le atragantara la crisis turca, se le ha cruzado una posible imputación en el caso Villarejo, según apuntan varias fuentes jurídicas. Se espera que la Fiscalía pida también la imputación de BBVA como persona jurídica, algo sobre lo que tendrá que decidir el juez una vez que el fiscal lo solicite. Fuentes jurídicas esperan que acepte esa imputación.

Estas fuentes esperan que el magistrado que lleva este caso, Manuel García Castellón, levante el secreto del sumario de la causa entre la semana del 29 de julio y septiembre, excluyendo agosto, mes en el que la Audiencia descansa. Será entonces cuando cada uno de los ocho directivos del banco investigados conocerá las pruebas que existen contra ellos en el caso.

El juez ya ha comunicado su intención de volver a llamar a estos directivos a declarar. Pero ya lo hará con el secreto de sumario levantado. Será entonces cuando cada uno de ellos sabrá ya que indicios y pruebas hay contra ellos. Tendrán menos razones para acogerse a su derecho a no declarar.

Esta segunda ronda de declaraciones se llevará a cabo entre finales de octubre y diciembre, una vez que todas las partes hayan estudiado la extensa documentación existente del caso. Coincidirá en el tiempo con el paseíllo de otros banqueros por la Audiencia Nacional. Los expresidentes de Banco Popular, Ángel Ron y Emilio Saracho, han sido citados por el juez los días 8 y 9 de octubre en el caso del primero, y para el día 2 de ese mes para su sucesor.

Fuentes jurídicas mantienen que será entonces cuando el juez llame a declarar a Francisco González como investigado. “También es posible que le llame antes de abrir el secreto de sumario, pero lo lógico es que si es así siga el mismo procedimiento que el resto de los ocho directivos de BBVA que han pasado por la Audiencia Nacional y se acoja a su derecho a no declarar. Eso sí, el hecho de que González tuviese que atravesar la calle para acudir a la Audiencia a declarar como imputado sería ya un auténtico bochorno para él. Mucho más que para el resto”, aseguran estas fuentes.

Fuentes financieras recuerdan que todo comenzó por el intento de Sacyr de convertirse en el mayor accionista de BBVA y desbancar a González de la presidencia. A lo que se sumó la terrible rivalidad existente entre González y el entonces presidente de Banco Santander, Emilio Botín.

Su rivalidad era tal que se cuenta que por más que algunos directivos de BBVA pedían entonces a González (el presunto espionaje de Cenyt a empresarios, políticos y periodistas se inició en 2004) que intentase un acercamiento a Banco Santander, el exbanquero de Chantada se negaba, y cada trimestre reclamaba casi obsesivamente a sus directivos que examinaran hasta la última coma de las cuentas de la entidad cántabra en busca de algún fallo en ellas.

Mientras, otro proceso judicial, el de la salida a Bolsa de Bankia, está ya listo para sentencia. El próximo 22 de julio, previsiblemente, se expondrán las conclusiones finales de este caso cuyo juicio ha durado ocho meses.

Y hablando de otros casos judiciales. Un auto de la Audiencia Provincial de Madrid dictado este mes ha rechazado que la cúpula de Banco de Madrid, presidido en el momento de su intervención por José Pérez, favoreciera captar clientes para blanquear dinero. “No solo no era una máquina de lavar dinero, sino que tenía mecanismos de control más que suficientes, medidas que se reforzaron muy mucho” desde que BPA fue su único accionista, reza la decisión judicial.

Se da la circunstancia que José Pérez, que fue antes directivo de BBVA y antes director general del Banco de España, fue llamado en 2004 por el equipo que encabezaba el asalto a BBVA por parte de Sacyr para apoyar esta operación y ocupara un alto cargo en la entidad tras el pretendido derrocamiento de González. Pero José Pérez optó por desvincularse completamente de esta operación. Era y es fiel a sus principios.

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