Mercados

Fitch mantiene el rating de España a la espera de un nuevo Gobierno

La agencia de calificación apuesta por un Ejecutivo liderado por el PSOE, pero no cierra la puerta a una repetición electoral

Fitch mantiene el rating de España a la espera de un nuevo Gobierno

España sigue siendo para los mercados un país de notable alto. La agencia Fitch ha decidido mantener congelado el rating del país en A-, con perspectiva estable, un escalón por debajo del sobresaliente y cuatro por encima del bono basura.

Pese a los mínimos marcados por la rentabilidad del bono soberano, la ausencia de un nuevo Gobierno evita una mejora de la nota. El alto nivel de paro y de deuda pública, así como el conflicto catalán son otros escollos esgrimidos para mejorar el rating.

La última vez que las agencias de rating mejoraron la nota de España fue en 2017. Precisamente entonces fue Fitch la primera de las grandes agencias en subir la calificación del país en un escalón, de BBB+ al actual A-. Entonces el ministro de Economía era Luis de Guindos, antes de marcharse como vicepresidente del BCE y dejar su puesto por un breve periodo de tiempo a Román Escolano. La moción de censura presentada por Pedro Sánchez cambió el color del Gobierno y dio la cartera de Economía a Nadia Calviño.

Tras los comicios de abril, la agencia apuesta por un Gobierno liderado por el PSOE. Considera que el partido liderado por Pedro Sánchez mantendrá las principales líneas de la política económica y rebaje la tensión con Cataluña.

Fitch no se pronuncia sobre si Sánchez debe mirar a la izquierda ni a la derecha para formar Gobierno. En su informe no hay ni una referencia ni a Podemos ni a Ciudadanos. Fitch no descarta tampoco una repetición electoral si Sánchez no consigue los apoyos necesarios para que prospere su investidura.

La agencia de calificación prevé que el deficit se sutúe en el 2,2% del PIB a cierre de año, en línea con las etsimaciones de este año. Apunta, no obstante, a que las medidas de aumento del gasto social –y cita la subida de las pensiones– deben ir acompañadas de un aumento en la recaudación.

La agencia calcula que el déficit se situará en 1,4% en 2020. Prevé que el Gobierno ponga en marcha el año que viene las medidas previstas en los presupuestos rechazados este año, incluida la reacudación de 5.600 millones en subidas de impuestos como el alza de sociedades, la tasa Tobin o el impuesto a los gigantes tecnológicos.

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