Un primer análisis de la libra de Facebook

La red social pone un pie en el mercado financiero, haciendo evidente la competencia que representa para las entidades del sector

Un primer análisis de la libra de Facebook

Una sencilla divisa mundial e infraestructura financiera que empodere a millones de personas". Eso es libra, el nuevo criptoactivo presentado por la Asociación Libra, una organización sin ánimo de lucro sita en Ginebra en la que Facebook se ha reservado un "rol de liderazgo" durante 2019.

Este criptoactivo, que el white paper denomina "divisa", es emitido por la asociación con vocación de ser estable en precio y soportado por una red de comercialización de exchanges. No es una stablecoin, porque no está vinculada a una divisa tradicional, sino que fluctúa con el valor de los activos subyacentes que componen la reserva.

Está creado "para reducir las barreras de entrada al acceso y el coste del capital, así como facilitar de forma global un sistema de pagos sin fricción". No obstante, de momento es todo literatura; se encuentra en fase de pruebas. Además, ya se han producido las primeras reacciones por parte de los reguladores.

Concretamente, el ministro de Finanzas francés, Bruno Le Marie, ha declarado que libra "no puede y no debe suceder", y el próximo 16 de julio Facebook está llamada a comparecer ante el Senado para responder a cuestiones relacionadas con la emisión, la privacidad y el uso de los datos de sus usuarios de esta "criptodivisa".

Con todo ello, y aunque corporativamente se ha estructurado en una organización separada a la propia red social, parece lógico pensar que está entre los objetivos de Facebook aprovechar su masa de usuarios, que este año ha crecido hasta los 2.271 millones. Y ello sin contar sus aplicaciones vinculadas como WhatsApp o Instagram.

Igualmente, a la luz de la política de privacidad de Calibra, el wallet de libra, podemos concluir que, a priori, Calibra y Facebook realizarán un cruce de sus bases de datos con los siguientes objetivos: el fin de un supuesto cumplimiento normativo (identificación y verificación de identidades) y finalidades comerciales.

Competencia

Con todo ello, Facebook, acompañado de sus socios, pone un pie en el mercado financiero, haciendo evidente la competencia que las grandes compañías tecnológicas representan para las entidades bancarias.

A lo largo del white paper son comunes las referencias a productos como "préstamos diarios", o "acceso a servicios financieros a quienes más lo necesitan", en lo que puede ser un avance de los objetivos a largo plazo de Facebook, libra y los fundadores de la asociación.

Sin embargo, el gran escollo en este caso no resuelto por Facebook, y del que nada se dice en los documentos publicados en su web, sigue siendo la calificación legal de las criptodivisas como medios de cambio, no estando reconocidas en ninguna jurisdicción como un medio legal de pago, y la complicación que esto supone para cualquiera que las use como tal.

Pese a que la diferencia parece nimia, lo cierto es que fiscalmente supone una carga tributaria desconocidísima por el usuario medio, que puede desembocar en la ausencia de tributación cuando se opera con ellas.

Hasta ahora, y sin que en Pinsent Masons hayamos tenido conocimiento de cambios en el régimen legal, tanto libra como cualquier otra criptodivisa es tratada a efectos fiscales como cualquier otro activo en propiedad. Por ello, cuando se "utiliza" libra en la red de pagos o la infraestructura financiera que han desarrollado sobre blockchain, cada usuario deberá tributar como si de una permuta se tratase, calculando la diferencia entre valor de adquisición y de transmisión de esta en el momento del canje.

En conclusión, la irrupción de una red como Facebook, a través de libra, en el mercado de (previsiblemente) los productos financieros, y la utilización para ello de un sistema sobre blockchain con una criptodivisa propia, representa un nuevo modelo fintech, y el primer paso para el uso de sistemas distribuidos (blockchain) y activos criptográficos (tokens y coins) con fines empresariales y gran masa de usuarios.

Cristina Carrascosa y Marina Foncuberta son, respectivamente, of counsel y abogada de Pinsent Masons.

Normas