Detroit, más cerca de hacer realidad el Gran Hermano Ampliar foto

Detroit, más cerca de hacer realidad el Gran Hermano

Pone en marcha cámaras de reconocimiento facial en la ciudad

Todos sabéis que eso del Gran Hermano viene de la famosa novela 1984 de George Orwell, una distopía maravillosa sobre lo que ocurre cuando un régimen represor aspira a controlar nuestras vidas y pensamientos. Pues bien, con un aspecto más festivo y menos oscuro parece que aquella pesadilla imaginada por el escritor británico se va haciendo poquito a poco realidad.

Que las calles de todo el mundo se están llenando de cámaras de seguridad es algo que no es nuevo. Venimos viendo cómo muchos delitos se resuelven gracias a las imágenes tomadas por una cámara instalada en un cajero, un parking, una tienda o en plena calle por orden expresa de la policía. El problema es que, ahora, los vecinos de Detroit están preocupados porque ese control se ha vuelto inteligente.

Las cámaras saben quién eres

El Departamento de Policía de Detroit ha instalado cámaras con reconocimiento facial por toda la ciudad, lo que significa que, además de vernos, ahora saben quién está pasando por delante de sus narices. El problema es que esta noticia, que a buen seguro hará temblar a los delincuentes, también está provocando la intranquilidad entre las personas con vidas normales, que no quieren que ninguna inteligencia artificial (o lo que sea que controle el sistema) les vigile y llegue a preguntarse qué hacemos paseando por una u otra calle y con quién.

Tan mal ha caído esta noticia, que los máximos responsables del Departamento de Policía de Detroit han tenido que salir al paso para decir que el sistema solo tiene un fin, proteger a los ciudadanos, anticipándose todo lo posible a la comisión de un delito dentro de un escenario que parece sacado de ese concepto precrimen que pudimos leer en el relato corto de Philip K. Dick Minority Report. Lo cierto es que con este sistema, si se detectan movimientos sospechosos con nombre y apellidos, da la opción a la policía de reforzar una zona de la ciudad rápidamente.

Para que no cunda el pánico los responsables policiales ya avanzan que en caso de cometerse un delito no harán uso de toda la información que recaben a no ser que haya una razón de peso. ¿Cuál?, pues que cuando todos los indicios apunten a que un sospechoso puede ser el responsable de un delito, se utilizará este registro solo para saber si estaba en la zona cercana a la escena del crimen.

En los últimos días la polémica se ha recrudecido en redes sociales, con ciudadanos de la ciudad que se posicionan a favor y otros en contra, siempre con la seguridad como arma arrojadiza. Unos están dispuestos a renunciar a parcelas de libertad personal para sentirse más seguros mientras que para los demás, se trata de un derecho sagrado que debe protegerse. Sea como fuere, está claro que la novela de George Orwell es cada día un poquito más real.

Normas